¿Cómo saber si estoy preparada para ser madre?

Ser madre es el deseo natural y normal de la mayoría de las mujeres, pero también es cierto que no se trata de un juego ni de una decisión que haya que tomar a la ligera. Por eso, es bueno que toda mujer sepa si está preparada para ser madre tanto física como emocionalmente.

El deseo de ser madre…

Ser madre implica ser responsable, tener tiempo y ganas. No se aprende con ningún curso académico o universitario. Ser madre es algo natural que nos sucede en un determinado momento de nuestra vida. El reloj biológico de la mujer se pone en marcha y aparece el deseo de ser madre dentro de ella.

En el momento en que un niño nace, la madre también nace. Ella nunca antes había existido. La mujer existía, pero la madre, nunca. Una madre es algo absolutamente nuevo

–Rajneesh–

¿Cómo saber si estoy preparada?

Tener las ganas de ser madre

Si dentro de ti aparece un deseo que no puedes controlar, unas ganas irrefrenables de formar una familia, un pensamiento que se repite a cada rato, probablemente sea el momento adecuado para ser madre. No tengas miedo a fracasar o a lo que otros te puedan decir. Ser madre es algo que se aprende con el tiempo. Una vez que te sientas preparada, tener a tu hijo en brazos te enseñará cómo ser una buena madre día a día.

Es importante saber cuándo una está preparada para ser madre

Si por el contrario solo el pensar en ser madre te provoca ansiedad o frustración, si el miedo puede más que la emoción o si la idea de tener un hijo te causa inquietud, quizá tengas que pensarlo mejor, esa inseguridad exagerada puede indicar que no estás lo suficientemente preparada.

Debes prepararte emocionalmente

Ser madre no es un pasatiempos ni una diversión, es una seria responsabilidad que tendrás toda la vida. Una madre no deja nunca de ser madre, aunque los hijos hayan crecido y tengan su propia familia.

Por eso cada mujer debe sentirse preparada para ser madre, sin recibir presiones de cualquier tipo por motivo de su edad, del entorno o las circunstancias. Ser madre implica estar dispuesta a renunciar a tu tiempo para compartirlo con alguien que te necesita, a dejar de lado muchas veces tus placeres y tus metas para intentar conseguir otras nuevas.

Planifica la economía

Aunque está de más decir que lo más importante para tu hijo no será un hogar lleno de lujos y caprichos sino un hogar lleno de amor y cariño, es cierto es que a la hora de plantearte ser madre tendrás que planificar bien la economía del hogar.

No solo deberás pensar en los gastos que ya de por sí ocasionará la llegada de un miembro nuevo al hogar, sino también los costes adicionales que irán apareciendo posteriormente: la previsión de gastos médicos, de educación, ropa etc.

Decisión de pareja

Ser padres es una decisión que compete tanto a ti como a tu pareja

Si tienes pareja, la decisión de ser madre no es solamente tuya. Debe ser una ilusión compartida por ambos y los dos debéis desearla con anhelo. Debéis estar convencidos de que ser padres supondrá un cambio en vuestras vidas, pues como hemos dicho antes, tener un hijo es una seria responsabilidad además de, por supuesto, una alegría.

No te obliges a ser madre

Nunca tomes la decisión de ser madre obligada por nadie. Probablemente la decisión de ser madre será una de las más importantes de tu vida. Debe ser una elección tuya y de tu pareja, que tiene que estar bien pensada y planificada.

Si después de darle muchas vueltas decides que ser madre no es para ti y que prefieres llevar una vida en pareja o sola, no te preocupes. Tal vez tu momento todavía no ha llegado. Lo más importante es que estés segura y feliz con la decisión que tomes.

Ten claro que tu vida cambiará

Es importante que tengas claro que la llegada de un hijo cambiará tu vida por completo; es más, en muchos aspectos sentirás que la pone del revés. Si tienes esto claro y no te importa vivir este nuevo desafío, estás preparada para emprender la nueva aventura de ser madre.

Cuando se es madre, nunca estás realmente sola en tus pensamientos. Una madre siempre tiene que pensar dos veces, una vez por sí misma y otra vez por sus hijos

–Sophia Loren–

Además, ser madre no significa que ya no puedas disfrutar de nada en la vida, ni mucho menos, pero sí tienes que ser consciente de que la vida que empieza será muy distinta a la que has tenido hasta ahora.

A partir de ahora tus planes, metas, objetivos y todo lo que decidas y hagas tendrá que estar en función de tu hijo. Piensa que muchas veces sus necesidades tendrán que superponerse a las tuyas. 

No tengas miedo, muy pronto te darás cuenta de que tener un hijo es una experiencia maravillosa que te hace feliz, saca lo mejor de ti y te regala una oportunidad nueva para sonreír cada día. Ser madre te hará sentir imprescindible en la vida de esa nueva persona que llegará indefensa a este mundo y será sin duda la mejor experiencia que hayas tenido nunca.

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