¿Cuándo introducir los cereales en la dieta del bebé?

Corina González · 24 julio, 2018
Cuando los pequeños comienzan a ingerir alimentos sólidos, se despiertan sus habilidades para cogerlo, saborearlos y masticarlos. La introducción a estos debe ser paulatina, para evitar trastornos digestivos.

La maternidad, una experiencia hermosa y a la vez intimidante. Las incógnitas están a la orden del día y la mamá se pregunta si el pequeño está durmiendo bien, cómo cuidar su salud y cuándo introducir los cereales en la dieta del bebé, entre muchas otras cosas más.

La alimentación del bebé siempre será un tema muy delicado, en especial para una madre primeriza. Tanto la comida sólida como los cereales, los zumos, las sopas y las cremas son alimentos ricos en vitaminas y nutrientes necesarios para el crecimiento del bebé.

¿Cuándo es el momento propicio para empezar a dárselos? ¿Existe alguna manera especial para prepararlos? ¿Cómo introducir los cereales en la dieta del bebé?

La recomendación general indica que el bebé se debe alimentar solo de leche materna hasta los 6 meses de vida. Esta es la que aporta todos los nutrientes que el infante necesita.

Más adelante, se pueden ofrecer otro tipo de alimentos e incrementar así la variedad de sabores y texturas en su dieta diaria. Para esto, el cereal es una excelente opción.

Los cereales en la dieta del bebé

Los cereales son un alimento básico, rico en fibra y carbohidratos. Estos nutrientes ayudan al desarrollo y buen funcionamiento del cuerpo del bebé. Para aprovechar sus beneficios, es recomendable saber de qué manera ofrecérselos a los pequeños.

¿Cómo y cuándo dar cereales a los bebés?

Cuando el bebé tiene 8 o 9 meses y se puede sentar solo, es el momento de darle su espacio para comer cereal como quiera. Por supuesto, siempre bajo la supervisión de un adulto.

En ese momento, el experimentará el comer con la mano; sentirá así la textura del cereal en ellas, y luego en la boca. Además, con cada día que pasa, el bebé se acostumbrará mejor a la textura y a la variedad de sabores.

A los bebés les gusta comer por su cuenta, lo que es una gran herramienta para agregar los cereales en la dieta del bebé.

Siempre se debe recordar que esta experiencia debe ser disfrutable para el bebé. Asimismo, otro aspecto a considerar es que su organismo acepte los cereales; debemos estar muy pendientes de cualquier reacción alérgica.

Para facilitar la ingesta de cereales, una buena opción es dárselos como una papilla; para prepararlos, podemos mezclar el cereal con leche materna. Para comerlos, la cucharilla es el utensilio indicado. En este paso, hay que armarse de paciencia; una cucharada al día es un gran avance.

Cereales con y sin gluten

Es necesario conocer los componentes de los cereales que se le dan al infante. Existe hoy una gran variedad, que incluye los que tienen gluten y los que no.

Es importante tener en cuenta que no todos los niños toleran el gluten. Esta intolerancia, también conocida como enfermedad celíaca, hace que el intestino sufra una reacción inmunológica inflamatoria al probar alimentos que lo contengan.

La celiaquía tiene un porcentaje de incidencia de 1 entre 1.000 niños y suele heredarse. Sin embargo, la pueden presentar aún no teniendo antecedentes familiares.

Consejos para darle cereales a los bebés

Siguiendo algunas pautas, la ingesta de nuevos alimentos como los cereales será más fácil y tolerable. Estos son consejos prácticos para llevar esta nueva etapa del pequeño sin problemas:

Antes de los 6 meses, nada de gluten

El propósito es evitar cualquier tipo de reacción alérgica. Sí se le pueden ofrecer cereales como el arroz o el maíz, pero a esta edad debemos dejar a un lado el trigo y sus derivados. Estos se le podrán suministrar cuando el niño este un poco más grande.

Al introducirlo, se puede comenzar con una pequeña dosis de cereal con gluten en el biberón con leche. Si la reacción es buena, es recomendable incrementar poco a poco la cantidad, siempre atentos a cualquier reacción contraproducente.

Las papillas de cereal con gluten

Saliendo ya del biberón, las papillas se ponen más sustanciosas y ricas en almidón y proteínas. El bebé se satisface por completo con este nuevo aporte nutritivo; es muy probable que se llene y no demande más alimentos.

En lo que refiere a estas comidas, es importante no añadir azúcar, cacao, miel, sal ni otras sustancias. Mientras más natural, mejor.

Las papillas son excelentes para introducir los cereales en la dieta del bebé.

El trigo y la cebada

El trigo aporta energía, previene el estreñimiento, es rico en minerales y vitaminas del grupo B. Se le puede dar como papilla o galletitas muy suaves. Todo esto, como dijimos antes, a partir de los 6 meses de edad.

Por otro lado, la cebada es muy fácil de digerir. Es rica en vitaminas del grupo PP, E y B (ácido fólico). Al igual que el trigo, se le puede ofrecer al niño como papilla, pan de cereal o copos.

En conclusión, los cereales constituyen una parte esencial para la alimentación del bebé. El proceso de introducción es lento, pero trae buenos resultados.

No intentes acelerar las etapas por las cuales debe pasar tu bebé. Procura ser cuidadosa en la alimentación que le corresponde conforme a su edad. Siendo responsable en la dieta de tu pequeño, conseguirás que tenga un crecimiento óptimo y sin complicaciones.