Cómo canalizar los miedos de los niños

Natalia Cobos Serrano · 6 abril, 2019
Los miedos en la infancia son numerosos y, a pesar de tratarse de una cuestión común, pueden llegar a generar mucha angustia si no sabemos cómo manejarlos

Pese a su naturalidad, el miedo es una cuestión que sigue suscitando cierto misterio. Sobre todo, para aquellos padres con hijos que tienen miedo a pesar de encontrarse en un entorno seguro como es el hogar. Saber canalizar los miedos de los niños puede resultar sencillo una vez entendemos que, al fin y al cabo, el miedo es una emoción que no solo forma parte de nuestras vidas sino que, además, es necesaria.

El miedo, una emoción básica

El miedo, al igual que la alegría, la ira, la tristeza, la sorpresa y el asco, es una emoción básica humana, independientemente de la cultura o etnia. Cada una tiene su función y, en el caso del miedo, está muy clara: la supervivencia. Sin el miedo, la especie humana se habría extinguido desde el primer día. El miedo actúa como mecanismo adaptativo a los peligros.

Pero entonces, ¿por qué los niños tienen tantos miedos? Para el psiquiatra Christophe André es sencillo. Entiende que es normal que los miedos en la infancia sean numerosos, puesto que los niños son frágiles. Tal y como comentábamos antes, el miedo es un mecanismo de supervivencia, por lo que, cuanto más frágil es un ser vivo, más útil le resulta el miedo.

Otra perspectiva es apreciar el miedo como una inseguridad ante lo desconocido. Según Montse Domenech, esta inseguridad se manifiesta en forma de miedo cuando no tienen control sobre situaciones nuevas, y no han aprendido a aplicar modelos que les den seguridad.

“El miedo cultiva miedo.”

-Byron Janis-

Miedos disfuncionales

El miedo puede suponer un problema cuando este se vuelve disfuncional y deriva en emociones más complejas, como la ansiedad y la angustia, o en algo patológico, como las fobias.Cómo canalizar los miedos de los niños.

Christophe André señala que comprender cómo funcionan los miedos exagerados es un preliminar esencial para la curación. Y, desde ahí, comenzar a desdramatizar, desestigmatizar, informar y explicar los miedos.

Por esto, en sus consultas explica a los pacientes los mecanismos de sus miedos. Esto les ayuda a salir del círculo vicioso de la culpabilidad y de las preguntas inútiles, como “¿Soy responsable de lo que me ocurre?”, para poder conducirlos hacia lo funcional: ¿Qué puedo hacer cada día?“.

Cómo canalizar el miedo en los niños

Los miedos en los niños, a parte de ser numerosos, son muy variados. Estos pueden tener un carácter irreal, como el miedo a los monstruos, o pueden ser muy reales, como el miedo a la oscuridad o el miedo a la muerte de sus padres. Continúa leyendo y aprende a ayudar a tus hijos a cómo canalizar sus miedos.

  • Aceptar el miedo como una emoción necesaria. Explica a tus hijos cuáles son las emociones básicas humanas y por qué cada una de ellas es necesaria. Para ello, podéis ver juntos la película de animación Inside Out en la que se muestran las funciones de todas las emociones básicas.
  • Detectar el miedo y conocerlo. El primer paso es reconocer el miedo. No debes ignorarlo o desestimarlo. Una vez identificado, habla con tu hijo sobre ello. Debes usar palabras tranquilizadoras, que le ayuden a sosegarlo y consolarlo.
  • Conocer el miedo y racionalizarlo. Si se tratan de miedos reales, lo mejor es normalizarlo y ayudarle a entenderlo a través de una charla o cuentos infantiles. Por el contrario, si se tratan de miedos irreales, explícale que sus monstruos no existen, que está a salvo. Lo importante es que se sienta acompañado.
  • Enfrentar el miedo. La distracción sirve para aliviar a los niños frente a sus miedos, pero en algún momento hay que enfrentarse a ellos. Si no ayudamos a los niños a afrontar sus miedos, estos se mantendrán intactos. Es importante seguir un proceso lento, ya que corremos el riesgo de originar lo contrario: una mayor sensibilización al miedo.
  • Reducir la cantidad de mensajes de alerta. Los padres, ya sea de forma voluntaria o no, alertan a sus hijos de los posibles riesgos y peligros. Sin embargo, alarmar al niño continuamente puede alimentar miedos exagerados. Hoy en día se sigue oyendo la “historia del coco” como una intención educativa, sin saber lo traumático que puede resultar para los niños.Cómo canalizar los miedos de los niños.

Conclusiones a cómo canalizar el miedo en los niños

Reconocer y aceptar el miedo como una emoción básica necesaria es el primer paso para ayudar a canalizar los miedos de los niños. Estos deben aceptarlo de forma saludable y aprender a manejarlo de la manera más eficiente posible.

En definitiva, no se trata de intentar controlar todos los procesos mentales que desencadena el miedo, puesto que este actúa como alarma, sino que es necesario saber ajustarlo en función de las circunstancias de la vida. Sin duda, canalizar los miedos en los niños los ayudará a entenderse mejor a sí mismos y, finalmente, a querer mejorar cada día.

  • André, C. (2005). Psicología del miedo. Temores, angustias y fobias. Editorial Kairós. España: Barcelona
  • Domenech, M. (2017). La vacuna contra el miedo. Editorial De Bolsillo. España