Clases de botánica para niños

No se trata solo de observar y estudiar árboles y plantas. La botánica es mucho más que eso y tu pequeño puede sacar grandes conclusiones de ella. ¿Y si desiertas en él una pasión desconocida por el medio ambiente?

Entre las muchas actividades y asignaturas que los niños tienen a su disposición, hay una que los conecta de manera particular con el medio ambiente. Hablamos de la botánica para niños, una alternativa de vital importancia en la actualidad, aunque no siempre reciba el espacio que se merece.

La botánica es una rama de la biología que se dedica el estudio de las plantas en todos sus aspectos. Justamente, entre los muchos orígenes de su denominación, el término griego botánē, que significa ‘hierba’, lo representa muy claramente.

Básicamente, es una ciencia que se dedica a estudiar la vida de los vegetales. Se incluye aquí sus fuentes de alimentación, su rol en la cadena alimenticia y en cada ecosistema y también su relación con el resto de seres vivos, los cuales se basan en el oxígeno que ellas expulsan para subsistir.

Más allá de su relevancia como ciencia, la botánica para niños resulta fundamental para concientizarlos sobre el rol de la vegetación en este planeta. Gracias a ella, aprenderán a reconocer especies y adquirirán un gusto por cultivar sus propios árboles, plantas y flores.

Algunos colegios de áreas rurales y también aquellos con orientación a las ciencias naturales cuentan con un espacio de la currícula dedicado a las ciencias naturales. A continuación, nos detendremos en sus beneficios y la planificación de las clases de botánica para niños.

Beneficios de que los niños aprendan sobre botánica

Aunque a priori no sea un tema que capte su atención de inmediato, las plantas presentan variedades que resultarán muy atractivas para los pequeños. Como siempre ocurre, una cosa es leer sobre algo en libros, pero otra totalmente diferente es presenciarlo y examinarlo en persona.

Las clases de botánica para niños motivará los siguientes beneficios en ellos:

  • Despertará interés por el conocimiento de las especies que componen su ambiente cotidiano.
  • Aprenderá a cuidar y a mejorar el medio ambiente.
  • Podrá conocer y transmitir la importancia de preservar la flora en todo el planeta.
  • Puede despertarse en él una pasión que bien podría convertirse en un pasatiempo o en una vocación.
  • Es una asignatura que exige el contacto permanente con la naturaleza y el aire libre.
Las madres también pueden involucrarse para complementar las actividades de botánica para niños en casa.

Actividades para las clases de botánica para niños

1. Clase teórica

En primer lugar, deben plantearse actividades de iniciación en la materia. Se puede recurrir a material de estudio como libros y resúmenes, así como también a videos, fotografías, esquemas y otros.

En estas clases se abordarán temas como los tipos de plantas, sus funciones, lugares en los que se desarrollan y los efectos del cambio climático en cada especie, entre muchas otras cuestiones. Es también un buen momento para debatir cómo contribuir al cuidado de la flora en nuestra región.

2. ¡Manos a la obra!

Nada mejor para aprender que hacerlo uno mismo. Mediante el armado de germinadores o huertas, los niños pueden aprender todo el proceso que realiza una semilla hasta que se convierte en la planta que vemos como resultado.

Esta actividad puede dar lugar a otras más significativas, como el plantado de árboles en lugares públicos o en la misma institución educativa.

“La botánica para niños resulta fundamental para concientizarlos sobre el rol de la vegetación en este planeta”

3. Excursiones

Si cuentan con parques o reservas naturales cerca del colegio, será una alternativa fenomenal para salir de las clases habituales y conocer en primera persona esas especies.

En estas salidas se puede observar la variedad de flora y fauna, la relación entre ellas y también el desarrollo natural de los seres vivos alejados de las manos del hombre. En ciertos lugares, además, cuentan con especies en peligro de extinción que son dignas de admirar.

Posteriormente, esta visita puede servir para profundizar los temas dados en clase. ¿Qué han visto que les llamó la atención? ¿Hay diferencias entre las plantas al natural con respecto a las que plantamos en casa, en el colegio o las que vemos en las plazas?

4. Otras actividades

Además de las que ya comentamos, también podemos encontrar libros específicos para que los pequeños se interioricen todavía más sobre la materia.

Si deseas pasar una linda tarde con tu hijo, puedes invitarlo a salir de colecta. En el trayecto al parque o cualquier otro lugar, recojan hojas, semillas y frutos de los diferentes árboles y luego intenten averiguar de qué especie se trata. Un secreto: si sacas fotografías y las subes al buscador, te aparecerá especifícamente la planta que estás buscando.

La botánica para niños los pondrá en contacto permanente con la naturaleza.

Finalmente, también puedes sugerirle comenzar un proyecto juntos. Para ello, toma un cuaderno y asigna a cada nueva especie que encuentren una hoja. En ella, coloquen sus características (nombre científico, tipo, familia, estación, etc) y hasta pueden pegar una hoja o al menos dibujarla y colorearla.

Como habrás notado, la botánica para niños no consiste solamente en sentarse a leer sobre árboles y plantas. Es mucho más que eso: puede significar un punto de contacto inicial para que tus hijos amen la naturaleza por el resto de sus vidas.

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