5 consejos para bajar la fiebre en los niños

Francisco María García 9 mayo, 2018
La fiebre en los niños es una señal inequívoca de que algo está ocurriendo y se han activado las defensas de los pequeños. Si la temperatura se acerca al umbral de los 40 grados, ¿cuáles son los consejos para bajar la fiebre en los niños?

El conocimiento de los padres acerca de cómo bajar la fiebre en los niños es una prioridad. Un cuadro febril descontrolado puede causar convulsiones y, si el niño padece de alguna enfermedad crónica, el riesgo es mayor. Después de pasados los 37,8 grados centígrados, debemos ponernos en alerta.

La fiebre es, básicamente, un síntoma que nos alerta que algo no funciona bien. Por lo general, esta se activa ante la presencia de un virus o infección externa que ha entrado al organismo de nuestro pequeñín.

La buena noticia es que existen muchos métodos a los que podemos recurrir cuando la temperatura sube a niveles indeseados. A continuación, veremos algunos consejos prácticos, seguros y naturales que serán de utilidad.

Métodos para bajar la fiebre en los niños

Colocar paños de agua fría 

Cuando la temperatura se incrementa demasiado, el primer paso debe ser bajarla. Uno de los trucos tradicionales que nos han enseñado nuestras abuelas consiste en refrescar mediante compresas o paños mojados.

Estos deben estar húmedos y preferiblemente fríos, pero no demasiado. De esta forma, combatiremos el malestar que genera la fiebre en el pequeño y aligeraremos su jaqueca y cefaleas.

Además, también se puede alternar y colocar el material humedecido en el cuello y en las muñecas del niño. De esta forma, la sensación de refrescarse tendrá un mayor alcance.

Baña al pequeño con agua templada

A muchas madres les da miedo bañar a sus niños cuando tienen fiebre, pero en realidad esto no está contraindicado. De hecho, un baño puede bajar la fiebre en los niños o incluso de los bebés; otra cosa distinta es la necesidad de seguir algunas pautas.

En este sentido, lo correcto es que el agua esté a temperatura ambiente o a un máximo de 34 grados centígrados. El baño puede ser con ducha, aunque se tiene un mejor efecto para bajar la fiebre en los niños cuando se les sumerge dentro.

Bajar la fiebre en niños es posible colocándoles paños fríos y dándole duchas.

Siempre hay que recordar que es importante evitar los cambios bruscos de temperatura en el niño. De esta forma, antes y sobre todo después del baño y el contacto con el agua, el niño debe estar bien abrigado.

Las dietas liquidas ayudan a superar cualquier cuadro febril

Sea por un virus o una infección, consumir líquidos es lo mejor para lograr una mejora en el pequeño afectado. Debemos recordar que, con la fiebre, se pierde una cantidad importante de sudor y de líquidos; la consecuencia puede ser un riesgo de deshidratación en el pequeño, con el peligro que ello supone.

De esta forma, cuando hay fiebre los pequeños deben tomar mucha agua, sopa y jugos naturales. Además, la entrada y flujo de líquido también contribuirá al efecto refrescante interno del organismo del niño.

El agua es prácticamente un regulador interno de nuestro organismo; contribuye con el sistema inmunológico en su labor restauradora y de combate contra los virus. En este líquido vital se encuentra la clave de cualquier recuperación.

“Por lo general, la fiebre se activa ante la presencia de un virus o infección externa que ha entrado al organismo de nuestro pequeñín”

Bajar la fiebre en los niños: refrescar también el ambiente

Muchas veces pensamos que la mejoría está únicamente en las medidas que tomamos para refrescar el cuerpo del pequeño. En realidad, una parte importante de bajar la fiebre en los niños tiene que ver con el ambiente.

El entorno es importante, y cuando el pequeño tenga fiebre debemos refrescar la habitación; tiene que haber flujo de aire en la estancia, teniendo en cuenta que el pequeño deberá estar bien arropado. De esta manera, se conseguirá una sensación térmica más agradable para el niño.

Por el contrario, tener en la habitación un clima caluroso solo empeorará las cosas y potenciará la elevación de la temperatura interna del niño.

Existen varios métodos muy efectivos para bajar la fiebre en niños.

Alternar entre el sueño y el movimiento

Es importante tratar de llevar el modelo de vida de la forma más natural posible durante el cuadro febril. Tanto en los niños como en adultos, el sueño constituye un mecanismo de recuperación del cuerpo; por ende, siempre hay que crear las mejores condiciones para que nuestro pequeño duerma.

Por ejemplo, es muy positivo el movimiento y que los bebés caminen un poco, evitando quedar completamente inactivos. Este pequeño ejercicio les favorecerá también a la hora de coger el sueño.

Cuando la fiebre en el niño supera los 40 grados centígrados, se hace imprescindible acudir a los servicios de urgencia. Si la afección es menor, bastará con refrescar, hidratar y ofrecer descanso a nuestros pequeños.

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