Caídas y golpes en la cabeza, ¿qué hacer?

Paco María García 25 mayo, 2018
Los primeros movimientos de los niños conllevan el riesgo de caídas y golpes en la cabeza. No es cuestión de obsesionarse con ello, pero es fundamental que los padres estén debidamente documentados y sepan la forma correcta de actuar ante estos accidentes domésticos.

Desde que los niños comienzan a caminar, son susceptibles de sufrir golpes en la cabeza. Se trata de una de las lesiones más frecuentes y, aunque no haya que alarmarse, es uno de los accidentes a los que hay que prestar más atención. Se debe actuar rápidamente, en función de la magnitud del impacto.

Para prevenir y reaccionar de la forma debida en caso de accidentes caseros, es fundamental que los padres estén debidamente documentados y sepan cómo actuar ante caídas y golpes en la cabeza.

Caídas y golpes en la cabeza: un problema frecuente

Las lesiones en la cabeza suelen ser comunes desde el momento en el que el niño comienza a caminar. Pueden ocurrir accidentes, tanto a una edad más temprana como más tarde, desde lugares que impliquen cierta altura.

De todos los accidentes infantiles, las caídas y golpes en la cabeza son los más frecuentes. De hecho, los especialistas explican que aproximadamente el 50% de los accidentes craneales ocurren en menores de 15 años de edad.

Entre los espacios de la casa con mayor riesgo para los pequeños, están los cambiadores de ropa, los andadores, las mesas, las literas y sillas, entre otros. Poco después, cuando el niño crece, estos accidentes suelen ocurrir por la práctica de algún deporte u otra actividad física.

¿Cómo actuar ante caídas y golpes en la cabeza?

Es fundamental que los padres y familiares de los niños estén bien informados y documentados sobre la forma de actuar ante un accidente que implique un golpe en la cabeza; deben estar en capacidad de curar al niño y también saber cuándo es necesario llevar al pequeño al médico.

Observación

Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta cuando un niño se da un golpe en la cabeza es la observación. En este sentido, los padres deben observar durante las 72 horas posteriores al accidente a su hijo y llevarlo a urgencias ante cualquier síntoma extraño.

Los primeros auxilios en niños.

Acudir a urgencias

Hay determinados síntomas que indican claramente cuándo un niño debe ser llevado a la brevedad posible a urgencias. Estos síntomas son:

  • Pérdida del conocimiento (aunque sea de forma momentánea)
  • Vómitos
  • Problemas en el habla
  • Pérdida de la capacidad de coordinación
  • Pérdida de memoria
  • Otros

“Entre los espacios de la casa con mayor riesgo para los pequeños, están los cambiadores de ropa, los andadores, las mesas, las literas y sillas”

Chichones y morados

En la mayoría de los casos, los golpes no suelen ser más que un mal rato. Si el niño se ha hecho un chichón, un moratón o un pequeño corte, es normal que sienta molestia y le duela la cabeza. En estos casos, los padres tienen que limpiar y curar las heridas y aplicar hielo envuelto en un paño.

Aunque el golpe parezca pequeño, incluso en estos casos se debe estar atento, ya que si el chichón se hace más grande es recomendable acudir a urgencias a la brevedad.

Fractura del cráneo

Cuando ocurre una fractura de cráneo o el niño presenta cualquiera de los siguientes síntomas, se debe llamar a emergencias o llevar al pequeño al servicio de urgencias cuanto antes.

¿Cuáles son los síntomas de una fractura de cráneo? Ojos morados, sangrado por ojos o nariz, pérdida de la memoria y coordinación, los huesos de la cabeza ceden al tacto, problemas para hablar, convulsiones, somnolencia.

Darse un golpe en la cabeza puede acarrear síntomas de diversos tipos.

Cuidado con los bebés

En el caso de los bebés pequeños, los padres deben tener especial cuidado, puesto que los huesos del cráneo todavía son muy blandos. Se debe observar al bebé durante las horas posteriores a la caída y llevarlo al médico si el chichón crece y se pone blando, si presenta problemas con la respiración, somnolencia, irritabilidad y vómitos, entre otros síntomas.

Lo más habitual es que, después de un golpe, el niño presente dolor de cabeza. En la mayoría de los casos este problema se resuelve con un poco de hielo, un ambiente tranquilo y un analgésico de acuerdo a la edad del niño.

Como hemos visto, también en el caso del bebé, los padres o demás familiares adultos deben estar atentos ante diversos síntomas que pueden indicar que se trata de un golpe que requiere atención profesional.

Aunque los golpes en la cabeza constituyen el accidente infantil más común, también es cierto que se trata de una de las áreas del cuerpo más delicadas y a las que hay que prestarle más atención. La observación es la clave para que los padres puedan determinar si es necesario o no llevar al niño a urgencias.

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