Una crianza conectada es el secreto para las familias felices

24 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicopedagoga María José Roldán
Es importante mantenerse conectados en la familia para poder disfrutar de la felicidad todos juntos. Hablamos sobre la crianza conectada y cómo llevarla a cabo.

No es fácil ser padre o madre; a veces, puede ser todo un reto. Ningún niño viene con un manual de instrucciones que ayude a que la crianza sea más fácil. De hecho, la experiencia y la sabiduría te la dan el día a día y también todos los errores que cometes. Porque sabes que, como madre o padre, te equivocarás muchas veces. En realidad, una crianza conectada es el secreto para las familias felices.

Ponte en situación: tu hijo te exige un tazón de helado para el desayuno; así, sientes que llegará la próxima crisis y evalúas las opciones de estilo de crianza:

  • Permisivo: dices que sí, pero después tendrás que darle galletas para comer y pastel en la cena.
  • Autoritario: dices que no directa y firmemente (y tendrás que seguir manteniéndote firme porque habrá más protestas).
  • Agotado: gritas “nunca” porque es demasiado pronto.
  • Negado: finges que no has escuchado o que no es cierto lo que te pregunta.
  • Conectado: empatizas con tu hijo y le dices que no es posible, pero le das opciones para que escoja la que más le apetezca en ese momento.

Una crianza conectada

Aunque muchos de nosotros, probablemente, usamos una combinación de los estilos anteriores, la mayoría puede inclinarse en una dirección u otra. Lo ideal es abogar por un estilo de crianza conectada, equilibrada con un enfoque consciente, positivo y pacífico. Sin embargo, este enfoque no es para los débiles de corazón.

Familia feliz tumbada en el suelo mientras se dan un abrazo para practicar la crianza conectada.

La paternidad conectada es realmente lo que parece: en cada situación, intentas conectarte empáticamente con tus hijos y ver su perspectiva antes de guiarlos. La crianza conectada de los hijos cosecha relaciones significativas tanto para los padres como para los niños, pero también falta una parte vital del discurso.

No podemos ser abiertos sobre la cantidad de energía que requiere este estilo de crianza. De hecho, de todos los ejemplos de crianza mencionados antes, la crianza conectada requiere el mayor esfuerzo en muchos aspectos.

¿Qué requiere la crianza conectada?

Estas son algunas de las formas en que se requieren recursos humanos adicionales:

  • Tiempo: la paternidad conectada, a menudo, lleva más tiempo. Decir “no” es claramente más rápido que empatizar con la alegría y el humor.
  • Creatividad: es mucho más fácil para nosotros acceder a frases cortas y directas como “No hagas eso” o “Por favor, detente”, frente a algunas de las frases de aliento cuando nuestros hijos están enfadados, ansiosos o cansados de escuchar que no. La creatividad constante requiere práctica y esfuerzo.
  • Espacio emocional: cuando estamos con nuestros hijos de manera conectada, les estamos dando parte de nosotros mismos, emocionalmente hablando. Si bien la presencia consciente con los pequeños puede ser satisfactoria, a veces, puede consumir emocionalmente.
  • Resistencia física: la paternidad conectada incluye el lenguaje corporal conectado; acercarse a tu hijo, arrodillarse a su nivel y ser juguetón… Definitivamente, hay un esfuerzo físico involucrado en la paternidad conectada.
  • Tolerancia de angustia: la paternidad conectada permite a los niños sentir sus sentimientos, entre los que se incluyen la tristeza, la ira, los celos y la negatividad. Sin embargo, cuando nuestros hijos se sienten incómodos, a menudo, sentimos lo mismo. Entonces, parte de la paternidad conectada implica la práctica de tolerar emociones grandes e incómodas en nuestros hijos y en nosotros mismos.
  • Autorregulación: para entrar en un espacio conectado con un niño que tiene una rabieta, nos desafía constantemente o es físicamente agresivo, tenemos que regular nuestras propias emociones. Tenemos que ser la calma que queremos ver en nuestro hijo. La autorregulación es un recurso finito. Usado durante todo el día, se agota y requiere reposición.

Mantenerse conectados

Después de un largo día de trabajo o una larga semana, puede parecer que los recursos necesarios para conectarnos con nuestros hijos son escasos. Esto es especialmente cierto cuando los pequeños no están “yendo con la corriente” de nuestras intenciones o, simplemente, nos desafían rotundamente. A veces, se siente más fácil adoptar un estilo de crianza que requiere francamente la energía que nos queda.

Padre siguiendo las pautas para criar a niños agradecidos.

Entonces, ¿cómo podemos mantener nuestra elección del estilo de crianza mientras nos ocupamos de nuestro propio bienestar? No hay una varita mágica o una solución rápida para borrar todos los desafíos de la crianza de los hijos, pero, ciertamente, hay pasos que podemos tomar para reponer la energía.

Necesitamos priorizar el autocuidado, incluso cuando no tenemos tiempo. Esto significa que necesitamos tomar momentos constantes de atención plena durante todo el día. Necesitamos sumergirnos en un libro o en un interés que sea exclusivamente para nosotros. Necesitamos reírnos más; no solo una risita aquí y allá, sino una buena carcajada.

Empatía con los hijos en la crianza conectada

Necesitamos recordar por qué estamos tomando la decisión de ser padres en un estilo conectado y consciente. Nuestra intuición nos ha llevado a creer que nuestros niños prosperarán con este estilo de crianza. Los hijos de padres altamente empáticos prosperan, son físicamente más saludables y psicológicamente más equilibrados.

Necesitamos apoyarnos unos a otros y ser abiertos acerca de la idea mientras criamos con estilo donde la conexión y la conciencia son una prioridad, porque, a veces, puede ser agotador.

Finalmente, reconozcamos que, irónicamente, o tal vez incluso poéticamente, lo que a veces creemos que está conduciendo a nuestro agotamiento emocional, nuestros hijos, a menudo, pueden ser la fuente que, con un simple gesto, una sonrisa, un abrazo, haga que nuestro corazón tenga la energía suficiente para continuar.