Cómo lidiar contra la ira en los niños

Sara González · 9 diciembre, 2017
Los niños pueden sentirse agobiados o frustrados y, al no saber cómo manejar sus emociones, estallan en un episodio de ira.

La gran mayoría de los niños de edad temprana experimentan episodios de rabietas y enfados que, en ocasiones, hacen que actúen de una forma demasiado agresiva. A continuación, te brindamos una serie de claves para aprender a lidiar contra la ira en los niños.

La identificación de la ira en los niños no es muy dificil. Sin embargo, puede que estemos tomando como una actitud cotidiana este tipo de rabietas y esto puede desencadenar en un problema que venga de mucho antes y quizá no nos hayamos dado cuenta.

Cuando se es niño, lo normal es que todavía no se tenga un perfecto control de los impulsos ni de los sentimientos. A continuación, expondremos algunos signos claros de cuando una simple rabieta se convierte en algo más que un simple enfado.

Cómo identificar la ira en los niños:

  • Si se están produciendo problemas en la escuela.
  • Si sus enfados y su agresividad afectan la vida familiar.
  • Si este comportamiento es motivo de peligro para la gente de su alrededor e incluso para él mismo.
  • Si las rabietas se prolongan en el tiempo y se convierten en un mecanismo de defensa constante.
  • Si incrementa más su agresividad cuando siente que ya no puede mantener el control de sí mismo.
  • Este comportamiento interfiere en la personalidad del niño y le impide establecer relación con otros. Así como también, se presenta una clara exclusión en actividades como el juego o los cumpleaños.
Cómo lidiar con la ira en los niños.

La ira en los niños y el sufrimiento

Está demostrado que la ira en los niños es una muestra de sufrimiento. Su enfado y su agresividad son formas de defenderse del mundo y de sí mismos. El primer paso para entender el por qué de la ira en los niños es entender cuál es el principal motivo que condiciona al niño a comportarse de esa forma. Son muchas las causas que pueden desencadenar esta sentimiento, entre las que se encuentran las siguientes.

Transtorno por déficit de atención o hiperactividad

Cada vez más niños presentan síntomas de TDAH, en mayor medida en aquellos impulsivos o hiperactivos, que tienen especial dificultad para controlar su conducta.

Más del 50 por ciento de los niños con TDAH presentan conductas desafiantes y estallidos emocionales– Vasco Lopes psicólogo clínico.

Estos niños diagnosticados con este transtorno, presentan incapacidad de concentrarse a la hora de hacer sus tareas cotidianas. Este simple hecho no implica necesariamente que estén diagnosticados de TDAH. Es más, este tipo de transtorno se pasa muchas veces por alto y conlleva comportamientos más notorios y agresivos.

Ansiedad

La mayor parte de los niños que se presentan continuamente rebeldes y enfadados confirman que lo que padecen es una ansiedad severa que no ha sido identificada.

Normalmente, se trata de camuflar ya que muestra dificultad para soportar situaciones que no le agradan y le angustian. La señal más clara es que intenta huir, porque le invade un terrible miedo.

Trauma o negligencia

Resultado de una mala conducta en el colegio o en la familia.

Cuando los niños que tienen dificultades no se sienten seguros en su hogar puede que manifiesten conductas muy amenazadoras en la escuela– Dra. Nancy Rappaport, profesora en Harvard Medical School.

Dificultades para el procesamiento sensorial

A algunos niños les cuesta un mayor esfuerzo procesar la información sensorial del espacio que los rodea. Si percibes que tu hijo es especialmente sensible o, por el contrario, escasamente sensible a la estimulación. Por ejemplo, en la cuestión de texturas o temperaturas y se siente abrumado y tiende a distraerse.

Esto puede ser motivo de la presencia de una ansiedad severa de la que todavía no te habías percatado y es necesario solucionar cuanto antes para que no se convierta en un problema más grave o crónico.

Autismo

Hay niños que están posicionados en el nivel de transtorno del espectro autista también son bastante propensos a sufrir una crisis emocional.

A lo mejor lo que está pidiendo tu hijo es una rutina que le haga sentirse más seguro de sí mismo. Además, presenta dificultades porque puede que afecte a la capacidad del niño para comunicarse y transmitir sus sentimientos en cada momento.

Para lidiar con la ira en los niños no es necesario ponernos agresivos ni gritar.

¿ Cómo puedo ayudar a mi hijo ?

Los padres son los primeros agentes que pueden interferir en el comportamiento del niño. Los siguientes puntos muestran cómo se pueden controlar la ira en los niños:

  • Ayudándolos a empatizar con el mundo.
  • Haciéndoles ver que puede permitirse cualquier sentimiento pero no cualquier comportamiento. Esto es, que puede enfadarse pero sin sacar la situación de contexto.
  • Enseñándoles pautas para controlar ese estrés. Hacer ejercicio, leer, pensar en cosas positivas… etcétera, que los relaje y les haga alejarse de aquello que los enfada.
  • Advirtiéndolos de que deben realizar inspiraciones profundas.

En conclusión, la ira en los niños no es algo que se deba solamente a la mala crianza o al capricho. Debemos ayudarlos a aprender a controlar los impulsos para que estos no se conviertan en un problema más grave.