Depresión postparto, ¿Cómo afrontarla?

A continuación te ayudamos a identificar la depresión postparto y te brindamos algunos consejos para superarla de una forma eficaz, pero sobre todo, humana.

A pesar de que la etapa de la ”Dulce espera” nos llenó de felicidad e ilusiones, después del alumbramiento nos sentimos decaídas. Sí, somos muy dichosas por tener a nuestro bebé en brazos pero, al mismo tiempo, no podemos evitar sentirnos tristes, alicaídas. Esto es lo que se conoce como depresión postparto.

Se trata de una mala pasada de las hormonas dado que el organismo se está reajustando para poder funcionar correctamente. En otras palabras, la depresión postparto tiene un origen fisiológico muy claro: la alteración hormonal.

La mezcla de uno o varios sentimientos de infelicidad, decaimiento, culpabilidad, abatimiento, entre otros, es lo que se entiende, comúnmente como: depresión.

Por supuesto, existe una explicación más precisa y técnica pero, a la hora de identificarla a simple vista, lo que predomina es esa percepción de ”infelicidad” que mencionábamos anteriormente.

Según American Journal of Geriatric Psychiatry: ”La depresión tiene mayor incidencia en las personas del sexo femenino. Quizás los factores hormonales contribuyan a ello. Los bajos niveles de estrógeno, por ejemplo, parecen desempeñar un cierto papel en la etiopatogenia de la depresión”.

 ¿Cómo podemos determinar si es depresión postparto?

El apoyo familiar es fundamental en la depresión postparto.

El momento, los síntomas e intensidad de la depresión postparto varían en cada mujer. Ningún caso es igual al otro. Por ejemplo, en algunas mujeres se puede presentar tan pronto como el bebé nace y en otras, puede aparecer hasta un año más tarde.

Sabemos que estamos pasando por una depresión postparto si notamos, la persistencia de algunos de los síntomas que se mencionan a continuación:

  1. Apatía y desánimo. Esto quiere decir que tenemos pocas (o ningunas) ganas de hacer cosas por nosotras mismas y peor aún, por nuestro propio bebé.
  2. Estamos muy irritables. En este sentido, cualquier evento cotidiano que no esté de acuerdo con nuestros parámetros nos hace sentir muy molestas.
  3. Nos sentimos solas, incluso estando acompañadas.
  4. Tristeza generalizada que nos hacen romper en llanto, de forma súbita.
  5. Dificultad para conciliar el sueño.
  6. En casos severos, podríamos hasta tener pensamientos negativos sobre nuestro propio bebé y nuestra propia integridad personal.

¿Cómo afrontar la depresión postparto?

La depresión postparto puede superarse con la ayuda adecuada.

Mucho se ha hablado sobre la depresión postparto, pero no hay conclusiones definitivas. Por ello, los investigadores nunca cesan de investigar y profundizar en el tema.  

A pesar de que no se sabe a ciencia cierta por qué hay casos de depresión postparto leve y otros severos, sí se ha determinado que esta enfermedad requiere atención y ayuda profesional. Toda mujer necesita ayuda, en mayor o menor medida, para superar este momento difícil.

Hay que conocer las fases de la depresión postparto

Los cambios hormonales que se sufren en el embarazo e incluso, tras el mismo, definitivamente tienen un impacto en el estado anímico de la mujer.

Cuando llegamos a casa con nuestro recién nacido es normal que nos sintamos un tanto nerviosas, inquietas, irritadas, inseguras y que estallemos en llanto a menudo.

Este fase se denomina: depresión puerperal. Se considera parte del proceso y por ende, es normal que se experimente. Tiene una duración aproximada de 2 semanas y, por lo general, desaparece sin necesidad de realizar ningún tipo de tratamiento.

No obstante, es necesario que la mujer cuente con el afecto y apoyo de sus seres queridos para poder salir adelante y superar esta fase, sin mucha dificultad.

Una vez transcurridas las 2 semanas, si la depresión puerperal no desaparece, se puede considerar que la mujer sufre de depresión postparto. Por supuesto, esto solo lo puede confirmar un profesional en el área.

Medidas simples y efectivas a aplicar:

  • Saber pedir ayuda y reconocer los límites propios. De nada sirve que nos abrumemos y que luego colapsemos por sobrecarga. Hay que aprender a delegar.
  • Comunicarnos y no reprimir nuestras ideas, sentimientos ni emociones. Es necesario dejar salir ”todo lo malo” para poder sentirnos mejor.
    • No debemos sentir temor al rechazo o a lastimar a nuestros seres queridos, ya que, si solicitamos su ayuda, podremos incluso acercarnos más a ellos y fortalecer el vínculo.
  • Evita realizar cambios importantes durante esta etapa. Por ejemplo: mudanzas, viajes, iniciar algún tipo de estudio, etcétera. Esto sumaría mayor estrés y, en consecuencia, empeoraría nuestro estado de ánimo.
  • El descanso es fundamental. De esta manera estaremos se repondrán las energías y el humor mejorará. Asimismo, el descanso nos hace más receptivos y tolerantes.

Hay muchas medidas más que podemos tomar para sobrellevar la situación y, poco a poco, superarla. Por ejemplo, hay madres que optan por la educación emocional, antes, durante y después del parto como método de apoyo.

Lo importante es no apresurarnos y respetarnos a nosotras mismas. Sí, puede que ahora no nos encontremos en nuestro mejor momento, pero pronto lograremos estar mejor.

Es muy importante que sepamos interiorizar que: lo que está sucediendo no es nuestra culpa. Se trata de un proceso normal, que no es eterno y que pronto pasará. ¡Ánimo, mamá!

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