Desgarro vaginal durante el parto

Óscar Dorado · 28 septiembre, 2018
Los desgarros vaginales son muy comunes durante el parto. A continuación, vamos a contarte todo lo que debes saber al respecto.

Casi todas las mujeres perciben una sensación dolorosa durante y después del parto, aunque estas no requieren ningún tratamiento médico. Sin embargo, aunque la vagina se estira durante el trabajo de parto,la presión del bebé que se mueve a través de la pelvis puede tensar la piel y los músculos subyacentes hasta que se produzca un desgarro vaginal. En este caso, será necesario reparar el desgarro.

El desgarro vaginal es muy común durante el parto. Las mujeres con mayor riesgo de sufrirlos son las madres primerizas, las mamás que tienen hijos con mucho peso al nacer o aquellas que tuvieron una entrega prolongada.

Dependiendo de la gravedad de la rotura, pueden recibir puntos de sutura o recetas de cremas. A continuación, vamos a descubrir qué tipos de desgarros vaginales existen.

Tipos de desgarro vaginal durante el parto

Hay varios tipos de desgarro vaginal. Te contamos cuáles son:

  • Desgarro de primer grado: Se produce una pequeña rasgadura en el perineo, que afecta solo a la piel. Normalmente no requiere de puntos.
  • Desgarro de segundo grado: Lesión adicional en el perineo, a través de la piel y los músculos del suelo pélvico. Se necesitan algunos puntos.
  • Desgarro de tercer grado: Afecta aún más a los músculos del suelo pélvico que se extienden hacia el esfínter anal.
  • Desgarro de cuarto grado: Se produce cuando el desgarro se extiende completamente desde la vagina hasta el recto, de modo que se rompe todo el perineo. Requiere sutura en un quirófano.

¿Cómo puedes evitar el desgarro vaginal durante el parto?

Si bien no son infalibles, existen ciertas sugerencias aplicables para prevenir este tipo de lesiones. Te contamos cómo puedes evitar el desgarro vaginal durante el parto. ¡Toma nota!

Los doctores examinarán la postura del bebé para determinar el parto a realizar.

1. Prepara tu cuerpo

Durante los nueve meses que dura el embarazo, es necesario preparar el cuerpo para el trabajo del parto. Por ejemplo, es importante incluir algún tipo de ejercicio en tu rutina diaria en el transcurso de la gestación.

Entre otras cosas, el ejercicio mejora la circulación, lo que a su vez mejora la elasticidad de la piel. Además, favorece el flujo sanguíneo al perineo y la vagina.

Por otra parte, te recomendamos mantener una buena nutrición e hidratación para cuidar la salud de tu piel y músculos. Incluye alimentos con omega-3, proteínas magras y una amplia gama de verduras para completar una dieta saludable.

Asimismo, la vitamina E, la vitamina C y el zinc proporcionan a tu cuerpo la capacidad de estirarse y recuperarse después del parto.

2. Masaje perineal

La preparación del perineo durante el embarazo reduce el riesgo de desgarro en las madres que tienen su primer parto vaginal. El masaje puede ayudar a una mujer a familiarizarse con su propio cuerpo y a tener mayor confianza en su capacidad para dar a luz al bebé.

Si, por el contrario, no te sientes cómoda con la idea del masaje perineal, debes saber que no es un requisito indispensable.

3. La posición de nacimiento importa

Sin ninguna duda, la posición en la que te encuentras cuando empujas tiene una gran influencia sobre las probabilidades de desgarro vaginal. Por ejemplo, si te sitúas acostada con las piernas hacia arriba o ejerces presión sobre el coxis y el perineo, reduces el tamaño del suelo pélvico y aumenta la probabilidad de que se rompa.

“Durante los nueve meses que dura el embarazo, es necesario preparar el cuerpo para el trabajo del parto”

Asimismo, se considera que la mejor posición para dar a luz es aquella que eliges de manera instintiva y en la que te sientes más cómoda. Por ello, es necesario que te muevas libremente hasta encontrar una postura que te ayude a sobrellevar las contracciones. En todo caso, la posición menos estresante para el perineo es a cuatro patas, sobre manos y rodillas.

4. Ejercicios de suelo pélvico

Los ejercicios de suelo pélvico se utilizan para fortalecer los músculos de la pelvis. La idea es que después del nacimiento, los músculos vuelvan a su forma normal y que se tenga menos probabilidades de experimentar incontinencia.

Aprender a relajar los músculos pélvicos también es importante, ya que maximiza el espacio para que el bebé descienda. Con unos pocos minutos diarios, puedes lograr grandes avances en este sentido.

Existen diversos métodos para calcular la posible fecha de parto.

5. Evita la episiotomía

Una episiotomía es un corte quirúrgico que se realiza en la piel y el músculo del área perineal para agrandar la apertura vaginal. Las episiotomías no protegen al perineo durante el nacimiento y, de hecho, aumentan las probabilidades de sufrir una lesión.

Lo que ocurre es que, una vez que se lleva a cabo el corte, la cabeza del bebé hace que se rompa más profundamente el músculo.

En última instancia, recuerda que el desgarro vaginal durante el parto es algo que, desgraciadamente, es habitual en un número elevado de mujeres. Lo mejor que puedes hacer para recuperarte y reducir el dolor es evitar actividades que requieran esfuerzo, tomar baños de agua tibia para calmar el dolor o aplicar almohadillas con hielo para aliviar la hinchazón.