Cómo inculcar el orden y la limpieza en tus hijos

Indira Ramírez · 22 abril, 2016

El orden y la limpieza son en gran medida buenos hábitos de vida que deben inculcar los padres a los hijos. Se deben crear desde temprana edad sanas rutinas como la hora de dormir, la hora del baño, limpiar sus dientes, realizar sus tareas. Pero ¿cómo inculcar el orden y la limpieza en tus hijos?

Como padres resulta tedioso o molesto estar detrás de los niños y niñas cada vez que terminan de hacer sus tareas  o de jugar para que recojan sus cosas y las coloquen en los lugares dispuestos para ello.

Asimismo pierden la paciencia cuando no hacen su cama o tiran su ropa.  Sin embargo, deben tener en cuenta que son niños y, nosotros, los adultos sus ejemplos a seguir.

En Eres Mamá tenemos algunos consejos para que no sea un calvario esto de “cómo inculcar el orden y la limpieza en tus hijos”:

Otórgale responsabilidades

Progresivamente otórgale responsabilidades sobre las tareas del hogar, en especial las concernientes a su habitación, cuarto de juego, juguetes. No lo abrumes y colabora con él en estas actividades de limpieza para que aprenda de ti.

No le hagas todo

Es un error hacerle todo a tu hijo. En los primeros meses su dependencia de ti es absoluta, pero luego esto cambia y poco a poco el niño va ganando espacios para su libertad e independencia. Es un error no permitirle que goce de esta independencia que viene también cargada con responsabilidades. Pídele que recoja los platos donde consume alimentos, que coloque su ropa sucia en el lugar dispuesto para ello y que los juguetes no los deje dispersos por toda la casa.

Cleaning taskforce - woman with kids holding utensils
Cleaning taskforce – woman with kids holding utensils

Todos ¡a limpiar!

Trabajen en equipo. Incorpóralo a las tareas de limpieza. Pídele ayuda cuándo estés limpiando y así él estará dispuesto a colaborarte cuándo así se lo pidas.

La mejor recompensa

Otra forma de involucrarlos es por medio de juegos o premios sorpresas, no solo se debe al orden y limpieza de su persona y su habitación sino al orden y limpieza en sus tareas, en su vida como hábito. Aunque creemos que la mejor recompensa es que disfrutará de un espacio agradable y se sentirá más a gusto consigo mismo y con su ambiente.

Todo en su lugar

Demuestra disciplina. Es más fácil mantener en orden una habitación y casa que siempre tienen todo en su sitio que estas viviendas que son un monumento al desastre. Así que mientras más aseados y ordenados sean los padres y la vivienda, más fácil será que el niño internalice que el orden y la limpieza es la normalidad y lo contrario, el caos.  

Orden = autoestima

Existen cuentos o historias infantiles para incentivar el orden y la limpieza en los niños. Además, la limpieza es un reflejo de la autoestima. Una familia con una autoestima elevada tenderá a mantener el lugar donde habita limpio y ordenado. En cambio, una familia en conflicto es más propensa al desorden.

 

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Tips que te pueden ayudar a inculcar en los niños el orden y la limpieza:

  • Mantener sus juguetes a su altura para que sea más fácil guardarlos
  • Para comenzar, realízale una tabla de actividades de orden y limpieza cada dos días por dos semanas o un día por semana
  • Recuerda que tú eres su ejemplo. Cuando termines de comer recoge tu plato. Mantén tu vida, lugar de trabajo, habitación y demás espacios del hogar en orden
  • No castigarle con la frase “si no haces caso vas a ordenar tu cuarto”. Limpiar no es un castigo es un estilo de vida que generará frutos interesantes una vez lo haga rutina
  • Motivarlos después de sus tareas o juegos a que nos colaboren a organizar sus juguetes
  • Establece horarios para cada una de sus actividades y hábitos. Un niño con rutinas definidas es más propenso a mantener orden en sus espacios
  • Háblale o explícale de forma sencilla lo que es el orden y la limpieza y lo que representa en nuestras vidas
  • Evita las relaciones sexistas y estereotipos en las labores de limpieza del hogar. Tanto los niños como las niñas tienen igual responsabilidad en el orden y la limpieza de sus espacios. Las tareas deben ser repartidas equitativamente