¿Cuál es el limite en el consumo de azúcar en niños?

Francisco María García 28 febrero, 2018
El azúcar es uno de los ingredientes importantes en la dieta de los niños. Aporta la energía que necesitan para su día a día. Eso sí, hay que evitar un exceso de su consumo.

El consumo de azúcar en niños es indispensable en la alimentación, ya que la sacarosa o glucosa proporciona energía al cuerpo y a la mente. ¿Pero cuánta azúcar deberían consumir los niños? El necesario para crecer sin riesgo de enfermedades o contraer caries dentales.

En sus primeros meses de vida, el consumo de azúcar en niños se da a través de la leche o del biberón. La leche materna contiene agua, grasas, proteínas y azúcar suficiente para que los bebés crezcan con los valores nutricionales adecuados.

¿Qué cantidad de azúcar deberían consumir los niños?

A medida que el infante crece, su dieta diaria varía con el consumo de alimentos ricos en sabores y aportes nutricionales. Estos alimentos deben garantizar el equilibrio calórico esencial para mantener un peso corporal saludable y que el niño pueda desarrollar sus capacidades.

Hasta los dos años, sin embargo, no debería haber ningún consumo de azúcar en niños. A partir de esa edad, el máximo es de 15 gramos al día hasta los tres años.

Desde los cuatro a los catorce años, el límite pasa a ser de 25 gramos al día. La Organización Mundial de la Salud recomienda que el consumo de azúcar en niños no debería aportar más del 10% de las calorías diarias. Esto equivale a un máximo de seis cucharaditas al día.

Riesgos de un excesivo consumo de azúcar en niños 

El azúcar es necesaria, no se debe prescindir de ella. Proporciona energía, buena salud cerebral y ayuda a metabolizar las grasas. Preferiblemente, debe obtenerse a través de fuentes naturales, con moderación y no de dulces y bebidas azucaradas.

Minimizar el consumo de azúcar procesada evitará trastornos y problemas en los niños, como la obesidad, la diabetes y los problemas cardiovasculares. Según la OMS, en 2016 había más de 340 millones de niños y adolescentes, entre cinco y diecinueve años, con sobrepeso u obesidad.

Las golosinas son grandes protagonistas del consumo de azúcar en niños.

En exceso, el azúcar eleva el colesterol, los triglicéridos, la presión arterial y ocasiona daños al páncreas. Aunque a veces quita el hambre, a la larga podría desencadenar diversas patologías, como hiperactividad, ansiedad y depresión.

“Según la OMS, en 2016 había más de 340 millones de niños y adolescentes, entre 5 y 19 años, con sobrepeso u obesidad”

Los naturales, los mejores azúcares

La glucosa es un monosacárido elemental o hidrato de carbono simple, contenido en la sacarosa o azúcar. Cuando la consumimos se queda en el torrente sanguíneo; llega al hígado para producir energía y el exceso se almacena en forma de grasa. De ahí la importancia de evitar su consumo por encima de lo recomendado.

El azúcar bueno

El azúcar suele relacionarse con alimentos naturales y refinados. Los buenos nutrientes por lo general se encuentran en los lácteos, en forma de lactosa. También en las frutas, verduras frescas o la miel, en forma de fructosa. En estos casos no hay límites en la ingesta.

La miel y el jarabe de arce son azúcares naturales; también hay otros como la estevia y la taumatina. Los artificiales, o azúcares modificados, están contenidos en la sacarina, el ciclamato, el aspartamo, entre otros.

El azúcar se puede conseguir en diversas fuentes alimenticias. La de caña o la que se encuentra en las frutas aportan calorías en forma de carbohidratos, pero la forma de metabolizarlas es distinta.

El azúcar malo o poco saludable

Las fuentes de azúcar refinadas o procesadas deben ser controladas, y esta es una tarea que corresponde a los padres. Las golosinas o bebidas azucaradas contienen azúcar compleja, que sale de la unión de varias moléculas que forman el almidón. En exceso, ponen en riesgo la salud y pueden desencadenar enfermedades, algunas de ellas letales.

El consumo de azúcar en niños debe ser supervisado por los padres.

El azúcar en alimentos industrializados

Es difícil precisar la cantidad de azúcar que puede llegar a ingerir una persona casi sin darse cuenta. Desconocer la composición de las comidas aumenta el riesgo de ingerir altos niveles de glucosa.

Para obtener la información adecuada, es importante leer las etiquetas de los alimentos procesados antes de consumirlos. No siempre esta información está totalmente visible.

El 80% del azúcar que se ingiere, muchas veces sin darse cuenta, proviene de los productos industrializados. Algunos son etiquetados como alimentos saludables e inofensivos.

“El 80% del azúcar que se ingiere, muchas veces sin darse cuenta, proviene de los productos industrializados”

Tablas nutricionales, una ayuda

Las tablas nutricionales ofrecen en el etiquetado la oportunidad de revisar el aporte de grasas y azúcares y controlar las calorías. Estar atentos a sus explicaciones será de gran ayuda, en especial cuando se trata de cuidar la salud de los niños.

Saber cuánto azúcar deberían consumir los pequeños es elemental para criar niños sanos. Esto permitirá brindarles un aporte equilibrado de los nutrientes requeridos por el organismo para un desarrollo adecuado.

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