¿Cómo saber si me enfado demasiado con mis hijos?

Yamila Papa · 8 noviembre, 2018
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga María Alejandra Castro Arbeláez el 20 diciembre, 2018
La maternidad está repleta de retos y desafíos que debemos atravesar. Entre ellos están los cambios emocionales, donde la ira y la irritabilidad están presentes.

Nadie dice que la maternidad sea fácil. A medida que los niños crecen los desafíos aumentan y a veces creemos que no tenemos suficiente paciencia para lograr que se porten bien. Una de las consultas más habituales es: ¿Me enfado demasiado con mis hijos? La medida depende de cada uno, pero hay ciertos hábitos o actitudes que nos pueden dar una idea de si en verdad estamos siendo muy ‘gruñones’ con nuestros hijos.

¿Me enfado demasiado con mis hijos?

La maternidad es una experiencia con un alto contenido emocional. Los sentimientos están a flor de piel y puede que todo te parezca demasiado grave. Quizá te sientas culpable por gritar a tus hijos cuando solo estaban jugando haciendo algo de ruido. Podemos ver que hay un desfasaje bastante grande entre lo que sentimos:

Primero experimentamos ira, luego frustración, más tarde angustia y finalmente remordimiento.

Con esos cambios emocionales tan drásticos los que más sufren son los niños. Muchas veces no entienden qué sucede, por qué le grita su madre y, después de enfadarse, le da un abrazo. Es verdad que ser padres es una tarea más que agotadora, pero una actitud más relajada, sobrellevando mejor el día a día y descansando correctamente seguramente os hará ver esas ‘travesuras’ de otras manera. 

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Afronta la edad del ‘no’

Otra cuestión muy importante que debes tener en cuenta es la edad que tienen tus hijos. En la mayoría de casos ese ‘me sacan de mis cabales’ aparece cuando tienen cerca de dos años. En esa etapa ya se están despegando de los padres y dicen ‘no’ a todo.

Este momento de su desarrollo evolutivo es todo un desafío para los padres, que ya que no saben cómo hacer que se comporte ‘bien’, es decir, según los estándares de los adultos. Por supuesto, esto genera aún más irritabilidad y enfado por no poder controlar a sus hijos como cuando eran bebés.

Por último, también tienes que tener en cuenta el factor social y las circunstancias externas a ti y a tu familia. Las responsabilidades que tiene una mujer hoy en día no son las mismas que hace varias décadas atrás. 

Si además de cuidar de tus hijos y de hacer las tareas del hogar trabajas fuera de casa, tienes una presión adicional. Los problemas labores muchas veces traen consecuencias negativas en las relaciones familiares.

Me enfado demasiado con mis hijos: cómo lo soluciono

Una vez que hayas identificado el motivo por el que te enfadas tanto con tus hijos es momento de cambiar ciertos hábitos y mejorar la relación que tienes con ellos y contigo misma. Como primera medida te recomendamos que gestiones la ira, no solo cuando estás con los niños sino en todo momento y situación. De esta forma evitarás las ‘explosiones’ de rabia y los gritos incontrolados. Cuenta hasta 10, respira profundo, enciérrate en tu habitación… Haz lo que necesites pero regresa calmada y con la mente despejada.

También te aconsejamos que le dediques tiempo a tus hijos. Los adultos solemos estar siempre demasiado ocupados para ellos, lo que supondría no atender o atender en menor medida las responsabilidades que consideramos valiosas, pero lo que más valor tiene es que paséis tiempo juntos.

Aprovecha cada momento, disfruta de los juegos, entiende que a cierta edad no importa ensuciarse ni dejar los juguetes por todos lados, que las tardes divertidas en familia son el mejor plan del mundo y que si hacen algo ‘malo’ no es a propósito.

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Y además, si te sientes culpable cuando te enfadas con tus hijos, lo mejor que puedes hacer, además de disculparte si no tenías razón, es implementar la educación positiva. Nos referimos a aquella que premia cuando hacen las cosas como les has indicado. ¡Verás cómo cambia su relación y viven en armonía!