Bebés sietemesinos

Óscar Dorado · 27 mayo, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Nelton Ramos el 27 mayo, 2019
Aunque nazcan antes de lo esperado y no tengan complicaciones de salud, es necesario brindarles a los sietemesinos algunos cuidados especiales para que puedan terminar de desarrollarse correctamente. 

Cuando el feto se encuentra dentro del vientre materno experimenta un mayor crecimiento durante las últimas ocho semanas del embarazo. Ahora, dado que los bebés sietemesinos nacen antes de que haya transcurrido este periodo (es decir, entre la semana 28 y 32 del embarazo), tienden a ser más pequeños y a pesar 1/3 de su peso total.

En vista de que su organismo aún debe experimentar varias etapas del desarrollo, los bebés sietemesinos son trasladados a una unidad de cuidados intensivos neonatales hasta que todos sus sistemas alcancen la madurez necesaria.

El sistema respiratorio de los bebés sietemesinos

Los pulmones son los órganos más afectados en un nacimiento prematuro, ya que los bebés nacen sin tener suficiente surfactante, una sustancia que permite que los pulmones permanezcan expandidos, con lo cual, resulta esencial en los procesos de inspiración y espiración.

Los pequeños necesitan el apoyo de un respirador artificial, ya que su sistema respiratorio aún es muy inmaduro. Por ello, se mantienen en la unidad de cuidados neonatales hasta que el médico autorice el alta.

Si el bebé tiene una salud estable y es capaz de respirar y comer sin ayuda de máquinas, el médico le da el alta y puede trasladarse a su hogar junto con su familia.

Por los avances médicos, la tasa de mortalidad de bebés sietemesinos ha descendido.

Al nacer, los bebés sietemesinos son colocados en incubadoras con el fin de solucionar los problemas respiratorios comunes, ya que sus pulmones no han alcanzado la madurez y necesitan ayuda para respirar.

¿Por qué nacen bebés sietemesinos?

Existen diferentes factores que pueden explicar los nacimientos prematuros y, por ende, el número de casos de bebés sietemesinos, algunas de ellas vienen a ser las siguientes complicaciones:

  • Abortos tardíos.
  • Toxoplasmosis.
  • Diabetes gestacional.
  • Preeclampsia y placenta previa.
  • Una malformación del útero, que no tiene suficiente espacio para el bebé.
  • Agrietamiento prematuro del bolsillo de agua o apertura excesiva del cuello uterino.

También existen otros factores que pueden causar nacimientos prematuros, como el consumo de tabaco, alcohol o drogas. Por ello, se hace hincapié en la importancia de que la madre lleve un estilo de vida saludable y, ante todo, coherente para evitar dar a luz prematuramente.

Señales de alerta

Si la madre experimenta los siguientes síntomas, es posible que tenga un parto prematuro.

  • Dolor en la espalda baja.
  • Incremento del flujo vaginal.
  • Calambres en la zona abdominal.
  • Sangrado o fugas de líquido de la vagina.
  • Aumento de la presión en la pelvis o la vagina.
  • Disminución del movimiento (patadas) del bebé.
  • Contracciones en el útero cada 10 minutos o menos.
  • Síntomas similares a la gripe, como náuseas, vómitos o diarrea.

¿Existen riesgos para los bebés sietemesinos?

En la actualidad, los avances en la medicina neonatal han reducido la tasa de mortalidad de recién nacidos prematuros, como el caso de los bebés sietemesinos. Ahora bien, aunque las posibilidades de sobrevivir sean bastante buenas, no quiere decir que no existan ciertos riesgos.

Riesgos inmediatos

No solo los pulmones de los sietemesinos son inmaduros, también otros órganos y sistemas del cuerpo como los riñones, el estómago, y el cerebro; de allí que precisen cuidados especiales durante un tiempo. Por otra parte, hay que recordar que su sistema inmunitario aún es muy inmaduro, con lo cual, estos bebés también están expuestos a todo tipo de infecciones.

Dentro de los riesgos inmediatos se encuentran las complicaciones relacionadas al sistema digestivo y el canal arterial. Además, las posibilidades de sufrir lesiones neurológicas son elevadas. 

Los bebés sietemesinos son colocados en incubadoras para completar su maduración.

Los bebés sietemesinos no tienen desarrollados algunos reflejos como el de succión, que les permite mamar del pecho de su madre, con lo cual, suelen ser alimentados a través de una sonda.

Riesgos a largo plazo 

Actualmente es imposible determinar con exactitud cuáles serán las secuelas a largo plazo. Para detectar los riesgos es necesario realizar exámenes como la resonancia magnética con monitoreo por ultrasonido del cerebro.

De hecho, las consecuencias de la prematuridad extrema pueden ser graves: discapacidad motora, alteraciones sensoriales o intelectuales graves, diabetes e hipertensión, entre otros.

Conclusión

Es fundamental que la madre mantenga hábitos de vida saludables así como un control médico regular para prever cualquier posible inconveniente de salud a su bebé. Para ello, la comunicación con el médico será imprescindible en todo momento.

Finalmente, en caso de que la madre note alguna irregularidad o dolor, debe consultar de inmediato con su médico.

  • Organización Mundial de la Salud (OMS). Nacimientos prematuros. 2008. [Disponible en línea].
  • Standford Children's Health. Prematurez. [Disponible en línea].
  • Mendoza Tascón Luis Alfonso, Claros Benítez Diana Isabel, Mendoza Tascón Laura Isabel, Arias Guatibonza Martha Deyfilia, Peñaranda Ospina Claudia Bibiana. Epidemiología de la prematuridad, sus determinantes y prevención del parto prematuro. Rev. chil. obstet. ginecol. 2016; 81 (4): 330-342. [Disponible en línea]. http://dx.doi.org/10.4067/S0717-75262016000400012