Cuidar al bebé es cosa de dos

Agetna 6 agosto, 2016

Ningún ser humano viene al mundo luego de haber sido cultivado en un laboratorio; y si así fuera, tendría todo un séquito de científicos pendientes de él. Todo bebé nace porque primero fue concebido por la unión de un óvulo y un espermatozoide que, unidos por el amor (nuestro más ferviente deseo) decidieron procrear y contribuir con la continuidad de la especie.

En el mundo animal la responsabilidad de criar a un hijo es cosa de dos, si papá sale a cazar la comida, mamá se queda con los cachorros y viceversa. Entonces, si la naturaleza, en su inmensa sabiduría así lo concibió, ¿por qué algunos padres siguen creyendo que el bebé es solo de las madres y son ellas quienes deben ocuparse de él?

En Eres Mamá consideramos que tenemos el deber de aconsejar a nuestras madres con respecto a este tema.

Ambos papás deben cuidar al bebé

Mamá y papá durante los meses de gestación

Mamá es quien lleva a la criatura en su vientre y tiene sobre ella el compromiso de cuidarse, alimentarse, tener un estilo de vida sano, dormir lo suficiente, mantenerse lejos de las preocupaciones para no estresarse, tomarse las tabletas, hacerse los análisis, someterse a los muchos ultrasonidos, consultas, exámenes vaginales…, sobrellevar las molestias del embarazo: edemas, vómitos, dolor sacrolumbar, pesadez bajo vientre, acidez, sostener el peso de la barriga… Ella tiene a su cargo la “preparación del nido”, pues por lo general es quien se ocupa de comprar y tener listos la canastilla y los útiles que necesitará para el bebé toda vez que nazca.

Por otro lado es papá quien se encarga, o debe hacerlo, de sostener económicamente a la familia. Aunque durante la gestación mamá siga trabajando y contribuyendo de algún modo con la economía, no es ella quien debe tener ese peso sobre sus hombros.

Él es quien estará alerta para cualquier contratiempo que su esposa y su hijo puedan presentar. Deberá ser capaz de sacar tiempo para ayudarla en todo lo que necesite. La acompañará a las ecografías, análisis y a la mayoría de los exámenes médicos que se le practique a lo largo de su embarazo, aunque alguna que otra vez ella tenga que levantarse de la camilla para dejar que él se recueste y no se desmaye en el suelo. Vamos, que, en vez de ser él el acompañante, a veces va a ser ella quien pase a cuidarlo a él.

Al hombre le toca hacer de niñero con el otro o los otros hijos: ayudar con su aseo, alimentación, llevarlos a la escuela o a la guardería, sacarlos a pasear, correr con ellos para no llegar tarde a las clases de ballet, piano, judo, baloncesto… y sobre todo durante las últimas semanas deberá convertirse en quien también se encargue del lavado de la ropa, la limpieza de casa, hacer la cena, planchar, fregar, sacudir… Todas las tareas que seguramente tenía mamá antes y durante el principio del embarazo (aunque lo ideal es que esto se haya compartido siempre) pasarán a ser responsabilidad del hombre, porque con el peso de la barriga a ella, semana tras semana, se le hará más agotador.

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Mamá y papá luego del parto

Con el nacimiento de un hijo los quehaceres dentro del hogar nunca faltan y es cosa de dos repartírselos, sobre todo si la pareja vive sola y no tiene a nadie más que le eche una mano.

Luego del parto también sigue siendo de dos la tarea de cuidar al bebé. Ella será quien lo alimente con su leche y para ello se levantará cada 3 horas durante las madrugadas de los próximos meses. Pero esto no deberá hacerlo sola, papá se levantará junto con ella para calzarle un almohadón y hacer que se sienta más cómoda a dar el pecho.

Si por el día la mujer está ocupada lavando las ropitas de su hijo, el hombre estará arrodillado al lado de la cuna cantando una canción para que el niño se duerma. Aun cuando el bebé vea en su madre a su figura de apego porque es ella quien le da el tan preciado alimento, lo acaricia, le habla y le canta mientras se toma la leche, él también debe aprender a reconocer a su papá y sentirse a gusto cuando está a su lado.

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