¿Cómo evaluar el aprendizaje por competencias?

12 enero, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Ana Couñago
Hoy en día, las competencias son una parte muy importante del currículo educativo. Por ello, hay que saber cómo evaluarlas de forma adecuada.

El nuevo paradigma educativo defiende una educación basada en competencias. Es decir, se centra en enseñar conocimientos, destrezas y habilidades útiles para la resolución de problemas y para el desarrollo integral y vital. Pero ¿cómo se puede evaluar el aprendizaje por competencias? A continuación te lo explicamos.

Debes tener en cuenta que evaluar competencias no es fácil, pues hay que valorar muchos factores que juegan un papel fundamental a la hora de afrontar con eficacia situaciones reales en contextos reales.

«Los objetivos básicos de la educación deben ser aprender a aprender, aprender a resolver, aprender a ser».

-UNESCO-

Las competencias en educación

El concepto de competencia, según la psicóloga educativa María Guadalupe Gómez Malagón, engloba:

«Un conjunto de conocimientos, procedimientos y actitudes combinados, coordinados e integrados, en el sentido de que el individuo ha de saber hacer y saber estar para él en su vida».

-María Guadalupe Gómez Malagón-

Lápices de colores simbolizando el aprendizaje por competencias.

Por tanto, el sistema educativo tiene la responsabilidad de enseñar conocimientos teóricos y prácticos a los alumnos, para que estos puedan adquirir y desarrollar ciertas competencias. Lo cual está muy relacionado con el aprendizaje a lo largo de la vida y para la vida, puesto que se pretende formar a personas útiles y funcionales para enfrentarse, con éxito, a los problemas de la vida cotidiana.

En este sentido, el nuevo paradigma de la educación incluye la función de preparar a los estudiantes para:

  • Afrontar un futuro diverso e incierto. 
  • Desarrollar un plan de vida. 
  • Ser buenos aprendices: tener la capacidad para aprender a aprender.
  • Ser activos, autónomos, reflexivos y creativos.
  • Desarrollar las capacidades, habilidades y destrezas de una forma integral.
  • Asumir hábitos que favorecen el crecimiento personal.

«El analfabeto del futuro no será la persona que no pueda leer, sino la persona que no sepa cómo aprender».

-Alvin Toffler-

¿Cómo evaluar el aprendizaje por competencias?

Según el pedagogo Aurelio González Bertolín y otros, para evaluar el aprendizaje por competencias, es necesario utilizar una evaluación formativa que se caracterice por:

  • Emplear instrumentos y  criterios de evaluación que estén bien diseñados y definidos. Es importante valorar el nivel de desempeño del alumnado en relación a unos determinados comportamientos, conocimientos y conductas.
  • Ser abierta y flexible con las respuestas dadas por los estudiantes, ya que existen múltiples alternativas para solucionar un problema o situación.
  • Ser continua e inacabada, incluso una vez superadas las diferentes etapas educativas. Puesto que la adquisición de competencias se demuestra al afrontar las diversas situaciones y problemas reales que aparecen a lo largo de la vida.Ordenador representando las diferentes competencias con las que poder evaluar.
  • Ser compleja y enriquecedora. Se trata de evaluar las competencias a través de tareas y pruebas que potencien la reflexión, la curiosidad, la creatividad, etc., para buscar una respuesta. Con esto, se pretende que el alumnado no resuelva los problemas de forma mecánica y repetitiva.
  • Ser democrática y trasparente. Así, los estudiantes conocen qué se les va a exigir y cómo se va a evaluar. Por lo que, para superar con éxito la evaluación, tienen que asumir ciertas obligaciones, responsabilidades y compromisos.
  • Estar contextualizada y vinculada a la realidad. Las tareas que se plantean tienen que ser prácticas y tener sentido para el alumnado.
  • Ser globalizadora, permitiendo transferir los esquemas de actuación aprendidos a nuevas y diferentes situaciones.
  • Utilizar el error y el fracaso como una oportunidad para el aprendizaje.
  • Ser útil, tanto para el profesorado como para el alumnado. De manera que la información obtenida sirva para analizar, enriquecer, planificar y mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje, ajustándose a las necesidades educativas de los estudiantes.
  • Ser viable, que se pueda llevar a la práctica teniendo en cuenta los recursos disponibles.
  • Por último, ser crítica y que fomente la reflexión.
  • Gómez, M. G. y López, L. (2012). Las competencias y los estilos de aprendizaje. En F. Guerra, R. García, N. González, P. Renés y A. Castro. Estilos de aprendizaje: Investigaciones y experiencias. V Congreso Mundial de Estilos de Aprendizaje. Santander, España.
  • González-Bertolín, A., López-Río, J., Martín-González, G., Martínez-Rico, G., Moril-Valle, R., Mula-Benavent, J. M. y Escámez-Sánchez, J. (2011). El aprendizaje por competencias en la educación obligatoria. Valencia: Brief.