Características de las salas de psicomotricidad

23 agosto, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la pedagoga María Matilde
Como todo espacio con un objetivo concreto, ya sea este educativo, terapéutico, o ambos, debe poseer unas determinadas características. En este artículo hablaremos sobre las principales características de las salas de psicomotricidad y, en particular, aquellas en las que se trabaja con niños en edad infantil.

Estimular la psicomotricidad y, principalmente con los niños, deberá hacerse de forma planificada y sistemática para garantizar su correcto desarrollo y crecimiento. Es por ello que las características de las salas de psicomotricidad deben ser adecuadas y estar en coherencia con los objetivos para los que se plantean.

Asimismo, los distintos ámbitos de desarrollo, físico, intelectual, social y afectivo que se ponen en juego en la madurez de las personas se influyen e interactúan continuamente. Por lo tanto, un correcto desarrollo a nivel psicomotriz será fundamental para conseguir progresos en todos los otros aspectos del crecimiento.

¿Qué es la psicomotricidad?

La psicomotricidad es una disciplina que, basándose en una concepción integral del sujeto, se ocupa de la relación entre la mente humana, psiquis, y la capacidad de movimiento o función motriz de los sujetos. Por consiguiente, aplica técnicas que ayudan a desarrollar el movimiento corpóreo y la comunicación y expresión corporal con los demás y con el medio.

La psicomotricidad implica el desarrollo de la motricidad gruesa y el movimiento de grandes grupos musculares fundamentales en la locomoción y la postura. Además, implica el desarrollo de la motricidad fina, que involucra músculos más pequeños, como los de los dedos y las muñecas. Asimismo, se desarrolla de forma escalonada, es decir, los conocimientos se van construyendo unos sobre otros.Niños jugando con bloques en salas de psicomotricidad.

Ejercitar la psicomotricidad en los niños facilita que ellos sean conscientes de su propio cuerpo mediante la adquisición de su esquema corporal, pudiendo, así, controlar mejor su cuerpo, dominando y adaptando sus movimientos. Por lo tanto, un correcto desarrollo psicomotriz debe trabajar las siguientes áreas:

  • Lateralidad.
  • Postura.
  • Equilibrio.
  • Coordinación.
  • Ubicación espacio-temporal.

Características de las salas de psicomotricidad

Para montar una sala de psicomotricidad se deben tener en cuenta los objetivos y metas (educativas o terapéuticas) que se desean conseguir con cada actividad. Además, se deben seleccionar y adaptar los materiales para ello.

Entre las principales características de una sala de psicomotricidad destacamos las siguientes:

  1. La sala debe ser un espacio amplio, bien iluminada y con buena temperatura y ventilación. Además, se debe cuidar la decoración y ambientación, lo cual influye en el estado de ánimo de las personas.
  2. Deben cumplir con las condiciones óptimas de seguridad para los niños. Es decir, no deben suponer ningún riesgo para los pequeños, como tener elementos peligrosos accesibles como enchufes, desniveles o ventanas a las que puedan tener acceso.
  3. Una sala de psicomotricidad debe constituirse en un lugar donde los niños consigan un progreso psicomotriz por medio del juego y actividades relacionadas con él. Además, deben responder dichas actividades a una planificación específica según los aspectos psicomotores que se hayan de estimular.Niño jugando en la colchoneta en sala de psicomotricidad.
  4. En ella debemos encontrar materiales bien seleccionados y adecuados. Si bien existen algunos que son más específicos que otros según las metas y los ejercicios concretos, existen materiales que no pueden faltar como:
    • Colchonetas.
    • Material de dibujo (témperas, ceras, plastilinas, lápices, folios, acuarelas, etc.).
    • Módulos, rulos, palitroques de goma espuma.
    • Bancos de madera o bancos para saltar.
    • Espejos.
    • Pelotas y balones de distintos tamaños y materiales.
    • Telas y almohadones.
    • Aros de hulahoop de colores.
    • Material de construcción (bloques de madera, juegos de encastre).

Además, todo aquel material que pueda tener algún propósito didáctico será bienvenido en una sala de psicomotricidad. Por ejemplo, telas y ropa vieja, botellas de plástico, cajas o cartones, y todo aquel material que pueda servir para que los pequeños puedan ejercitar y desarrollar aspectos psicomotrices.

En definitiva…

La principal característica de las salas de psicomotricidad para trabajar con niños es que en ellas se debe garantizar ofrecerles un ambiente cálido y unos materiales adecuados. Además de una acción mediadora y programada por parte de un educador o profesional que guíe a los niños para conseguir el máximo desarrollo de sus habilidades psicomotrices.

  • Bottini, P. (2000). Psicomotricidad: práctica y conceptos. Editorial Miño y Dávila. Madrid.
  • Maganto, C. y Cruz, S. (n.d.). Desarrollo físico y psicomotor en la primera infancia. Recuperado de http://www.sc.ehu.es/ptwmamac/Capi_libro/38c.pdf