¡De pesca con los niños!

Francisco María García · 18 octubre, 2018
Para pasar un buen día de pesca entre padres e hijos, hay una serie de factores que deberían ser evaluados: el clima, los aparejos de pesca, la zona y sus vistas, entre otros. Lo recomendable siempre es una buena planificación.

Durante mucho tiempo, la pesca fue la actividad perfecta para reforzar el vínculo padre-hijo. Cuando no existían los videojuegos, muchos pequeños explotaron su curiosidad conectándose con el medio ambiente. Ir de pesca con los niños todavía puede ser emocionante.

A pesar del ritmo acelerado de la vida moderna, quedan padres que se toman su tiempo para realizar esta práctica ancestral. La pesca puede convertirse en un rotundo éxito familiar, pero para ello debemos ir preparados. Por eso, a continuación te daremos algunos consejos que mejorarán la experiencia.

La preparación es garantía de disfrute

Si vemos algunas películas familiares norteamericanas, podremos entender lo bueno y lo malo de la pesca familiar. Si los niños logran pescar bajo un día soleado y lleno de diversiones, todo saldrá de maravilla.

Por el contrario, pescar en un sitio donde no sabemos si hay peces y en una tarde lluviosa no es buena idea. Un tiempo de pesca divertido y prolijo no necesita de mucho esfuerzo.

Para tener una buena experiencia, debemos saber preparar la caña y tener todo a la mano. Si los niños deben esperar mucho, simplemente se aburrirán; de los padres dependerá que los pequeños le tomen cariño a esta actividad conjunta.

El sitio definirá toda la experiencia

Lo primero que debemos pensar antes tomar el coche o la barca, es en elegir el lugar donde pescaremos. Si de antemano conocemos el sitio, mucho mejor.

Debemos recordar que el entorno definirá la experiencia en gran medida. Si el lugar es cómodo y la vista es buena, construiremos un momento inolvidable. En caso de no estar familiarizados con los sitios cercanos, podemos consultar por internet.

Asimismo, es recomendable localizar lugares autorizados para la pesca familiar. En algunos parques se puede incluso cocinar el pescado que es recolectado. Lo fundamental: que a donde sea que vayamos, haya peces.

Irse de acampada con los niños es toda una aventura.

Compra una caña adecuada

Las cosas solo saldrán bien si tenemos la caña de pescar adecuada. Lo ideal es que el niño manipule un dispositivo que sea maneje y sencillo. Aunque existen cañas para niños, su uso no es tan recomendable.

Mucho mejor es comprar una caña de garantías, profesional pero de poco peso. Hay productos de hasta un metro y medio, que sería la medida más pequeña en el mercado.

Esto les ayudará a los niños a entender la actividad de la pesca tal y como es en realidad. Recuerda que estás pasando un tiempo en familia, pero también transmitiendo una valiosa enseñanza.

Elige bien la carnada

Lo divertido de ir de pesca con los niños es garantizar su participación durante toda la actividad. Una parte importante de esto tiene que ver con la manipulación de la carnada; es normal que esto cause curiosidad en los más chicos.

Para elegir la carnada, debemos seguir dos criterios. El primero es que dicho señuelo debe ser el indicado para el tipo de peces que vamos a pescar. Lo segundo, es que sea del gusto del pequeño.

Por ejemplo, habrá niños a los que les encantará la idea de manipular gusanos vivos. Por lo tanto, comprar este tipo de carnada le atraerá y hará de la actividad algo divertido. En cambio, si el niño no tolera esto, entonces lo mejor será buscar aceitunas u otro tipo de elementos.

“Si los niños deben esperar mucho, simplemente se aburrirán; de los padres dependerá que los pequeños le tomen cariño a esta actividad conjunta”

Pesca con los niños: deja que ellos experimenten

Aunque los adultos tendremos el control de la jornada, lo mejor es que el aprendizaje sea interactivo. Los pequeños deben participar en el montaje del equipo, la elección de la carnada y otros aspectos.

Veamos este día tan especial como si tuviera diferentes estaciones de diversión y aprendizaje. Si estamos en superficie terrestre, podemos explorar un poco y jugar; incluso podríamos cocinar el pescado, si está permitido.

Solo en la experimentación podremos lograr un aprendizaje obtenido mediante la diversión. La idea es escapar de la rutina y construir nexos más fuertes, no hacer del momento algo desesperante; los padres deberán tener mucha paciencia.

Hace muchos años, realizar una excursión a la naturaleza fue el juego principal durante la infancia de los niños.

Vigila que nada se salga de control

Permitir a los niños experimentar no significa que los dejaremos a su propia suerte. Todas las actividades tendrán reglas, con la finalidad de preservar la integridad de los niños. Además, será indispensable llevar un poco de protector solar y repelente de mosquitos.

La pesca con los niños tiene muchas ventajas: enseñamos a los niños a conseguir su alimento, los sacamos del ambiente cotidiano y compartimos con ellos. Lo mejor es que no necesitaremos internet ni ningún otro dispositivo tecnológico, solamente el contacto con la naturaleza.