¿Cómo introducir la fruta a los niños?

Debido a los grandes beneficios que aportan las frutas, ya sea en jaleas o jugos, debe procurarse que el niño se familiarice con este alimento desde una edad muy temprana y lo consuma sin ningún tipo de aditivos.

Debido a su alto valor nutricional, se puede introducir la fruta a los niños incluso desde la lactancia. Este alimento puede incorporarse a su alimentación como jugo, comiendo solo la pulpa o reduciéndolas a pasta, mermelada, jalea, entre otros.

Si están bien maduras, las frutas son fácilmente digeribles y pueden comerse crudas o cocidas. En cuanto a esta última opción, el agua en la que se cuecen arrastra consigo una parte notable de sus componentes minerales y azúcar, por lo que estos se reducen a la mitad o menos.

El estómago de un niño es delicado, por lo que es preferible que consuman las frutas cocidas; en tal caso, conviene cocerlas en poca agua y, en algunas oportunidades, no descartarla, ya que puede beberla después. En general, la piel de las frutas en menos digerible que la pulpa; por lo que conviene comerlas peladas.

Es frecuente oír que ciertas frutas de textura lisa como las manzanas, deben comerse completas porque en su cáscara está contenida la mayor parte de las vitaminas. A pesar de ello, cuando lo que se busca es introducir la fruta a los niños, lo recomendable es ofrecerlas sin cáscara.

Para facilitarte el proceso de introducir la fruta a los niños, te presentamos una receta práctica y sencilla que podrás suministrar a tu pequeño aún siendo lactante:

Puré de manzanas para introducir la fruta a los niños

Ingredientes

  • 50 gramos de manzanas ralladas
  • 100 gramos de agua de té
  • 50 gramos suero Ringer (se adquieren en farmacias)

Preparación

  1. Pasar las manzanas por una prensa de purés con orificios muy finos y mezclar con los demás ingredientes.
  2. Antes de suministrarlo, calentar al baño de maría y agitarlo. ¡Listo para servir!

Existen frutas como los plátanos y las castañas —amiláceas— que desecados, son excelentes para la fabricación de harinas en la alimentación de los niños. Estas frutas son ricas en hidratos de carbono, pero son escasas en proteínas y grasas.

En cambio, las frutas azucaradas, como los dátiles, uvas e higos, poseen alto valor nutritivo y son ricas en elementos minerales. Por ese motivo, los pequeños de la casa podrán ingerirlas, bien sea en jaleas o en jugos.

Las frutas pueden suministrarse desde los 6 meses de vida en adelante.

El melón y los albaricoques poseen alto contenido de vitaminas, además de ser acuosas. Deben ser ingeridas crudas; por su alto contenido de agua, tienen efectos refrescantes, alcalinizadores y depurativos.

En el caso específico de los cítricos como la naranja, el limón, el maracuyá y el ananá, se debe consultar previamente al pediatra para incorporarlos en el proceso de introducir la fruta a los niños; estos suelen desencadenar episodios de alergias. Generalmente, se recomienda que sean ingeridas a partir del año y medio de edad.

Es fundamental introducir al menos una fruta en el desayuno o luego de este. Esto proporciona la cantidad de vitaminas que se necesitan durante el día, que también juegan un papel importante en el cuerpo.

Porciones diarias recomendadas

Dependiendo de su aporte vitamínico, cada fruta debe ser consumida en las siguientes porciones:

  • Plátano: ½ unidad
  • Melón: ½ taza en trocitos
  • Sandía: 1 porción de 6 x 4 centímetros
  • Mango: 1 unidad pequeña
  • Pera: ½ unidad
  • Guayaba: ½ unidad
  • Papaya: ½ taza en pedacitos

El tipo de fruta y su porción dependerá de la edad del pequeño. Es por ello que la madre debe consultar con el experto; pueden ser suministradas en su presentación natural o en jugo.

Es normal que al principio el pequeñín muestre cierto rechazo a la fruta o a su jugo; esto se debe a que resulta algo nuevo para su paladar, ya que solo ha consumido leche materna hasta entonces. Hay que recordar que no es hasta los 6 meses de edad cuando el bebé puede ingerir fruta.

“El estómago de un niño es delicado, por lo que es preferible que consuman las frutas cocidas”

Es imprescindible que, si se desea introducir la fruta a los niños, por lo menos hasta el primer año de edad se evite el azúcar. Hay que sacar provecho de la que estas poseen de forma natural, además de que añadir azúcar procesada no resultaría nada beneficioso para el pequeño.

El azúcar aporta calorías al organismo; en un niño que comienza a desarrollarse, le resultaría pésimo para el páncreas. Además, traería consecuencias nefastas con el transcurrir del tiempo. Todas las frutas en general deben consumirse sin agregar aditivos, sobre todo en los primeros años de vida.

Introducir la fruta a los niños es muy positivo para su salud.

Principales beneficios de las frutas

Son muchos los beneficios que poseen las frutas, entre los que se pueden mencionar:

  • Promueven el crecimiento normal de los tejidos.
  • Sus olores estimulan su actividad cerebral.
  • Ayudan a mantener encías sanas.
  • Son esenciales para mantener el buen funcionamiento de nervios y músculos.
  • Algunas frutas poseen propiedades laxantes.
  • Promueven la secreción de la saliva, al ser masticados.
  • Regulan las actividades digestivas.
  • Sus colores estimulan la atención.
  • Aumentan el contenido de glóbulos rojos en la sangre, por lo que favorecen la oxigenación.

Como conclusión, introducir la fruta a los niños repercutirá de manera muy positiva en su salud. Además, si tomamos las precauciones necesarias en cuanto a su ingesta, estaremos creando en ellos un hábito muy saludable que puede extenderse por mucho tiempo.

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