Cómo enseñar a tu hijo a defenderse

¿Le has enseñado a tu hijo a comprender que no todas las personas o niños a su alrededor son del todo buenas? Tu hijo irá creciendo y poco a poco se dará cuenta por sí mismo que efectivamente hay personas crueles. ¿Le has enseñado a tu hijo a defenderse de este tipo de personas?

Nuestra sociedad ha ayudado a desarrollar diferentes patrones de comportamientos en los que conviven buenos y malos por igual a diario. Por esta razón, todo niño debe aprender lo más que pueda a diferenciar cuáles son las personas que le aportan bienestar y cuáles no. De esta forma, evitará atraer solamente a personas problemáticas, que no le aporten nada positivo.

¡OJO! La defensa sin violencia

Cuando evaluamos el proceder de los niños ante una riña o disputa, con frecuencia solemos confundir defensa con violencia y estos son dos conceptos que no tienen nada que ver. Cuando el niño se siente agredido sea física o verbalmente, tiene todo el derecho a réplica en defensa de su integridad y dignidad.

Llegar al punto donde la única forma de comunicarse sea por medio de la violencia no se justifica bajo ningún concepto y esto suele ocurrir mucho entre los niños. No olvidemos que al igual como les pasa a los adultos las tensiones, disputas y peleas también ocurren entre los más pequeños; y este tipo de situaciones pueden repercutir en el carácter de tu hijo.

La violencia es solo el camino rápido, el camino de los desesperados, de los que no saben hacer valer otras herramientas mejores.

Con frecuencia solemos confundir defensa con violencia y estos son dos conceptos son completamente diferentes. La violencia implica emprender una acción que busque agredir a otro, mientras que la defensa consiste en evitar que otro individuo nos agreda.

Niños pequeños peleando por un juguete.

La primera entonces viene a ser una actitud que busca dañar a otro, mientras que la segunda, es decir, la defensa, lo que busca es preservar el propio bienestar, sin buscar lastimar a otro necesariamente.

A fin de evitar que tu hijo tenga dificultades y comunicarse con otros, recuerda enseñarle valores básicos y sobre todo que la violencia no debe ocupar lugar en la defensa.

Cómo enseñar a tu hijo a defenderse

  1. Anímale a tratar de entender los motivos del otro y a ver las cosas con cierta objetividad para evitar que se victimice a sí mismo. Recuerda que esto es un buen ejercicio para enseñarles a gestionar los conflictos  adecuadamente.
  2. Hazle saber que las ofensas de otros no tienen importancia cuando no son ciertas. Lo importante es tener confianza en uno mismo y no darle poder a lo que cualquiera diga acerca de nosotros o de nuestras acciones.
  3. Evita que tu hijo aplique la misma crueldad que recibe con otros. Esta no es la forma de hacerse respetar y mucho menos, de lograr vínculos sanos.
  4. Hazle saber muy claramente que la violencia nunca es la solución. Los golpes se dan fácilmente pero hay consecuencias. Evita fomentarle actitudes bravuconas y comportamientos agresivos ya que estos solo contribuyen a inculcarle valores equivocados.
  5. Bajo ninguna circunstancia le animes a huir;  sin embargo, sí puedes enseñarle a evitar en la medida de lo posible dar pie al conflicto.
  6. Permite que exprese sus sentimientos y emociones libremente, que no se sienta juzgado. Es muy importante que se le escuche y atienda, esto le ayudará a desahogarse y a liberar tensión. Además, estableceremos un vínculo de confianza superior si le permitimos expresarse y compartir aquello que le molesta con nosotros.

Generalmente, se tiende a darle muy poca importancia a lo que los niños nos están explicando o a lo que les está afectando; recordemos para él, el problema tiene mucha más dimensión y relevancia, así que debes escucharlo con atención para poder aconsejarlo mejor.

El volleyball brinda estrategias de gestión de conflicto de gran valor.

Si tu hijo se defiende pero aun así el niño cruel lo logra intimidar, enséñale que en casos así tendrá que buscar la ayuda de un adulto para poder solucionar el conflicto y aplicar los correctivos que hagan falta. Bajo ninguna circunstancia dejes que tu hijo permita ser agredido físicamente.

Debes ayudar a que tu hijo entienda que gana mucho más entendiendo a otros a través de la empatía y el respeto que desde la violencia.

Por otra parte, cuando la situación amerite la intervención de un adulto, te darás cuenta de que si tratamos a ese niño cruel con respeto y amabilidad, lograremos que entienda por qué no debe continuar molestando a otros para sentirse mejor consigo mismo.

Para el niño cruel, el simple hecho de ser tratado con amabilidad le hará preguntarse qué está ocurriendo y pondrá un freno a su comportamiento negativo.

Por otra parte, será un primer llamado de atención directo hacia él, para que se dé cuenta de que la crueldad es una forma equivocada de llamar la atención, además de ser un claro déficit de control e incluso una carencia afectiva inmensa.

Muchos padres optan por inscribir a sus hijos en actividades extra escolares deportivas, para ayudarles a desarrollar la fortaleza necesaria para enfrentar ciertas amenazas, como pueden ser los bullies.

Las artes marciales suelen ser las más elegidas pero recordemos que también hay actividades en las que se puede aprender a defenderse sin violencia alguna. Estas vendrían a ser las actividades deportivas como: el volleyball, el baloncesto, el tenis, el fútbol, etcétera.

¿Por qué? porque todos estos deportes tienen tanto estrategias de ”ataque” como de ”defensa” que ayudan a los niños a gestionar mejor los conflictos.

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