¿Cómo construir un matrimonio exitoso?

Okairy · 18 junio, 2016

Como probablemente has escuchado hablar, más de la mitad de los casamientos terminan en divorcio. No dejes que esto suceda contigo. La verdad es que los secretos para un matrimonio exitoso va mucho más allá del gusto por las mismas cosas, estimular el intelecto, compartir el mismo origen o de un buen humor y el sexo.

Las cosas son más complicadas de lo que parecen y una buena relación implica mucho trabajo duro para hacerlo funcionar. Incluso si tu matrimonio está pasando por momentos difíciles o estás en el tope de la felicidad matrimonial puedes hacer que funcione. Aquí tienes algunos tips que te serán de gran ayuda.

Confianza: la clave de un matrimonio exitoso

Un matrimonio exitoso no se inicia ni sobrevive sin confianza. Tú solo deberías decidir unir tu vida a alguien que realmente cree un espacio emocional seguro para ti. De la misma manera, tú también debes crear ese espacio para él.

Esto se logra desarrollando una buena comunicación con tu pareja y conversando. Esto significa que debes hablar pero también escuchar sin criticar. Expresen sus necesidades sin miedo al rechazo y traten de suplirlas de una forma que funcione para ambos.

Respeto, amor y compasión

compasion

Estas tres características siempre están ligadas en un matrimonio exitoso. El respeto entre las parejas es fundamental y lo demostramos cuando consideremos las necesidades y prioridades de nuestra pareja. Solo harás eso cuando de verdad sientas amor.

La compasión es un sentimiento que nace del amor, esto nos impulsa una necesidad de cuidar, amar y respetar al otro sin esperar nada a cambio. Es simple: el bienestar del otro es lo que más importa.

Esto da como resultado una reciprocidad estable y fuerte cuando estos sentimientos y deseos de construir una buena relación son correspondidos. Si adoptan estos valores, tendrán alegría y felicidad en su hogar, incluso en los momentos de dificultad.

Objetivos en común

Dos personas permanecerán unidas cuando se une su camino y se mantiene un mismo objetivo en la vida. Unir tu vida y tiempo con otra persona, no será posible si tú estás luchando por cumplir una cosa y él busca otra.

Si no tienen las mismas metas, entonces estarán en un lado adverso en el que ya no existe un término medio en este aspecto y poco a poco ese matrimonio no saldrá triunfante.

No se trata de que ambos quieran hacer las mismas cosas siempre. Pero sí deben darle la misma importancia a cosas y objetivos similares. Por ejemplo, dos personas que ven como vital el crecimiento profesional funcionarán aunque su empleo sea muy absorbente y distinto.

Paciencia

La paciencia hacia tu pareja te da una oportunidad de acercarte más a ella. Los desafíos y desacuerdos siempre surgen, sea un matrimonio exitoso o no, y pueden llegar a tensar una relación. Aquí es donde tienes que saber cómo enfrentar los problemas sin llegar a enfadarse exageradamente, manteniendo la cordura lo más que se pueda.

paciencia

En esta fase es donde tendrás un conocimiento más profundo sobre lo que no te gusta o consideras negativo de tu pareja. Si sabes lidiar con todo ello, podrán encontrar la paz y el amor para permanecer juntos.

El perdón

El perdón es algo tan purificador, que cambia vidas y transforma corazones. Esto es practicado día a día por esas parejas que conforman un matrimonio exitoso, fortaleciendo y contribuyendo la unión familiar y la confianza.

Pero toma en cuenta que hablamos de un perdón que disculpa y olvida aquellas situaciones de disputa o que se salen de control. No estamos a favor de permitir y seguir en una relación donde la violencia predomine.

El matrimonio es crecer en conjunto

El matrimonio es una preciosa oportunidad de compartir tu vida junto a alguien. Es descubrir y conocer todo sobre esa persona. Este proceso de descubrimiento no siempre es fácil, pero puede resultar muy gratificante cuando sabes la forma de manejarlo.

Hay quienes piensan que luchar por mantener un matrimonio exitoso puede llegar a ser muy destructor y negativo. Pero debes diferenciar entre un matrimonio que vale la pena salvar y uno que hace daño.

El primero te llevará mucho trabajo, pero el resultado será bueno. El segundo, es mejor darlo por concluido y lo sabrás cuando te sientes infeliz o con miedo de tu pareja.