¿Cómo afrontar el primer día de instituto de mi hijo?

Este artículo fue redactado y avalado por la maestra Azucena Fernández
3 mayo, 2019
Empezar el instituto es una experiencia que puede llegar a ser difícil, tanto para los padres como para los nuevos alumnos, por el gran cambio que supone en las rutinas de los adolescentes.

El primer día de instituto, a menudo, puede parecer desalentador. Pero recuerda que no tiene por qué serlo. Hay medidas básicas que podemos tomar para intentar que ese día sea un día normal e, incluso, evitar los nervios.

Como ese primer día de instituto puede parecer muy estresante en lo que supone una gran transición en la vida de nuestro hijo, hoy vamos a ver algunos consejos para asegurarnos de que ese día sea lo más llevadero y fácil posible. Para que el paso al instituto se convierta en una buena experiencia.

El tutor será clave durante el curso y el primer día de instituto

Nuestro hijo tendrá que estudiar más duro y empezar a ser más independiente. Podemos recordarle con qué recursos va a encontrarse en el instituto que puedan ayudarle. Su tutor o tutora puede ser alguien en quien confiar; va a ser su guía en este primer día y durante el resto del curso.¿Cómo afrontar el primer día de instituto de mi hijo?

El tutor puede ser alguien vital en la vida de un adolescente en el instituto, y en el futuro puede ser una referencia. Podemos animarlo a que se acerque al tutor, a que le haga preguntas, y debemos recordarle que tiene la opción de ir a tutorías si le hiciera falta.

Puede suceder que nuestro hijo piense que los profesores y el tutor van a ser más exigentes o distantes con él que en el colegio. Esto no tiene por qué ser así y debemos aclararlo con él. Los profesores y tutores tendrán el mismo objetivo que en el colegio: enseñar. Además, estarán ahí para dar apoyo cuando haga falta.

Las metas universitarias pueden esperar

Muchos estudiantes pueden empezar el primer día de instituto pensando que, cuando terminen la Educación Secundaria y el Bachillerato, van a hacer una carrera universitaria concreta. Quieren ser médicos, informáticos, maestros, etc.

Estas metas pueden ir cambiando con el paso del tiempo y no pasa nada. Es importante recordar esto a nuestro hijo para evitar frustraciones y darle más tranquilidad en ese primer día de instituto. Su tranquilidad será nuestra tranquilidad.

Nuestras expectativas deben conocerse desde el primer día de instituto

Una buena idea que nos facilitará las cosas a nosotros y a nuestro hijo será hablar con él sobre qué expectativas tenemos de él en esta nueva etapa. Cosas como qué esperamos de sus notas y qué espera él.

Plantear qué actividades van a querer realizar además de las lectivas y qué tiempo creen que van a necesitar para las nuevas tareas. Si todo queda claro, será, sin duda alguna, un mejor primer día.

Comunicación

La importancia de fijar la comunicación con él es un tema importante. Saber cómo va a comunicarse con nosotros desde el centro si lo necesita, por ejemplo, es algo que debe estar concretado por ambas partes desde el primer día de instituto.

Tanto nosotros como él debemos conocer las normas del instituto al que vaya a ir sobre teléfonos móviles. De qué forma están permitidos. Por ejemplo, en algunos centros solo pueden llevarse apagados y utilizarse en caso de emergencia. En otros, pueden estar encendidos y en silencio, pero no pueden consultarse durante las clases.

Las nuevas tareas

Con una nueva etapa de nuevos estudios, nuevas actividades extraescolares, una nueva vida social y descansando, nuestro hijo va a tener una agenda de lo más llena. Hay que tener claro esto desde el primer día de instituto.¿Cómo afrontar el primer día de instituto de mi hijo?

No debemos pensar que está empezando a ignorarnos si está menos comunicativo o pasa menos tiempo con nosotros. Probablemente está buscando su lugar en un nuevo sitio. Dando valor a nuevas responsabilidades y conociendo su nuevo mundo.

No debemos intentar resolver sus problemas

Crecer significa, entre otras cosas, asumir la responsabilidad de nuestras propias acciones. Desde el primer día de instituto debemos plantearnos esto. Si bien podemos escuchar, ofrecer sugerencias y dar consejos, no debemos intentar resolver todos sus problemas.

Podemos dejarle claro a nuestro hijo que estaremos ahí para lo que necesite, pero siempre sin agobiarlo. No solo porque debe entender que tiene que aprender a resolver los problemas por él mismo, sino también para demostrarle que confiamos en él y potenciar, así, su autoconfianza.

En definitiva, tener claras todas las novedades que su nueva etapa de instituto va a traer para nuestro hijo y para nosotros será algo que nos ayudará, a ambas partes. Nos permitirá sobrellevar mejor ese primer día, tan temido, de instituto. Los demás días también irán mucho mejor siguiendo estas pautas básicas.

  • Eva Bach Cobacho. Adolescentes, qué maravilla. 2008. Plataforma Editorial S.L.