Tips para ayudar a tu hijo a conectar con la naturaleza

Déjalo ser y estar junto a ella, ese es el consejo más sincero que cualquier madre o maestro con suficiente experiencia te puede ofrecer para ayudar a tu hijo a conectar con la naturaleza. Déjalo estar en contacto con ella, correr libremente en un campo, mojarse las manos en un río o bajo la lluvia y perderse en la fusión íntima que invitar mirar el cielo estrellado.

Los niños tienen ventaja sobre nosotros los adultos simplemente porque no se complican demasiado, no están preocupados por pagar las cuentas, por presumir de un traje caro ni por qué dirá de ellos el vecino. Normalmente están muy entretenidos descubriendo el mundo que se abre ante sus ojos como un abanico lleno de aventuras.

Así que lo mejor que podemos hacer los padres para ayudarlos a conectar con la naturaleza es permitirles estar en contacto con ella. No todos tenemos la suerte de tener una casa en el campo o en la playa ni un amplio patio donde el bebé pueda plantar y jugar con tierra, pero siempre hay posibilidades, así vivas en un apartamento pequeño en el centro de una ciudad congestionada. Y si esta es tu situación siempre habrá un pequeño o gran parque a unas cuantas cuadras de donde vives donde el niño podrá ser libre y conectar con toda la naturaleza que lo rodea.

Deja que tu hijo juegue con tierra, que se ponga negrito por haber manipulado tanta, no le pasará nada malo, (nada que un buen baño no pueda solucionar) al contrario, sentirá con sus manos, y si se lo permites con sus pies, el calor que emana la tierra y también su tibia humedad. Esa temperatura que hace que de ella brote vida, que germinen plantas que no solo sirven de ornamento sino también de alimento.

El simple hecho de jugar con tierra crea una gran conexión entre el niño y la naturaleza. Despierta en él un gran interés por conocer la aleccionadora madre naturaleza.

Estar al aire libre te conecta con la felicidad

Tu hijo, como todos los niños, es un ser puro, que vino a este mundo sin ningún complejo o prejuicio implantado en su racionamiento y principalmente son estas virtudes las que logran que el niño conecte con facilidad y soltura con la naturaleza. Ella siempre tiene los brazos abiertos para recibir a todo aquél que se acerque a ella en búsqueda de aprendizaje, conocimiento o simple distracción.

Si tu deseo como madre es que tu hijo tenga respeto y se preocupe por la naturaleza permítele participar en alguna actividad que involucre cosas como plantar árboles, limpiar playas, ríos o bosques. Aprovechen la oportunidad de dar un paseo en familia y que el niño observe que se puede trabajar en equipo para beneficio de la naturaleza.

Trata que esta experiencia no quede hasta ahí, si el niño sembró un árbol llévalo cada cierto tiempo para que observe el avance de su esfuerzo, si fueron a sanear algún río o playa recompénsale con un buen baño al final de la faena. ¡Verás que una sonrisa se pintará en el rostro de tu pequeño bebé!

Deja que la naturaleza sea su maestra

Si tienes un espacio adecuado en casa propón crear un huerto familiar y designa a tu hijo una o varias tareas, cuidados y funciones específicas con respecto al huerto.

Él puede ser el “segundo al mando” con respecto al cuidado del huerto, esto le animará a ser responsable, observador y consecuente. Si de algo puedes estar segura es que nunca olvidará todo lo que aprenderá por medio del huerto y si lo quieres ver en realidad feliz, solo espera por el momento en que recoja los primeros frutos de la cosecha, en ese momento verá la recompensa de sus cuidados y dedicación.

Si eres una madre que no teme en tomar su mochila, su carpa y unas provisiones para pasar un fin de semana en las afueras de la cuidad, en el campo o la montaña, tampoco temas en llevar a tu hijo contigo, te lo agradecerá en el futuro.

No se cansará de recordar a lo largo de su vida los bellos momentos compartidos a tu lado mientras observaba el cielo abierto, limpio y estrellado, alejado de la contaminación lumínica y sónica que las ciudades congestionadas tienen, contaminación que poco a poco nos ha alejado de la belleza de lo natural para imponer el cemento y los grandes edificios e industrias.

Sea cual sea el lugar que hayas elegido para comenzar la aventura de conectar a tu hijo con la naturaleza, procura dejar todo artefacto electrónico en casa como teléfono, tablet o laptop, contrario a esto puedes llevar una cometa para que el niño corra amplias extensiones de tierra y respire aire limpio y fresco. Recuerda que lo que buscas es desconectarlo de lo artificial, de lo que distrae su atención para enfocarlo en cosas más naturales y genuinas como las que ofrece la amplia madre naturaleza.

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