Cómo ayudar a tu hijo a formarse una personalidad firme

Nadyra Muhammad 10 enero, 2016

Formar niños de personalidad firme es quizá un anhelo común en todas las madres, la tarea será mas o menos difícil de acuerdo al carácter de nuestro pequeño y dependiendo de lo firme que también seamos nosotras en este propósito.

 ¿Qué es un niño de personalidad firme?

No existe una definición precisa de esto, sin embargo todas esteremos de acuerdo en que un pequeño que exhiba varias de estas caraterísticas podrá ser catalogado como tal:

  • Se respeta a sí mismo en sus gustos y preferencias. Si quiere jugar con determinado juguete es capaz de hacerlo saber, también es capaz de hacerlo con respecto a su ropa, alimentos y amigos.
  • Expresa sus opiniones con seguridad, sin depender de la aprobación de sus pares.
  • Un niño con personalidad firme es protector de los más pequeños o de los que no pueden defenderse. Él sabe que no está bien aprovecharse de los demás y no cede a la presión del grupo.
  • Se comporta de acuerdo a los valores practicados en casa, no se deja malinfluenciar por otras prácticas que sabe son incorrectas.
  • Procura decir siempre la verdad aun cuando esto le suponga algún inconveniente. Los niños de personalidad firme son más honestos que los demás.
  • Hacen sus elecciones basadas en sus gustos y en sus necesidades y no pensando en lo que dirán los demás.

Seguramente podremos encontrar algunas otras, esto dependerá de nuestras expectativas y las características individuales.

Cada niño es distinto

Algo que debemos tener presente siempre es que todos los niños son diferentes, es decir, cada uno nace con un carácter o personalidad distintos que constituyen el punto de partida en su formación, educación y desarrollo.

Así pues, formar niños con personalidad firme será un reto mayor para aquellas madres cuyos hijos son “por naturaleza” más temerosos, dependientes o seguidores de los demás. Esto no quiere decir que es algo que no se pueda lograr, sino que implicará un trabajo tal vez más extenso y concienzudo, sin embargo, la recompensa muy bien vale el esfuerzo.

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El otro extremo lo constituyen los niños muy emprendedores, entusiastas e independientes a quienes hay que moldear también para que aprendan que se puede ser de personalidad firme sin atropellar los derechos y opiniones de los demás.

Definitivamente, la crianza siempre será un reto, el mejor de los retos que una madre pueda tener.

Algunos  consejos…

Cuando se trata de valores y principios no hay nada que enseñe más que el ejemplo ¡Así es! Si quieres formar hijos con personalidad firme debes entonces tener un comportamiento cónsono con ello. Conversa con tus hijos de acuerdo a su edad y hazle saber situaciones en las que has debido ser firme, si ellos te han acompañado pues tanto mejor, aprovecha el momento y después hazle saber por qué actuaste así y no de otro modo.

En las ocasiones en que tu hijo demuestre una personalidad firme, con acciones correctas hazle sentir de manera genuina tu orgullo y tu satisfacción por ello.

Ten paciencia, ser firme a los 5 años es tal vez más sencillo que durante la adolescencia cuando la presión de grupo tiene efectos importantes como parte del desarrollo social. Esto no quiere decir que lo has hecho mal como madre, simplemente que tu hijo ya dejó de ser pequeño y ahora empieza a enfrentar otros desafios para crecer. También  alli te necesita, aunque se empeñe en creer que no.

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Acompáñalo tanto como te sea posible, respeta sus decisiones y siempre recuérdale que deberá asumir las consecuencias de sus acciones. Esto es válido para todas las edades, desde el pequeño de 4 años que rompió sin querer un adorno de la abuela hasta un adolescente que deliberadamente no ha estudiado para un examen.

Ser firme en la vida es algo que se practica y con el tiempo se perfecciona. Entonces, tu hijo necesita de oportunidades donde deba poner en práctica su capacidad para tomar decisiones, hazlo partícipe de tales decisiones de acuerdo a su edad. Un niño de 6 años no tiene la capacidad para elegir las vacaciones familiares, pero sí puede, por ejemplo, elegir los juguetes que quiere llevar a la playa. Un adolescente de 14 años no puede elegir hacer los deberes o no, pero sí puede elegir cómo distribuir su tiempo.

La formación de hijos con personalidad firme es un plato de cocción lenta, ten paciencia porque al final la recompensa hará que cada esfuerzo haya valido la pena.

 

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