¿Qué hacer cuando los hijos se pelean?

Marisol · 31 octubre, 2015

Tal vez uno de los momentos más desesperantes en la vida de familia, es cuando aparecen peleas entre los hijos, pero también puede ser bastante incómodo cuando suceden encuentros poco amigables en la escuela con los compañeros.

A continuación veremos algunas acciones que puedes tomar cuando tus hijos tienen un conflicto, sea en casa o en la escuela.

¿Cómo actuar ante una pelea?

1. Dales un tiempo para adaptarse al entorno:

Cuando los chicos llegan a casa, es importante que los dejes asimilar su entorno y reorientarse. Espera unos minutos para pedirles que hagan algo o hacerles una sugerencia, así evitarás que haya reacciones hostiles o fuera de contexto. A la larga es lo más saludable. 

2. Escucha lo que tienen que decir:

Sea una pelea casera o en el lugar en donde estudian, deja que tus hijos expongan la situación antes de culparlos e iniciar una reprimenda. Siempre es fundamental escuchar la versión de tu hijo antes de sacar conclusiones. Luego de hacerlo, confirma cuáles fueron los hechos y toma las medidas que sean necesarias.

3. Sé ecuánime con tus hijos:

Una razón que suele desencadenar el caos familiar, es que uno de los chicos siente que hay trato preferente con su hermano. Es indispensable que les des a tus hijos las mismas órdenes, los mismos castigos, estímulos y tratos para que no haya descontento.

Si hay igualdad en el trato, será más fácil que los hijos empiecen a compartir espacios, situaciones y pertenencias de una forma pacífica.

“La paz y la armonía constituyen la mayor riqueza de la familia” (Benjamin Franklin)

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4. Promueve conversaciones asertivas:

Si tus hijos ven que sus padres solucionan los inconvenientes de una forma calmada, lo más seguro es que imiten el comportamiento, pero lo mismo ocurrirá si en casa solamente se escuchan gritos y faltas de respeto.

Los comportamientos se replican, así que si hay inconvenientes, procura ser un padre mediador al comienzo, luego los chicos resolverán conflictos por sí mismos.

5. Establece reglas muy claras:

Para evitar que se dé una pelea, debes tener una regla y una consecuencia que la prevenga. Las reglas son las que orientan el comportamiento de todos los miembros de la familia y cuanto más sencillas y directas sean, más fáciles serán de cumplir para toda la familia.

Si vas a dar un castigo por el incumplimiento de una norma, explica cuál fue el comportamiento que desencadenó tu reacción y qué es lo que se espera que hagan para mejorarlo.

¿Cómo hacer que las reglas sean más funcionales?

  • Involucra a todos los miembros de la familia al momento de establecer cuáles son los comportamientos adecuados y los no permitidos para tener una sana convivencia, así sentirán mayor compromiso al cumplirlas.
  • Escribe las reglas y ponlas en un lugar que sea visible para todos, de esta forma no tendrán excusa para decir que “lo han olvidado”.
  • Ten una reacción cada vez que se salte alguna de las reglas. Si empiezas a omitir o a excusar determinados comportamientos, poco a poco empezarán a perder valor esas normas que como familia han trazado.
  • Haz una advertencia antes de proceder con una medida correctiva. Intenta darles una pequeña oportunidad antes de hacer visible la consecuencia.

“El vínculo que une a tu auténtica familia no es de sangre, sino de respeto y alegría mutua” Richard Bach

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Recomendaciones sencillas para manejar el conflicto:

  • Recuerda que tus hijos siempre te observan. Controla tus reacciones aunque las situaciones te saquen de tus cabales.
  • Explícale a tu hijo por qué no se debe golpear o agredir de cualquier manera a otra persona.
  • Estimula los comportamientos que son adecuados y que se adaptan a las reglas que han elaborado como familia.
  • Enseña a tus hijos que si hay un conflicto que no saben cómo resolver, siempre pueden acudir a un adulto responsable que los conducirá de la mejor manera que sea posible.
  • Pon en práctica estos pasos cuando veas una pelea: Detenla, cálmala, habla y maneja el conflicto civilizadamente.
  • Ayuda a que tus hijos expresen de una forma sana sus emociones positivas y negativas. La acumulación de emociones puede generar reacciones explosivas y que no son sanas.
  • Mantén buena comunicación con tus hijos para detectar complicaciones en el comportamiento como el bullying y la agresividad.
  • Ten siempre la disposición de manejar los conflictos en casa y fuera de ella de una forma sana y diplomática.
  • Enseña a tus hijos las medidas que pueden tomar cuando alguien actúa de una forma que los irrita o que los ataca en algún modo.