¿Cómo afecta en los niños el contacto con la naturaleza?

19 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la educadora social Natalia Cobos Serrano
El ritmo de vida de las grandes ciudades condiciona el tiempo que pasamos al aire libre, especialmente el de los más pequeños. No obstante, el contacto con la naturaleza conlleva una serie de efectos positivos.

El tiempo que pasan los niños al aire libre y en contacto con la naturaleza y otros seres vivos es cada vez más reducido. A pesar de los numerosos beneficios que genera la relación directa con lo natural en los niños, sus vidas cotidianas transcurren mayormente entre cuatro paredes y, cada vez más, frente a pantallas, sobre todo.

¿Necesitamos el contacto con la naturaleza? 

De acuerdo con educadores como Marta López, Mario Vega y Lucía Loren, en la actualidad se está extendiendo lo que se conoce como’biofobia’, es decir, el miedo o el rechazo al mundo natural. Y esto está llegando a la población más joven, lo cual resulta preocupante si se tiene en cuenta lo importante que resulta para los niños el contacto con la naturaleza.

Sin embargo, en el lado contrario, tenemos lo que se conoce como ‘biofilia’, la cual consiste, de acuerdo al sociobiólogo Edward Osborne Wilson, en la necesidad de acercarse a otras formas de vida.

Niñas columpiándose en el campo y estando en contacto con la naturaleza.

En otras palabras, la biofilia es una atracción innata por la vida y la naturaleza en todas sus manifestaciones. El contacto con lo natural es, por lo tanto, una necesidad humana.

Asimismo, para Wilson, se trata de un signo de salud mental y física, ya que defiende que el contacto con las demás especies, ya sean animales o vegetales, puede producir cambios positivos e importantes en la salud, en el conocimiento y, en general, en el bienestar propio.

“Todas las personas, pero especialmente los niños, necesitamos la naturaleza, nos sentimos espontáneamente atraídos por ella y, en su contacto, nos desarrollamos de la forma más saludable a todos los niveles”.

-Lucía Loren- 

Ahora bien, con base en la amenaza de las tendencias biofóbicas que se están generando en la actualidad, resulta necesario favorecer la biofilia, en vistas a la importancia que tiene en el desarrollo físico, emocional, mental, y social de los individuos.

¿Cuáles son los beneficios del contacto con lo natural en la infancia? 

La interacción de los niños con la naturaleza influye directamente en su salud física y cognitiva:

  • Aumenta los niveles de vitamina D. Los niños que pasan más tiempo al aire libre tienen menos riesgo de sufrir futuros problemas óseos, enfermedades cardíacas o diabetes que aquellos que no lo hacen.
    Niños jugando en la naturaleza.
  • Disminuye el riesgo de sufrir miopía. De acuerdo a un informe del National Wildlife Federation, el contacto con al aire libre fortalece la visión a distancia de los niños.
  • Favorece el desarrollo emocional de los niños. Los espacios verdes y el contacto con otros seres vivos disminuye los niveles de ansiedad y estrés de los niños.
  • Mejora la calidad del sueño de los niños. Según el especialista en educación ambiental Kevin Koyle, las dosis regulares de luz natural brillante ayudan a los niños a mantenerse más activos durante el día, lo cual consigue que puedan quedarse dormidos con más facilidad.
  • La naturaleza les hace pensar. La interacción con el entorno natural genera una serie de situaciones estimulantes que ejercitan la creatividad y la concentración en los niños, al mismo tiempo que desarrollan sus habilidades de adaptación.

En definitiva, los entornos naturales y el contacto con otros seres vivos influyen en la salud de los más pequeños, dando lugar, de esta forma, a un desarrollo positivo y equilibrado. Igualmente, es necesario mencionar que no cabe duda de que la naturaleza brinda a los niños la oportunidad tomar consciencia, así como el compromiso de contribuir a desarrollar un mundo más sostenible.