¿Con cuántos meses puede mi bebé venir a la playa?

Adrianazul · 10 febrero, 2016

Luego de los 8 meses de nacido, es la edad más recomendada para llevar a tu bebé a la playa. Los especialistas de la Asociación Española de Pediatría aseguran que especialmente los bebés y los niños menores de 3 años son los más sensibles a los efectos nocivos de las radiaciones Ultra Violeta.

Si te preguntas: ¿con cuántos meses puede mi bebé venir a la playa?, la respuesta es que debe ser alrededor de los 8 meses de nacido. Los menores de 6 meses de edad no deben ser expuestos de forma directa al sol ni se les debe aplicar filtros solares.

Antes de esa edad su piel es muy delgada y sus mecanismos de autoprotección no están completamente desarrollados, explica una nota publicada por la Asociación Española de Pediatría.

Los expertos también recomiendan que de forma general, se debe evitar la exposición al sol entre las 12 y 17 horas e incrementar el tiempo de exposición de forma lenta y gradual y utilizar siempre medidas de protección solar.

También es preciso tener en cuenta que los fotoprotectores o cremas de protección solar deben usarse correctamente y siempre asociados a otras medidas dedicadas a cuidar la piel de tu bebé.

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Consejos para proteger la piel de tu bebé en la playa

La Asociación Española de Pediatría y Atención Primaria (AEPap) y la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP) nos dan estos consejos para proteger la piel del sol:

  • Es importante usar un fotoprotector solar del factor 15 durante los 18 primeros años de vida.

Esta sencilla medida puede reducir hasta un 78 por ciento el riesgo de padecer un cáncer de piel.

  • Evita exponer a los niños al sol entre las 12pm-5pm.
  • Si nuestros hijos tienen la piel clara, son pelirrojos, tienen los ojos claros… Deben usar cremas o lociones fotoprotectoras de un factor de protección mayor al 15.
  • Siempre debes aplicarles el fotoprotector 30 minutos antes de salir de casa y hay que renovar frecuentemente su aplicación cada dos horas.
  • En los lugares donde más sol haya, es importante usar gorras o sombreros anchos y gafas de sol con cristales homologados.

Hazte aliada de la fotoproteción

Otro artículo de pediatría propone que la ropa es la forma más útil de fotoprotección. Por lo que es conveniente que tú y tú bebé use camisetas holgadas, de algodón o tejido transpirable, con mangas, y pantalones largos; y tener cuidado con la ropa mojada, ya que favorece el paso de radiación UVB.

Además conviene llevar camisetas de repuesto. También es importante cubrirse la cabeza con gorras de visera ancha o sombreros que protejan cuello, orejas, ojos, frente y nariz; llevar sombrillas o parasoles y buscar sitios con sombra.

A partir de cierta edad, el uso de gafas de sol con filtros homologados frente a radiaciones ultravioleta , puede ser un complemento divertido, que les sienta bien, y son imprescindibles para cuidar sus ojos.

Todas las medidas de prevención no sólo son válidas para ir a la playa o a la piscina en verano, también lo son para ir a la montaña, la nieve o siempre que se realicen actividades al aire libre.

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Hay que tener en cuenta que el agua, la arena o la nieve reflejan los rayos ultravioletas, por lo que tienen un efecto multiplicador; y no olvidar que es necesario protegerse también los días nublados, ya que las radiaciones atraviesan las nubes.

Las medidas de fotoprotección más importantes son:

  • Evitar la exposición prolongada al sol, sobre todo en las horas centrales del día.
  • Buscar sombras en los espacios abiertos o proveerse de sombrillas.
  • Usar cremas o lociones con filtro solar que sean resistentes al agua (si no fuera así, aplicar repetidamente), con un factor de protección 15 o superior.
  • Emplear gorros o mejor sombreros con ala.
  • Utilizar ropas que cubran buena parte del cuerpo, como camisetas con mangas y pantalones tipo bermudas, cuando se permanezca en áreas soleadas.
  • Llevar gafas de sol oscuras, con filtro para rayos UV. Esto protege la delicada piel que rodea los ojos y previene además el desarrollo precoz de cataratas.
  • En cualquier caso, conviene que la exposición solar en la temporada veraniega se realice de forma paulatina, aumentando gradualmente el tiempo que se está al sol.