Cómo es la obediencia del niño de 6 a 12 años

15 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Mara Amor López
La obediencia de los niños de 6 a 12 años es diferente, ya que son más conscientes de sus actos y de las consecuencias de estos. Hay que adaptar las normas a la evolución de su desarrollo.

La obediencia del niño de 6 a 12 años es distinta a la de otras edades. Tenemos que ir adaptándonos a las necesidades, características y capacidades de los niños. Lo que nos iba bien con un niño de 3 años, para un niño de 7 u 8 no nos sirve.

A partir de los 6 años, en los niños se producen cambios significativos en su desarrollo; ya entienden y tienen una mayor capacidad de atención, memoria y conocimientos. En esta etapa tenemos que aprender cómo debemos imponer una disciplina para mejorar la obediencia del niño de 6 a 12 años.

La obediencia del niño de 6 a 12 años: ¿cómo son los pequeños de esta edad?

Madre e hija hablando sobre la obediencia en niños de 6 a 12 años con su hija.

Desarrollo de la personalidad

Durante esta etapa, son muchos los agentes que influyen en la formación y desarrollo de la personalidad de los niños (colegio, amigos, ocio, etc.). Es ahora cuando su desarrollo personal se va fortaleciendo.

El autoconcepto y la autoestima están más dirigidos a la comparación social y cada vez son más objetivos. Además, tiene una mayor importancia para ellos el ámbito académico y social.

Comprensión de las normas y valores

En estas edades aumenta su comprensión acerca de las reglas y las normas, y estos cambios hacen necesario que modifiquemos las reglas y los límites y los adaptemos al desarrollo del pequeño.

Autonomía de los niños

En esta etapa aumenta su autonomía y empiezan a hacer muchas cosas solos, como vestirse y desvestirse, recoger la ropa y su habitación, ducharse, los deberes, etc. Estas nuevas capacidades de los niños hacen que podamos modificar las pautas y reglas que tenemos establecidas en casa.

Esta autonomía les da más independencia y responsabilidad, por lo tanto, son mucho más capaces de asumir las consecuencias de sus actos.

Disciplina en la obediencia del niño de 6 a 12 años

Durante estas edades la disciplina irá más encaminada a ser responsable y no tanto a cumplir las normas porque sí. Ya son más responsables y saben que sus actos tienen consecuencias y si estas van a ser positivas o negativas. Ahora la responsabilidad consiste en hacerse cargo de las consecuencias que tienen sus acciones.

Cuestionar la autoridad

Sobre todo al final de esta etapa, preguntan mucho por qué tienen que hacer las cosas que se le mandan. Empiezan a aparecer conflictos en casa, pero esto forma parte del desarrollo normal de los niños.

¿Cómo logramos la obediencia del niño de 6 a 12 años?

Es importante que, a la hora de aplicar normas, reglas y las consecuencias de no cumplirlas, lo hagamos de forma coherente y consistente. Hay que cumplir siempre lo que hayamos dicho o establecido porque, si no lo hacemos así, estaremos perdiendo la autoridad frente a nuestros pequeños.

Aquí ya podemos negociar con los niños al aplicar las normas y límites y también podemos establecer las consecuencias de no cumplirlas. ¿Qué podríamos hacer para aplicar la disciplina durante esta etapa?

Mamá hablando con sus hijos sobre las actitudes que fomentan la irresponsabilidad.
  • Darles autonomía y una mayor responsabilidad.
  • Resaltar y reforzar los logros conseguidos por el niño; ante un fracaso nunca debemos hacer reproches o enfadarnos.
  • Cuando cumplen las normas, estas son más efectivas cuando reforzamos que cuando nos enfadamos con ellos por no hacerlo.
  • Cada vez que sea pertinente, elogiaremos, siempre que el pequeño lleve a cabo lo que tiene que hacer, pero sin exagerar.
  • No tenemos que dejar que nuestras emociones influyan a la hora de establecer una consecuencia para una determina acción. Si el niño no ha hecho sus deberes, tenemos que poner una consecuencia de acuerdo a esa acción, pero sin sobrepasarnos.
  • Evitar dar demasiadas órdenes, pue al final lo agobiamos y es complicado que haga todo lo que queremos.
  • Escuchar es crucial durante esta etapa, así como tener en cuenta sus opiniones y dejar que él tome decisiones por sí mismo. Debemos estar receptivos a otras soluciones que pueda proponer, así, reducimos la tensión y el conflicto en casa.
  • Hablar con el pequeño, de forma calmada, escucharlo y buscar el momento oportuno para hacerlo, cuando todos nos encontremos calmados y relajados.

Como hemos visto, el desarrollo del niño sufre un cambio en estas edades. La obediencia del niño de 6 a 12 años es diferente a la de edades anteriores. Ahora son más conscientes y entienden mejor todo el mundo que los rodea.

Así pues, ante cualquier problema que surja en el hogar, podemos recurrir a algunos de estos consejos para mejorar la relación con los niños durante esta etapa.