Conoce todo sobre la varicela

Gladys · 8 noviembre, 2016
A pesar de ser considerada una enfermedad sin mayores riesgos, la varicela puede llegar a derivar en complicaciones si no se cumplen los esquemas de tratamiento indicados. Hay que tener cuidado en los casos en los que el sistema inmune del niño esté débil.

La varicela es una enfermedad altamente contagiosa. La mayoría de la gente suele sufrirla durante la infancia, ya que es muy común que un niño infecte a otro. También puede darse el caso en adultos y adolescentes, siendo más fácil la aparición de complicaciones.

El virus de la varicela pertenece a la familia de los herpesvirus, que también causa el herpes zóster. Aunque suele presentarse en niños pequeños, cualquier persona corre el riesgo de padecerlo. Lo más normal es que esta afección aparezca entre los 2 y los 9 años de edad.

La vacuna que protege de esta enfermedad debe colocarse en el período comprendido entre los 12 y 15 meses de edad y recibir un refuerzo posterior entre los 4 y 6 años para estar completamente protegidos. Esta suele administrarse en una única dosis y por lo general, es bien tolerada.

Por desgracia, el estar vacunados no libera en su totalidad del riesgo de contraer la varicela. No obstante, si se diera el caso, esta se manifestaría de una forma muy leve y con una sintomatología menos agresiva.

Una vez inmunizados, es casi imposible que la varicela se repita en la misma persona. Con el transcurso de los años podrían presentarse características similares, pero esto es debido al ya mencionado herpes zóster. Esta enfermedad, aunque parecida, posee manifestaciones clínicas y tratamientos diferentes.

Nino con varicela

El médico es la persona indicada para diagnosticar los casos de varicela a través de la observación clínica. Es importante acudir a la consulta, dado que muchas lesiones de piel se pueden llegar a confundir con otras patologías.

Síntomas de la varicela

Un niño contagiado de varicela presenta una serie síntomas. La mayoría son fácilmente reconocibles, aunque pueden darse otros menos comunes. Algunos de los más conocidos son los siguientes:

  • Sarpullido rojo mayormente reflejado en cara, boca, espalda, piernas y brazos.
  • Ampollas (que acaban convirtiéndose en costras).
  • Quebranto, llegando a producir incluso fiebre.
  • Inflamación de las lesiones.
  • Dolor abdominal.
  • Dolor de garganta.
  • Prurito.

¿Cómo se contagia la varicela?

Este virus puede ser contraído por cualquiera, tanto adultos como niños. Aun así, hay formas más fáciles que otras de contagiarse, y todas incluyen el contacto físico o ambiental. En primer lugar, la varicela se puede contagiar al contagiar una ampolla de dicha enfermedad. También se puede contraer fácilmente está propagado en el ambiente, en este sentido, se puede contagiar o bien por contacto salival o al aspirar el estornudo de la persona contagiada.

El tratamiento para la varicela está enfocado en aliviar los síntomas locales. Es una enfermedad en la que la mayoría de las molestias están relacionadas con las lesiones de la piel y la cicatrización de las mismas.

El uso de antivirales se utiliza a criterio del médico, y con frecuencia suele darse en los primeros días de presentar los síntomas. Posteriormente, su efecto disminuye.

Cuidados para la varicela.

Recomendaciones

Es esencial tener en cuenta una serie de recomendaciones para hacer frente a la varicela infantil. Aún siendo más leve que la que presentan los adultos, sus síntomas siguen siendo bastante molestos. Así pues, la mejor opción es seguir estos pasos:

  • Mantener en reposo a los niños y alejados de otros que no hayan tenido la enfermedad.
  • No dejar que se quiten las costras, pues estas pueden dejar cicatrices profundas.
  • Bañarles constantemente con agua tibia para mantenerles frescos.
  • No exponerles al sol y evitar los lugares con climas calientes o muy fríos.
  • No deben jugar o ir a la escuela hasta que las ampollas hayan desaparecido.
  • Es imprescindible ingerir la mayor cantidad de líquido posible.
  • Aplicarles cremas refrescantes e hidratantes (enseñarles a evitar rascarse las zonas afectadas).
  • Deben usar siempre ropa suelta y fresca.

Aunque la varicela no es una enfermedad crónica, es muy incómoda para los niños (además de dolorosa debido a la quemazón y a los picores) , y su curación, requiere un tiempo considerable, además de una buena dosis de paciencia.

Permanecer junto a ellos y brindarles amor y cariño es muy importante, sobre todo si tienen que estar aislados. Si tienen la edad suficiente, es recomendable que se les explique la situación. Así, les será mucho más fácil mantener la calma.