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Diferencias entre niños tímidos e introvertidos

Los niños tímidos y los introvertidos comparten conductas, pero sus motivos son muy distintos. Conocer las diferencias nos ayudará a saber cómo actuar.

Diferencias entre niños tímidos e introvertidos
Elena Sanz Martín

Revisado y aprobado por la psicóloga Elena Sanz Martín en 26 Septiembre, 2019.

Última actualización: 26 Septiembre, 2019

Para ejercer una buena labor como padres, es prioritario conocer en profundidad a nuestros pequeños. Estar al tanto de las diferencias entre niños tímidos e introvertidos nos ayudará enormemente a saber qué necesidades tiene nuestro hijo y cómo podemos ayudarlo.

Durante años, el significado de timidez se ha asociado coloquialmente a realidades muy distintas. Cuando vemos a un niño solo, alejado de sus compañeros, asumimos que es un chico tímido. Sin embargo, muchas veces esto no es así.

La timidez y la introversión son confundidas muy a menudo porque las conductas que provocan son muy similares. En cambio, el estado emocional interno de un niño tímido y de uno introvertido son verdaderamente distintos.

¿Qué es la timidez?

La timidez es la tendencia a evitar las interacciones sociales por vergüenza o por miedo a que los demás me evalúen de forma negativa. Los niños tímidos se encuentran incómodos y ansiosos cuando se relacionan con los demás.

Estos pequeños tienen poca confianza en sí mismos y, muchas veces, carecen de habilidades sociales. Por tanto, cuando se relacionan con los demás, suelen estar muy preocupados de sus propios actos; temen hacer el ridículo.

Nio tímido o introvertido escondido detrás de una mesa asomando solo los ojos.

Debido a todo esto, los niños tímidos evitan ser el centro de atención, sienten ansiedad al conocer gente nueva y les cuesta soltarse a hablar hasta que entran en confianza.

¿Qué es la introversión?

La introversión, por su parte, define a aquellos niños tranquilos, reservados e introspectivos. Estos pequeños muestran poco interés ante las personas y las situaciones nuevas y suelen ser distantes con otros niños, a menos que sean amigos íntimos.

Estos niños no temen la interacción social, no tienen miedo de ser juzgados e incluso pueden tener unas muy buenas habilidades sociales. Lo que ocurre es que disfrutan de su propia compañía, se sienten más cómodos estando a solas. 

Pueden relacionarse sin problemas con otros niños y disfrutar de esa interacción. Sin embargo, es posible que después de un tiempo se sientan sobreestimulados y deseen estar a solas, pues es su forma de recargar energías.

Diferencias entre niños tímidos e introvertidos

Tanto la timidez como la introversión hacen que los niños tiendan a mantenerse al margen de sus compañeros. En ambos casos, evitarán las multitudes y las personas y situaciones novedosas. Pero cada grupo lo hará por su propio motivo.

  • Los niños tímidos temen ser juzgados y los introvertidos no. El miedo a ser evaluado negativamente por los demás es exclusivo de la timidez. Los introvertidos no sienten ni temor ni ansiedad al relacionarse.
  • Un niño tímido no se relaciona con otros por vergüenza; un introvertido por falta de ganas. El primero siente deseos de interactuar con otros niños pero no se atreve, mientras que el segundo simplemente prefiere su propia compañía.
  • Los niños introvertidos se sienten sobreestimulados socializando; los tímidos no. Cuando pasan mucho tiempo relacionándose con otras personas, los introvertidos necesitan volver a estar a solas para recargarse emocionalmente. Los niños tímidos no sienten esta sobrecarga.

    Niño tímido e introvertido escondido detrás de un árbol.

Es importante diferenciar el continuo ‘introversión-extraversión’ del continuo ‘timidez-decisión’. El primero nos habla de si la persona se siente más enérgica, cómoda y vital a solas o en compañía de otros. El segundo define si la persona siente o no ansiedad al relacionarse.

Por tanto, un niño puede ser tímido e introvertido a la vez. Pero también es completamente posible que sea tímido pero extrovertido. O que sea introvertido pero decidido. Son dos categorías independientes.

¿Cómo ayudar a los niños tímidos y a los introvertidos?

La introversión es un rasgo más de la personalidad que no supone ningún problema. El niño introvertido es feliz pasando tiempo a solas y es totalmente respetable. Tendrá pocas amistades pero estas serán de calidad y, además, tendrá un mundo interno muy rico y curioso.

Por el contrario, la timidez sí supone, en muchos casos, una fuente de infelicidad para el niño. Tener que relacionarse le genera ansiedad y le impide gozar de tantas amistades como desearía.

Para ayudarle, es recomendable mostrarnos como modelos de conducta social, que pueda ver cómo nos relacionamos y aprender de nosotros. También es positivo proporcionar al niño diferentes ambientes sociales en los que pueda practicar. Pero, sobre todo, si la timidez limita su vida de una forma importante, el mejor recurso será buscar ayuda profesional.

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Elena Sanz Martín
Elena Sanz Martín
Graduada en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid en el año 2015, con itinerario en psicología clínica. Máster en Psicología Clínica y de la Salud y Máster en Psicoterapia Cognitivo-Conductual por el Instituto Superior de Estudios Psicológicos (ISEP). Ha realizado formación complementaria en Terapia Familiar y en Abordaje de las Adicciones en la mujer (Fundación Instituto Spiral - Madrid). Con gran vocación y pasión por su profesión, trabaja como psicóloga autónoma desde el año 2018 en Valladolid y continúa formándose para poder acercar a las personas los conocimientos y recursos que la psicología proporciona para lograr una mayor calidad de vida. Número de colegiada: P-02328.