¿Cómo curar el cordón umbilical del bebé después del parto?

Yamila Papa · 5 septiembre, 2018
No son pocos los padres que se enfrentan a la gran incertidumbre de no saber cómo curar el cordón umbilical del bebé tras su nacimiento. Para ellos, estas indicaciones pueden ser de muchísima ayuda.

Una vez que nace, nuestro hijo no necesita más de ese nexo que lo mantuvo con vida durante los nueve meses del embarazo. Sin embargo, mantiene una pequeña porción de él durante unos días más. En este artículo, te contaremos cómo curar el cordón umbilical del bebé después del parto.

Cuidar el cordón umbilical del bebé después del parto

Mientras el bebé está en el vientre materno, el cordón permite la entrada de microorganismos y nutrientes a través de los vasos sanguíneos que contiene. Tras el momento en el que el niño o la niña nace, el personal de maternidad u obstetra se encarga de cortar el cordón umbilical que lo une a su madre.

El pequeño trozo que queda es ‘cerrado’ con una pinza y no debe ser removido, ya que se cae solo entre los 8 y los 15 días. Cuando esto sucede, debemos esperar como máximo una semana para que se cicatrice por completo.

Muchas madres se preguntan cómo cuidar el cordón umbilical después del parto, pero la realidad es que no existe una única respuesta. Algunas dicen que la curación se ha de realizar con alcohol, otras con un antiséptico; por otro lado, también están las que afirman que se debe dejar así como está y que se curará sin nuestra intervención.

¿Es aconsejable usar productos como los antisépticos?

Ya que en el cordón pueden proliferar las bacterias, hace varias décadas que los médicos recomiendan el uso de antisépticos para evitar infecciones. Sin embargo, un grupo no menor de profesionales indica que lo mejor es mantener limpia y seca la zona porque el uso de algún elemento adicional retrasa el tiempo de caída; por ende, esto no estaría justificado.

Esperar unos minutos para cortar el cordón umbilical tras el nacimiento trae beneficios para él.

Entonces, ¿qué debemos hacer? Una opción viable es utilizar desinfectantes pero sin abusar de ellos. Los recomendados son el alcohol a l70% y la clorhexidina, un líquido transparente antiséptico que evita las infecciones.

Eso sí, hasta el momento que se caiga el cordón, el ombligo ha de estar bien protegido, seco y tapado. Durante esos primeros días, no es necesario bañar por completo al bebé, sino pasarle una toalla húmeda por el resto del cuerpo y sin mojar el vientre.

Curar el cordón umbilical del bebé después del parto: paso a paso

Un buen momento para realizar la cura del cordón del bebé es cuando le cambias el pañal. Elige alguna de las tantas veces que necesita ser cambiado al día (por ejemplo a la mañana y a la noche) para higienizar el cordón.

Para cumplir con esta tarea, debes contar con gasas estériles, vendas o fajas elásticas de red y alcohol 70% o clorhexidina. El yodo o similares no se aconsejan debido a que manchan y no nos permiten ver la evolución de la herida.

Lávate muy bien las manos con agua y jabón neutro antes de manipular la gasa que envuelve el trozo de cordón y la pinza. Si se ha quedado pegada, no tires de ella, mejor humedece un poco con la solución antiséptica elegida.

Instrucciones

Primero, toma unas gasas y mójalas con el antiséptico. Limpia con golpes muy suaves toda la zona del ombligo y alrededores. Luego, seca muy bien con otras gasas. Es fundamental que no uses algodón, ya que puede desprender pelusas y provocar infecciones o retrasos en el proceso de cicatrización.

“Hasta el momento que se caiga el cordón, el ombligo ha de estar bien protegido, seco y tapado”

El cordón umbilical se suele cortar justo después del parto.

Acto seguido, ponle una gasa empapada en alcohol, enróllala alrededor del cordón y pon una venda de red o malla. Después de limpiar bien los genitales del bebé, ponle el pañal dejando el cordón umbilical fuera para que tome aire. Si es verano o hace calor, puedes dejarle un poco del vientre al descubierto para acelerar la cicatrización.

Finalmente, colócale ropa de algodón para tapar la zona y trata de que no roce con nada cuando duerme o se alimenta. Repite este procedimiento entre dos y cuatro veces al día.

Siguiendo estas instrucciones, no deberías tener problemas. Sin embargo, es necesario que consultes con el pediatra en caso de que el ombligo sangre de forma abundante, desprenda mal olor, cuando la base supure, en caso de que observes un bulto pequeño blando o si no se ha caído pasadas las tres semanas del nacimiento.