Consejos para ayudar a los niños en la adaptación a la guardería

Astrid Moreira · 29 septiembre, 2017

Una de las cosas que más nos preocupan cuando nuestro hijo crece es el proceso de adaptación a la guardería. Cuando tomamos esta difícil decisión a muchas madres nos preocupa saber si logrará sentirse cómodo, qué cosas aprenderá allí y, debido a nuestro instinto protector, cómo lo tratarán.

No existe una receta mágica para que a los niños les guste ir a la guardería, debemos ser conscientes de que ellos no lo pidieron y que probablemente para ellos no sea sencillo habituarse rápidamente. Aunque no existe esta fórmula secreta, si puedes informarte y conocer algunos consejos que ayudarán a tu hijo a adaptarse mucho mejor y más rápido.

Consejos para ayudar al niño en la adaptación a la guardería

Anticiparles lo que va a pasar

Si le explicamos a nuestro hijo lo que va a pasar, él comenzará a entender mucho antes el proceso. Puedes escenificar la vida de la guardería y lo que suele suceder allí a través de sus muñecos. También puedes hacerlo a través de una representación, el niño haciendo de sí mismo y mamá haciendo de la educadora. Cuanto más hagamos estas actividades con él, más rápido se sentirá cómodo en la guardería y se convertirá en algo cotidiano.

Debes darle tiempo

Pueden ocurrir dos cosas en el proceso de adaptación a la guardería. En primer lugar, que la educadora sea demasiado estricta y no permitan un periodo flexible para el proceso de adaptación del niño o, en segundo lugar, que los padres, por sus ocupaciones y falta de tiempo, tampoco puedan brindarle ese tiempo. El niño, por lo general, no se adaptará en unas pocas horas o días a un ambiente totalmente nuevo para él; por ello, debemos tratar de darle ese tiempo para que conozca a su nueva cuidadora, sus nuevos amigos y que se sienta seguro en el nuevo lugar.

La adaptación a la guardería varía de unos niños a otros y de la educación que reciban en casa.

Despídete siempre

Muchos niños llegan a sentirse totalmente abandonados en la escuela infantil. Si dejamos al niño en la guardería y de pronto desaparecemos, esto será lo primero que sienta, por eso es muy importante despedirse de ellos con un mensaje que le dé la seguridad de que regresarás luego. Probablemente llorará al principio, pero luego se sentirá tranquilo porque sabrá que volverá a verte pronto. Despídete siempre.

Muchos padres simplemente se retiran para que niño no los vea irse, lo que genera en ellos tristeza. Nunca te vayas del lugar sin despedirte de tu hijo.

Sé comprensiva

Debemos ser lo más comprensivas y empáticas ante la situación. Es vital ponernos en su lugar y entender lo que está sintiendo, el cambio tan radical por el que está pasando. Si nos pide más cariño cuando estemos en casa, debemos dárselo, lo más probable es que necesite sentir que lo seguimos queriendo. Recuerda que es muy importante apoyarlo en este proceso, te necesitará para lograr adaptarse.

Establecer confianza con la educadora

Es importante que el niño vea que tenemos una buena relación con la educadora y que puede ser una persona en la que él también puede confiar. Es bueno que nos vea hablando amigablemente con ella y para que se dé cuenta de que no es una desconocida. Todo esto hará que el niño se sienta más tranquilo y, por lo tanto, también nosotros como padres, al conocer un poco más a la persona que se encarga de cuidar a nuestro hijo.

Mantener nuestra alegría y positivismo

Aunque para ti también sea un proceso complicado, debes mostrarte alegre y positiva ante la incorporación a la guardería de tu hijo. Si nota que estás más preocupada de lo habitual o que desconfiadas ante la situación, podría sentirse incómodo o inseguro también.

Llevar a nuestros hijos a la guardería puede suponer un gran cambio para ellos.

Objeto de apego

Una buena forma de ayudarle en su adaptación a la guardería es que lleve su juguete preferido con él, para que así sienta que tiene en sus manos algo que lo conecta con su hogar. Este tipo de objetos aporta confianza y seguridad a su proceso de transición, lo cual le ayudará a sentirse a gusto en el lugar que esté.

Síntomas de una mala adaptación a la guardería

Es posible que tu hijo no se adapte bien a la guardería, por eso debes estar muy atenta a las señales y tratar de apoyarlo para que se sienta más cómodo. Para ello, deberás estudiar su conducta, que será la que nos indique si esto está ocurriendo. Algunos de los síntomas de una mala adaptación a la guardería son:

  • Se muestra demasiado dependiente de ti. Si está experimentando una mala adaptación, puede ocurrir que cuando salga de la guardería se aferre mucho más a ti. Si esto ocurre por mucho tiempo, debes intentar corregir y aminorar esa reacción.
  • Está triste todo el día. Su educadora te informa que todo el día está llorando, no juega y cuando llegas quiere estar solo en tus brazos.
  • Tiene trastornos de sueño durante las primeras semanas. Puede que durante todo este tiempo tenga dificultades para conciliar el sueño. Esto puede significar que no está asimilando las experiencias del día.
  • Puede manifestar cambios de humor. Puedes notar esto debido a que experimenta cambios de carácter y en ocasiones no quiere obedecer.
  • Puede presentar retrocesos en su desarrollo. Puede comenzar a pedir de nuevo biberón, empezar a comer mal o  a volver a tener hábitos propios de cuando era bebé.

Lo más importante de la adaptación del niño a este nuevo ambiente es que, como padres, debemos comprenderlo, guiarlo y apoyarlo en el proceso. No será fácil ni para él ni para vosotros, pero quizás se trate de una decisión que debáis tomar por motivos laborales o personales. Además, puede tratarse del primer contacto de vuestro hijo con personas ajenas. Por ello, supondrá un gran aprendizaje para vosotros y para nuestros hijos.