Beneficios de la siesta para niños

Fernando Clementin 3 junio, 2018
¿Hay un hábito cotidiano más placentero que tirarse una siesta luego del almuerzo? Se trata de una actividad muy positiva para nuestra salud, incluso durante la niñez.

La siesta es todo un tema de discusión: mientras muchas familias la consideran una tradición imprescindible, otras llevan un ritmo de vida que prescinde de este rato de descanso. A continuación, detallamos los beneficios de la siesta para niños.

Voces a favor y en contra de la siesta

Muchos afirman que la siesta constituye una necesidad elemental para los niños menores de 3 años. De este modo, ellos pueden reponerse del cansancio que acumularon durante el día; se evita, entonces, que lleguen a la noche agobiados, inquietos e irritados.

En cuanto a su duración, se establece que hasta los 6 meses de vida lo ideal es que duerman entre 3 y 4 horas, aunque puede ser un poco más en los primeros meses de vida. La cantidad promedio desciende en una hora entre los 9 meses y el año de vida.

A partir de los dos años, se aconseja que los pequeños no sobrepasen las 2 horas de siesta. Este número se reduce en media hora a partir de los 3 años. Finalmente, desde los 4 o 5 años en adelante, este descanso no debería ser mayor a la hora.

¿La siesta puede ser nociva?

Otros, en cambio, señalan su inconveniencia, sobre todo para aquellos niños con trastornos del sueño o problemas respiratorios. El principal fundamento tiene que ver con tomar siestas demasiado prolongadas; esto puede causar dolor de cabeza y alterar drásticamente el descanso por las noches.

5 grandes beneficios de la siesta para niños

Más allá de lo comentando anteriormente, son muchos más los beneficios de la siesta para niños cuando estas son medidas. Estas son las cinco ventajas principales:

1. Reponen energías

Además del cansancio físico que se pueda generar desde la mañana hasta el momento de la siesta, este descanso diurno es muy positivo para la mente de los pequeños. Durante este rato, se dan en el cerebro una serie de procesos complejos que le ayudan a estar pronto para incoporar nuevas ideas, además de fijar lo aprendido previamente.

Lógicamente, los músculos también salen beneficiados de este parate. Así, luego de horas de andanzas y juegos, los pequeños volverán a sentirse plenos para saciar su instinto de curiosidad e investigación.

Los beneficios de la siesta para niños tienen incidencia directa en su desarrollo.

2. Mejora su rendimiento

Diversas investigaciones afirman que, tanto en el plano escolar como en el deportivo, los niños que duermen siesta suelen mostrarse más activos y atentos que aquellos que no. Su principal argumento es que disminuye la sensación de fatiga y favorece el rendimiento cognitivo.

3. Estimula la sociabilidad

Un rasgo esencial de la siesta es que ofrece la posibilidad de mejorar el estado de ánimo, sobre todo en los pequeños. Por lo tanto, estos se mostrarán más atentos, pacientes y de mejor humor durante el día.

El resultado de esta combinación de consecuencias positivas es una mayor (y mejor) sociabilidad. Genera también un efecto recíproco: a nadie le gusta tratar con niños irritables e inquietos, y mucho menos a los demás infantes.

“Durmiendo siesta, los niños pueden reponerse del cansancio que acumularon durante el día; se evita, entonces, que lleguen a la noche agobiados, inquietos e irritados”

4. Da lugar al crecimiento

Durante los momentos de reposo, el organismo genera la denominada ‘hormona del crecimiento’, que es en realidad la somatotropina. Por supuesto, esta es esencial para el crecimiento de los pequeños. Asimismo, durante el sueño se regulan las funciones cardiovasculares, respiratorias y endocrinas. Se trata de un descanso muy productivo para nuestro organismo, cuyo funcionamiento nunca se detiene.

5. Promueve el bienestar psíquico

Todas las ventajas comentadas anteriormente contribuyen a promover el equilibrio del organismo, con lo cual, contribuyen al bienestar; siendo la mente una de las partes más beneficiadas. En suma, la siesta permite:

  • Potenciar la memoria.
  • Liberar el estrés.
  • Tener mejor humor.
Que los niños duerman siesta presenta ventajas para su aprendizaje y memoria.

Consejos para propiciar que tu hijo duerma la siesta

Como madre, puedes aplicar ciertas estrategias para favorecer el hábito de la siesta en tus hijos. Algunos ejemplos:

  • Establece una rutina y respétala.
  • Controla que la siesta no se extienda demasiado.
  • Prepara un ambiente silencioso y con poca luz; los estímulos le impedirán dormirse.
  • No lo acuestes inmediatamente después de comer; dale unos minutos para hacer la digestión primero.

Ahora que conoces los beneficios de la siesta para niños, de seguro considerarás implementar este hábito saludable en la vida de tu hijo. Más allá de lo bueno que resultará para él, también te servirá para tomar un pequeño descanso y reponer energías. ¡Ánimo, mamá!

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