¿De qué dependerá el grupo sanguíneo de mi hijo?

Nuestro grupo sanguíneo es heredado de ambos padres. Así como recibimos características físicas como el color de la piel o el cabello, también heredamos el tipo de sangre a partir de la suya.

Aunque parezca sorprendente, el grupo sanguíneo no está determinado genéticamente al nacer según las contribuciones de ambos padres. Para conocerlo, se debe extraer una muestra de sangre del pequeño y realizar el posterior análisis.

Este se clasifica según la presencia o ausencia de antígenos en la superficie de los glóbulos rojos. La presencia o ausencia de ciertos antígenos es lo que determina estar en un grupo en lugar del otro.

Hay tres tipos de antígenos (A, B y AB) que configuran cuatro grupos sanguíneos diferentes. Además, el grupo 0 se caracteriza por la ausencia de antígenos en la superficie de los glóbulos rojos.

Por lo tanto, nuestro genotipo está compuesto por dos expresiones posibles de este gen, que da las siguientes combinaciones posibles: AA, AB, AB, A0, B0 y 00. Por un lado, los genes A y B son dominantes (se expresan) y, por otro lado, el gen 0 es recesivo (se expresa solo en presencia de un segundo gen 0).

2 grandes grupos: AB0 y Rhesus

Existen más de 20 tipos diferentes de posibles incompatibilidades que se forman mediante dos grandes grupos: el sistema ABO y el factor Rh. Esta es una descripción de cada uno de ellos.

Sistema AB0

La incompatibilidad, en este caso, suele ser más leve y puede aparecer ya en el primer embarazo. Existen tres antígenos diferentes: A, B y 0, que determinarán los grupos que podrán ser A, B, AB o 0.

Las personas que tienen en la superficie de sus glóbulos rojos el antígeno A expresan anticuerpos —moléculas que atacan— contra el B. Las de grupo B lo hacen a la inversa y tienen anticuerpos contra el grupo A.

Las personas del grupo 0 no tienen ni A ni B en su superficie y, por lo tanto, podrán hacer anticuerpos contra A y B. Finalmente, las que son del grupo AB, al tener los dos antígenos en su superficie, no producirán anticuerpos ni A ni B.

Por ejemplo, las personas que tienen la pared formada por antígenos del tipo A podrán fabricar anticuerpos contra los del tipo B. No tendría sentido que hicieran anticuerpos contra el A, porque se estarían atacando a ellas mismas.

Los exámenes en el bebé y la madre son muy importantes para conocer el grupo sanguíneo del pequeño y sus incompatibilidades.

Factor Rh

El grupo sanguíneo de una persona también se determina con la indicación del factor Rhesus que indica la presencia o ausencia de un antígeno particular en los glóbulos rojos. El factor Rhesus puede ser positivo (Rh+) o negativo (Rh-).

Los problemas más frecuentes de incompatibilidad materno-fetal (y por lo tanto madre-padre) dependen sobre todo del factor Rh.

Cuando ambos padres tienen un factor Rh negativo, independientemente de su grupo sanguíneo, el niño necesariamente tendrá un grupo sanguíneo con un Rh negativo. En otros casos, el pequeño puede tener un grupo sanguíneo con un Rhesus + o -.

“Hay tres tipos de antígenos (A, B y AB) que configuran cuatro grupos sanguíneos diferentes; el grupo O se caracteriza por la ausencia de antígenos en la superficie de los glóbulos rojos”

¿Cómo se hereda el grupo sanguíneo?

Los grupos sanguíneos se heredan de los padres: la mitad de la madre y la mitad del padre.

La información del grupo del sistema ABO está controlada por un solo gen, donde A y B son dominantes —como el gen moreno domina sobre el rubio o el gen de los ojos oscuros sobre el de los claros, en este caso la A o la B dominan sobre la O—. Así, tanto una persona A0 como una AA serán del grupo A.

Debes tener en cuenta que el examen del grupo sanguíneo es muy importante en el embarazo.

Incompatibilidad entre grupos

Cuando existe incompatibilidad, las células del bebé son atacadas por los anticuerpos de la madre; estas se destruyen y pueden dar lugar a anemia y hiperbilirrubinemia. Puede ser menos grave en los casos de incompatibilidad por el sistema AB0 y grave en el caso de Rh.

Es raro que se produzca una incompatibilidad entre grupos, aunque puede llegar a suceder en los siguientes casos:

  • Madre con grupo A, B o AB positivo: no hay problema, no es necesario conocer el grupo del padre.
  • Madre con grupo 0 positivo: es aconsejable que el padre realice el examen porque, si fuera A, B o AB, el niño al nacer podría tener la ictericia por incompatibilidad AB0. Esta no es una patología seria, pero conocer al grupo del padre acelera el momento del diagnóstico.
  • Si el grupo es el mismo en ambos padres, no hay problemas para el bebé.

En definitiva, debes tener en cuenta que el examen para conocer el grupo sanguíneo es muy importante en el embarazo. Este sirve para encontrar incompatibilidades en la pareja que puedan causar problemas al feto. Por lo tanto, la prevención es de vital importancia.

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