Cómo crear un escape room en clase

22 agosto, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la maestra Azucena Fernández
Muchos profesionales de la educación están creando escape rooms en el aula con beneficios muy interesantes para los alumnos. Vamos a ver cómo hacerlo de forma sencilla.

Crear un escape room en clase es una manera muy divertida de involucrar a los alumnos en cualquier tema. Es fácil convertir prácticamente cualquier aula en un escape room.

Es una gran noticia saber que no necesitamos pasar muchas horas creando nuestro escape room (sala de escape), ni tampoco necesitamos comprar muchas cosas, ni cerraduras o cajas.

¿Qué es un escape room?

Si no estás muy familiarizado con la idea de la sala de escape, solo tienes que imaginarte con un grupo de amigos, encerrados (voluntariamente) en una habitación. En ella habrá un misterio por resolver y un tiempo limitado para hacerlo (normalmente, sesenta minutos).

Consiste en buscar en la habitación, encontrar pistas y utilizarlas para desbloquear más pistas y, así, con el tiempo, completar el misterio y escapar de la habitación. La experiencia es muy entretenida.

Ingredientes básicos para crear un escape room en clase

Se trata de  coger la idea original para hacer salas de escape en el aula.

El tiempo límite

Al crear un escape room en clase, fijar un límite de tiempo es opcional pero resulta muy útil. Los alumnos deben resolver pistas, abrir las cerraduras y alcanzar la meta en un tiempo concreto. Un límite de tiempo puede impulsar la motivación y la concentración. Pero, cuidado, pues también puede añadir demasiado estrés.Niños jugando en un escape room.

El objetivo a la hora de crear un escape room en clase

El objetivo del escape room en clase estará relacionado con la historia de fondo que elegiremos para el misterio. Debe ser algo temático y podemos relacionarlo con la materia que estemos tratando. Puede ser tan complejo o tan simple como nos apetezca.

Podemos hacer que los alumnos busquen un tesoro perdido, escondido por un personaje histórico, o que busquen algún animal separado de su madre o una especie en peligro e extinción. Podríamos estar buscando la secuencia de destrucción de una Inteligencia Artificial que quiere tomar el aula, o la cura para un súper virus. Hay tantas posibilidades como contenidos tengamos.

De todas formas, tener una historia de fondo hace las cosas más interesantes, pero no es imprescindible. El objetivo puede ser solamente llegar hasta el final y completar todas las pruebas como una forma de trabajar la concentración y la lógica pasando un rato divertido trabajando en equipo.

Las pistas

Dejaremos pistas por todo el aula; la solución para cada pista debe ser una palabra corta (o una serie de letras aleatorias). También puede ser una secuencia de números. Estas palabras o números abrirán los ‘bloqueos’ que hayamos configurado, lo que llevará a los estudiantes al siguiente bloque.

Las pistas son el contenido, lo que queramos que los estudiantes estén aprendiendo, revisando o practicando. Crearemos una hoja de trabajo con preguntas de opciones múltiples.

En la hoja de trabajo, agruparemos las preguntas en grupos de cuatro o cinco preguntas cada uno. Cada conjunto de preguntas se convierte en una pista que debe descifrarse para obtener un código de clave, que abrirá un ‘candado’.

Preguntas múltiples o de verdadero o falso

Los conjuntos de preguntas de opción múltiple son los más fáciles de usar para hacer salas de escape para el aula. Por ejemplo, su primera pista puede consistir en cinco preguntas de opción múltiple.

Las respuestas correctas pueden ser, por ejemplo, A, B, D, A, B. Justo ese será el código de la llave que abre la primera cerradura: ABDAB.

La serie de preguntas de verdadero o falso puede ser utilizada de la misma forma. Cuando se responda correctamente, los alumnos tendrán el código de la llave de la cerradura: VFFVF, por ejemplo.

Espacio en blanco

Rellenar un espacio en blanco también es fácil de usar. Podemos establecer cuatro o cinco preguntas en las que la respuesta a cada una de ellas sea una sola palabra. Pedir a los alumnos que rellenen la respuesta a cada pregunta con cada letra de la palabra correcta en un recuadro (tipo crucigrama).Niños en un escape room.

Un recuadro de una letra en concreto de cada palabra estará marcado con un color. Eligiendo en orden las letras marcadas en color, de cada palabra, de cada respuesta, tendremos la combinación final.

Algo para desbloquear

Una vez que tengamos un montón de pistas y claves para las llaves, necesitamos algunas cerraduras. Por supuesto, podríamos utilizar cerraduras de combinación que abran cajas, bolsas o contenedores reales. Son muy divertidas, pero a veces no disponemos de fondos suficientes para comprarlas. Otras veces fallan, por lo que pueden resultar poco fiables.

Así que, una gran idea es acudir a Google Forms. Utilizar formularios de Google es lo que hace que el escape room en el aula sea posible y sencillo. Crearemos un formulario con una serie de bloqueos que solo se desbloqueará cuando se escriba la respuesta correcta exacta.

Crear un escape room en clase: el premio final

El premio final debe existir aunque sea simbólico. Cuando los alumnos encuentren, por ejemplo, el animal en peligro de extinción, podemos dejar en el lugar al que llegan una foto de ese animal. Si buscaban un tesoro podemos colocar alguna joya de plástico, etc.

También podemos optar por poner una tarjeta con un mensaje, algo así como: «Felicidades, lo conseguisteis» o «Buen trabajo, lo habéis logrado».

Para terminar, recuerdemos que, si nos decidimos a crear un escape room en clase, podremos comprobar el entusiasmo que despierta en los alumnos y ver cómo se divierten trabajando los contenidos.

  • Kinio, A. E., Dufresne. (2019). Break out of the classroom: the use of escape rooms as an alternative teaching strategy in surgical education. Journal of surgical education.