Claves para una paternidad consciente

En las conversaciones durante el embarazo es muy común felicitar a la madre, y destacar la maravillosa experiencia que es traer un pequeño al mundo -no hay duda de eso, es una sensación indescriptible-. Pero… ¿qué hay sobre los padres y la paternidad consciente?

Es cierto que en nuestra sociedad son muchas las historias en las que los padres no han dado lo mejor de sí, son poco afectivos, se ausentan o no toman en cuenta las necesidades de sus pequeños. Sin embargo, del otro lado, tenemos a padres que viven activamente la crianza y cuidado de sus hijos, abarcando todos los aspectos: mental, físico y emocional.

Se convierten en agentes activos durante todo el proceso, experimentando un descubrimiento propio hermoso y, desde un lugar de integridad, comparten lo mejor de ellos mismos con sus nenes.

Ejerciendo la paternidad consciente

Papá ayudando a su hija a hacer los deberes

Vivimos en tiempos en los que el padre que acompaña a su bebé, cambia pañales y participa afanosamente en el desarrollo del pequeño es el que “ayuda” a la madre. Este es un pensamiento que debemos erradicar de nuestro vocabulario colectivo. Cuando el padre realiza todas estas labores, es cuando verdaderamente está ejerciendo su paternidad.

Y debe ser una alegría hacerlo… Ser padre, al igual que ser madre, representa una gran responsabilidad. Y no podemos limitarnos exclusivamente al aspecto material.

Debemos enfatizar la importancia que el padre tiene en la vida de sus hijos. Atrás deben quedar esos pensamientos obsoletos que llevan en su marco mental algunos padres, como “la madre es la única que tiene relevancia en la crianza del pequeño”.

Ejercer una paternidad consciente, junto a la madre, en equipo, es clave para criar niños saludables y lo más importante, que en el futuro se sientan amados, libres y autosuficientes.

Consejos para padres responsables

papá con bebé

Tú puedes cambiar los paradigmas y criar grandes seres humanos. Si eres padre y estás leyendo esto, toma en cuenta estos consejos y disfruta y aprende durante esta etapa que dura para toda la vida.

Presencia y calidad de tiempo con tus hijos:

Pensando en ti mismo como un agente creador, estarás ayudando a tu pequeño a crecer y evolucionar. Desde que está en el vientre participa activamente durante su desarrollo. Mientras crece, sé atento a lo que necesita, escúchalo y apóyalo. Esto desarrollará la confianza y el amor entre ustedes.

Participación en la crianza:

Aprovecha cualquier instante con tu pequeño y aproxímate a participar en tareas como cambiarle el pañal, un masaje antes de dormir, llevarlo a la cuna y calmar su llanto. La complicidad que esto genera es bellísima.

Acercamiento emocional:

La relación que desarrollas con tu hijo es importante para su futuro. Tener un contacto afectuoso e incondicional con él abre las puertas a que te demuestre lo que siente, en un ambiente de confianza y seguridad.

El que te  exprese tus emociones es un aprendizaje vital durante su crianza. Por lo que debes evaluar tus emociones, regularte y expresarte de la mejor manera con tus pequeños.

Buena comunicación:

Desarrollar una manera asertiva de comunicarte con tus hijos beneficiará mucho tu relación con ellos. Escúchalo atentamente y exprésate de la mejor manera que puedas con ellos, permite que siempre den su punto de vista.

Hazle saber cuando compartes lo que dicen y corrige de buena manera lo que consideras que está mal. Ser un padre severo e irrespetuoso no conduce nunca a un buen camino. Por el contrario, exprésate firme pero con respeto.

Respeto siempre:

El respeto juega un papel fundamental durante la crianza de nuestros pequeños. Condúcete respetuosamente con todos los miembros de tu familia, no maltrates a tus hijitos ni verbal ni físicamente, sé abierto con ellos y explícales la importancia de este valor durante toda su vida. Ellos no aprenderán con nuestro discurso diario, tu ejemplo es la mejor forma de criarlos.

Amor incondicional:

Que ellos sientan tu amor sin ningún tipo de límite te beneficiará tanto a ti, como a tus retoños. Un buen ambiente familiar en donde se sientas seguros y amados fortalecerá su autoestima y amor por ellos mismos, hará de ellos seres íntegros y saludables, capaces de regular sus emociones y saberse expresar ante el mundo.

Los padres sí tienen mucha importancia en la crianza de los niños. Siendo padres conscientes y responsables contribuirán con la salud mental, física, y emocional de tus pequeños. Además, esto es un viaje de descubrimiento con su parte emocional, que beneficia a los hombres en muchos aspectos, tanto en su autoestima, como relaciones de pareja.

Ser un buen padre es hacerte consciente de ti mismo y enseñar a tus hijos todo lo bueno que hay dentro de ti.

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