Cómo evitar los mareos de los niños en los viajes

Naí Botello · 16 julio, 2018
Si la cinetosis o los mareos durante los viajes afectan a tu pequeño, no puedes dejar de leer  los consejos que te presentaremos a continuación. Con ellos, podrán enfrentar los traslados sin complicaciones.

Saber cómo evitar los mareos de los niños en los viajes o durante los traslados en coche es una tarea indispensable para cualquier padre. La cinetosis, o los trastornos en el organismo ocasionados por el movimiento, producen en los niños síntomas tan desagradables que, además del conocido mareo, pueden provocar vómitos y malestar general en el cuerpo.

Entre los 3 y los 12 años de edad, los niños son particularmente sensibles a sufrir mareos. De hecho, es posible que esta condición pueda llegar a estar presente hasta la edad adulta.

Sin embargo, una vez detectada en el niño la predisposición a marearse durante los traslados, la meta es ser previsivos para disminuir al máximo los síntomas.

¿Qué es la cinetosis y por qué ocurre?

La cinetosis se define como un descontrol en el organismo generado a partir del movimiento. Lo que ocurre, específicamente, es que el oído medio y el sistema osteomuscular se desequilibran a partir de la ausencia de la concordancia entre la vista y las sensaciones corpóreas.

Se debe a que el cuerpo del niño está detenido, mientras que todo a su alrededor está en movimiento. Una vez que el cerebro percibe, erróneamente, que el individuo se está moviendo, envía señales que logran perturbar al organismo.

Sìntomas

Estas señales generan, entre otras cosas:

  • Sensación de vértigo e inestabilidad en la cabeza
  • Palidez
  • Pérdida del equilibrio
  • Malestar estomacal
  • Vómitos
  • Sudoración o sensación de frío
Los padres deben saber cómo evitar los mareos de los niños en los viajes para poder trasladarse sin problemas.

Cómo evitar los mareos de los niños en los viajes

Existen diferentes formas de evitar los mareos de los niños en los viajes. Lo menos recomendado es el uso de medicamentos, ya que se considera correcto que el niño pueda regular de forma gradual las sensaciones que alteran el oído medio. Como indicamos en la introducción, esta condición se puede extender hasta la adultez.

“En la cinetosis, el oído medio y el sistema osteomuscular se desequilibran a partir de la ausencia de la concordancia entre la vista y las sensaciones corpóreas”

Teniendo esto en consideración, los padres deben colocar a los niños dentro de los coches o aviones en posturas específicas, evitando que ellos realicen movimientos bruscos. El decálogo a seguir nos indica:

Medidas antes del viaje

Antes de partir, se deben tomar al menos dos consideraciones para evitar que el niño se maree. La primera es darle de comer al menos una hora y media antes de partir. Los mayores deben asegurarse de que el pequeño no quede demasiado lleno; así, en caso de mareo, su estómago no se afectará al punto de que vomitar sea irremediable.

Los alimentos que ser recomiendan antes del viaje son las proteínas de carne magra y los vegetales. Se deben evitar platos como la pasta o las hamburguesas, porque estos generan la sensación de pesadez en el estómago; en el caso de trasladarse en avión, también producen abundantes flatulencias.

La segunda consideración antes de viajar es hacerlo durante las horas en las que el niño generalmente toma siestas, o incluso durante la noche. El desequilibrio en el oído medio no pude producirse cuando una persona está dormida.

Por este motivo, lograr que el niño viaje dormido o que se duerma en los primeros instantes, cuando comienza el viaje, resultará de mucha ayuda.

Si tu hijo vomita sin motivo, debes evaluar bien su estado emocional.

Medidas durante el viaje

Las medidas más efectivas durante los viajes son:

  • Los niños deben ir sentados en su silla especial o, cuando tengan más edad, ajustados al cinturón de seguridad, con la mirada fija en el horizonte, o a lo sumo, con su cabeza levemente girada en dirección a la ventana.
  • Se deben evitar los juegos con el celular, el ipad, los muñecos o los libros, que lo mantienen con su cabeza inclinada hacia abajo o girando. Esto se debe a que, cuando su vista está concentrada en un punto fijo, al levantar la cabeza y percibir el movimiento veloz del coche, su cerebro no podrá adaptarse rápidamente al cambio brusco, lo que genera un mareo.
  • No es recomendable que el niño vaya comiendo durante el viaje. La sugerencia es que solo ingiera agua, y en pocas cantidades. En caso de que el viaje sea largo, debe alimentarse durante las paradas.
  • Dentro del coche, se deben evitar las temperaturas extremas; es decir, llevar el aire acondicionado con temperaturas muy bajas o demasiada calefacción. En caso de que el niño ya esté mareado, se debe dejar circular aire fresco dentro del vehículo.

Como recomendaciones finales, si el niño ya está mareado, invítalo a que haga ejercicios de respiración. Asimismo, lleva contigo siempre toallitas húmedas, bolsas para el vómito y medicamentos para el mareo y el vómito prescritos por su médico pediatra.