7 claves para enseñar disciplina

Amanda 26 octubre, 2015

Como padres nos gusta estar enterados de que existen claves para enseñar disciplina, pero debemos estar consientes de que no todos los niños son iguales y de que no todos los consejos pueden ser aplicables a nuestro caso. Sin embargo, es preciso valorar que todos los consejos son útiles, dignos de reflexión y a juicio del interpretador.


De sobra está entendido que la infancia es tan complicada porque es la etapa en la cual cada individuo se desarrolla a nivel físico y mental; pero también lo es porque en esta se va a forjar la personalidad, los buenos hábitos y el comportamiento.

En tal sentido, los padres tenemos el reto de promover el desarrollo óptimo de nuestros niños, al tiempo que logramos una relación equilibrada y formamos a una persona respetosa, juiciosa y bien portada.

Por consiguiente es la disciplina en los niños, la principal herramienta para encaminar el accionar de estos en la familia, la escuela o la calle. Sin embargo, también suele ser el momento de la crianza donde las cosas de dificultan.

Enseñar disciplina en 7 claves

Si queremos enseñar disciplina, podemos comenzar por atender las sabias recomendaciones que los especialistas nos dan, pero también es importante tomar en consideración cualquier consejo que venga de nuestros más allegados.

Para comenzar de una vez en esta ardua tarea, es preciso que reflexionemos en estos siete consejos propuesto para ayudar a disciplinar a nuestros niños:

Clave Nº 1 Ser equitativos

El respeto es una de las principales enseñanzas que los niños deben llevar en su lista de quehacer, por eso lo primordial para infundir y pedir respeto es la igualdad. Tratar a los niños como iguales y no como inferiores, permite que exista más disposición en ellos para contribuir.

No es recomendable que un niño demuestre su obediencia tal como si se tratase de sumisión en lugar de respeto. Al no ser demasiado autoritarios, le permitimos comprender que está bien ceder de vez en cuando.

Clave Nº 2 Ser prudente

Con la prudencia podemos evitar muchos males; por ejemplo incurrir en castigos excesivos. Es importante, relacionar las razones por las cuales se está disciplinando al niño, para que nuestras acciones no sobrepasen el hecho.
Esto además del maltrato, también evita que el niño esté predispuesto a que por cualquier cosa lo traten extremadamente mal.

Clave Nº 3 Permitir

Parte de la relación familiar es permitir que los individuos que conforman el grupo tengan los mismos derechos y sean partícipes de las actividades con total libertad.

Para eso es imprescindible dar la oportunidad a los niños de opinar sobre las disposiciones de los padres; esto alimenta la confianza en el grupo y les permite comprender que son escuchados.

Clave Nº 4 Ceder espacio

Como fundamento de la disciplina se encuentra la libertad individual; por eso cuando el niño reconocer que tiene su propio espacio personal para actuar, sin saberlo acepta ser moderado por este beneficio.

Es decir, dejar actuar a los niños en su propio lugar libremente, más adelante puede ser objeto de negociación entre padres e hijos. Es propio para el establecimiento de reglas y límites.

Clave Nº 5 Establecer normas

Por ahí dicen que un problema bien formulado es un problema medio resuelto; es decir, que si en una familia las normas están claras y son de dominio público, no deberían ser objeto de confusiones y desacuerdos.

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Ser precisos en el establecimiento de las normas de convivencia, es el primer paso para que los niños aprendan a ser disciplinados al menos en torno a esas reglas.

Clave Nº 6 Evita recompensas no anunciadas

De nada sirve en la enseñanza de un hábito o un comportamiento, que el niño no esté motivado previamente a que va a ser recompensado. Por ejemplo, si queremos que haga una tarea y vamos a darle un premio por ello, es muy importante que el niño lo sepa de antemano.

En tal sentido, si el niño cumple con el objetivo se forja en disciplina de dos maneras: una porque obedeció y la otra porque cumplió con su propósito personal. Es decir, cumplió consigo mismo y con sus padres.

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Clave Nº 7 Escucha a tus hijos

Esta clave es la base de la enseñanza de disciplina, porque se enlaza con otras claves como el respeto, la igualdad, la libertad y el cumplimiento de normas.

Nunca está de más escuchar lo que nuestros hijos nos quieren decir, porque nos permite conocer cómo piensan y así nos facilitan nuestro accionar. También, es una herramienta útil para hacerles ver que pueden confiar en nosotros y que tuvieron una oportunidad de defenderse.

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