Cómo controlar los nervios en el parto

La mayoría de las mujeres sienten nervios al pensar en el parto. Muchos de estos, están fundamentados en temores y mitos; por eso es muy importante que sepas que, al margen de las circunstancias, como mujer tienes todo lo que se necesita para dar a luz a un bebé sano. Si quieres tener un parto sereno es necesario que tengas confianza en tu médico y que tengas en cuenta todo lo que ha avanzado la medicina para ayudar a que tu parto sea exitoso.

Todas estamos llenas de miedos, es cierto; así como también es cierto que todos esos nervios son superables. La mayoría se controla con información adecuada, confianza en ti y educación que te empodere frente a la transformadora vivencia significa traer un niño al mundo. Trata de controlar tus nervios, que aunque son naturales y a veces se incrementan con la cercanía de la fecha del parto, cuando están fuera de orden no te ayudan.

Ten en cuenta que mientras menos nervios sientas, más respaldada te sentirás para vivir a plenitud este momento tan especial que es el parto. Además, el miedo en lugar de contribuir te perjudica, pues al sentirlo tus músculos se tornan más tensos, lo cual hace que tu cuerpo responda haciéndote sudar más y tener más palpitaciones.

Por eso, es mejor que estés lo más relajada posible, pues este estado ayuda a que tu útero funcione normalmente y el dolor que sientes disminuya.

La información sobre el parto te da poder

Una de las mejores estrategias para perderle el miedo al parto es tener información certera acerca de sus fases, también es bueno que estudies las características que tienen los diferentes tipos de parto, incluida la cesárea, pues nunca está demás saber sobre ella. Esa información sumada al hecho de poder distinguir las contracciones de los que no lo son, te harán sentirte poderosa frente a diferentes circunstancias el día del parto.

Tampoco está demás saber cuáles son las complicaciones más frecuentes en los partos y cuáles son las posibles soluciones a aplicar en cada caso; pues esos datos te ayudarán a tener una mayor conciencia sobre tu cuerpo, lo que a su vez contribuye a que puedas afrontar el parto de una manera consciente y positiva.

De igual manera es importante que resuelvas todas las dudas que tengas acerca de la epidural, cuyo efecto anestesiante te puede ayudar a calmar el dolor del alumbramiento. Así, además de obtener toda la información que puedas, comunicarte es una buena herramienta para perderle el miedo al parto.

Así que además de preguntar todas las dudas que tengas a tu médico de manera confiada, también puedes compartir tus miedos con tu pareja, familiares y amigos, quienes te ayudarán a superar este tipo de pensamientos tan frecuentes entre las madres primerizas.

Ejercitarte y preparar tu cuerpo físicamente para el parto es también un buen método para encararlo. Pon especial énfasis  en los músculos de las piernas y de los glúteos.

Tener una buena actitud siempre ayuda

Tener una actitud positiva ayuda mucho a superar cualquier miedo e incluso cualquier contratiempo. Ten siempre tu mente positiva, aleja de ti todos los pensamientos pesimistas y afíncate en la información que tienes sobre tu embarazo: todos los resultados de diagnóstico prenatal, los análisis y las ecografías que te has practicado durante el embarazo deberían tranquilizarte.

Relájate. El secreto de un buen proceso de embarazo y de un parto es que aprendas a relajarte. Si vas a clases de preparto pero aún así sientes que te hace falta relajarte más, entonces puedes inscribirte en clases de meditación, yoga, natación, pilates… en todas estas disciplinas

Controlar los nervios y perder el miedo hará que tu parto sea mucho mejor.  Está comprobado que las mujeres pesimistas tienen partos mucho más dolorosos, pues esta actitud además de ponerte rígida hace que tu cuerpo se inunde de cortisol la hormona del estrés, pero en cambio si eres positiva tu cuerpo se llenará de endorfinas, y esta hormona que es la hormona del amor,  te ayuda a soportar de mejor manera el dolor y te hace conectar fácil y profundamente con tu bebé.

También es imprescindible que seas una mujer realista y fuerte si ocurre algo imprevisto o si algo va mal. De ser así, también es ideal tener una actitud de cooperación y poner todo de tu parte para que el parto siga su proceso.

Y por último, ten fe en ti, pon en práctica lo que aprendiste en las clases de preparto te saldrá de manera natural, y si no lo recuerdas, ten presente que  siempre tendrás cerca de ti a tu ginecólogo y a tu matrona quienes te ayudarán en el momento de la labor , así que solo debes seguir sus indicaciones.

Así que ya sabes que hablar de tus angustias e informarte bien te hará superar el natural miedo a lo desconocido, el cual desaparece de súbito cuando tienes a tu bebé entre tus brazos.

 

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