¿Cuando debe recurrirse al parto instrumental?

Naí Botello · 20 agosto, 2018
El parto instrumental consiste en emplear herramientas para asistir el parto vaginal y ocupa al menos el 20% del total de los alumbramientos por vía natural. Conoce mucho más sobre este tema a continuación. 

El parto instrumental se define, básicamente, como un parto vaginal en el que los médicos que asisten el alumbramiento deben valerse de herramientas o instrumentos específicos para lograr que el bebé salga por el canal de parto.

El uso de estas herramientas ha estado presente por años e incluso siglos en las mesas de parto de las matronas y parteras. Son tan antiguos estos objetos que incluso hay registros de dichas herramientas en los libros de medicina tradicional de la India —Ayurveda—, que datan de mil años antes de Cristo.

Ahora bien, aunque queda claro que estas herramientas siempre han existido, muchas mujeres se preguntan por qué se recurre a su uso y en qué tipo de casos específicamente. Si eres una de ellas, no te pierdas las consideraciones que te traemos a continuación; expondremos todo lo que debes saber sobre este tema.

¿Cuándo debe recurrirse al parto instrumental?

La decisión del médico obstetra con respecto a realizar o no un parto instrumental va a depender de si el proceso de alumbramiento se ha alargado más tiempo del previsto. El objetivo es que se pueda garantizar la integridad física de la madre y del bebé.

También se emplean estas herramientas cuando el niño se encuentra en una posición que no favorece su tránsito por el canal vaginal y en los casos en los que la paciente tenga contraindicado el pujar para dar a luz y este proceso deba asistirse.

Algunas de las contraindicaciones vinculadas al pujar se remiten a los casos de mujeres que tengan problemas de córneas —como el queratocono—, desprendimiento de la retina, cardiopatías o problemas pulmonares.

Es importante aclarar que el uso de estos instrumentos obstétricos se emplea con ciertas restricciones. Así, quedan destinados solo a los casos en las que el feto ya traspasó la zona de la pelvis y se encuentra ya muy cerca de la fase final.

Curar los puntos de la episiotomía después del parto requiere de ciertos cuidados por parte de la mujer.

Elementos usados en el parto instrumental

Las tres herramientas médicas más comunes para asistir los partos instrumentados son el fórceps, las espátulas y la ventosa. Se debe subrayar que, para la utilización de cualquiera de ellas, previamente se debe aplicar a la madre anestesia epidural. De esta manera, se evitan las molestias ocasionadas por su manipulación dentro del canal vaginal.

Fórceps

Es uno de los instrumentos obstétricos más antiguos; su aparición se remonta a Inglaterra, cerca de 1631. Básicamente, se trata de una tenaza metálica con forma de dos palas articuladas, simulando una especie de tijera.

Estas se introducen en el canal vaginal para conseguir los siguientes objetivos: sujetar la cabeza del bebé para rotarlo y reajustar su posición o hacer tracción para lograr que el bebé logre salir del canal vaginal.

“El parto instrumental se realiza cuando el niño se encuentra en una posición que no favorece su tránsito por el canal vaginal y en los casos en los que la paciente tenga contraindicado el pujar para dar a luz y este proceso deba asistirse”

Ahora bien, esta herramienta es un poco controvertida, pues aunque se ha empleado por siglos y se consiguen buenos resultados, su éxito final va a radicar en el uso de una técnica adecuada y precisa para no causar daños en la madre y el feto. A continuación, presentamos sus pros y contras:

Beneficios

  • Permite realizar la rotación adecuada del feto.
  • Se logra la extracción del feto casi de forma inmediata, por lo que se evita recurrir a una cesárea.

Secuelas o complicaciones

  • Puede ocasionar cortes o laceraciones en la madre y el feto.
  • Produce prolapsos en la cérvix y el esfínter anal, además de problemas de incontinencia.
  • Posibles daños en los nervios faciales del bebé.
  • En casos muy particulares, puede ocurrir una fractura de clavícula del bebé o hemorragias intracraneales.

La espátula

Es un instrumento obstétrico análogo al fórceps, pero con la diferencia de que sus partes no se articulan entre sí. Su función es la de ayudar al descenso de la cabeza del bebé, haciendo las veces de una calza.

La ventosa

Es un instrumento con forma de copa que puede ser metálico, de silicón o plástico. Se introduce dentro del canal vaginal hasta la cabeza del bebé y luego se conecta a una bomba que succiona y coadyuva a la madre mientras puja para expulsar al feto.

Como dato final, vale agregar que el parto instrumental en realidad sí es un proceso seguro para la madre y el feto, siempre que lo realice un médico especialista. Su éxito también reside en que el médico utilice estas herramientas solo cuando el feto se encuentre en el canal vaginal, cerca de su fase final para nacer, y no como una medida que sustituya a una cesárea de emergencia.