Ayuda a tu hijo a enfrentarse a la presión de grupo

Amanda · 13 diciembre, 2015

Toda la educación que le damos a nuestros hijos en el hogar es aquella que le va a permitir defenderse en la sociedad, por eso debemos hacer hincapié en enseñarle valores que lo ayuden a tomar las decisiones correctas. Para tener mayor seguridad de que va a actuar como esperamos que lo haga, es preciso orientarlo desde los primeros años.

La toma de decisiones no siempre es fácil, por eso con frecuencia se convierte en un problema; para los niños este campo no es explorado por algún tiempo, pues sus primeras acciones son decididas por los padres. No obstante, llega el momento en el cual se tienen que enfrentar a una serie de presiones que pueden llegar a confundirlos.

¿Qué es la presión de grupo?

Puede producirse en cualquier contexto, pero es frecuente verla en las escuelas, donde en poco tiempo comienzan a crearse pequeños grupos sociales también llamados “camarillas”, constituidos por compañeros de la misma edad que se relacionan incondicionalmente en la mayoría de las actividades que ejecutan. Estos grupos, no tienen por qué ser malos, pero por lo general se convierten en una influencia muy fuerte.

Las camarillas escolares se caracterizan por ser bastante estrictas con la inclusión de sus miembros, pues no se trata de una estructura diversa, sino que se enfocan en la selección de elementos comunes. Son lideradas por el chico o la chica popular, que muchas veces somete a los demás a su voluntad personal.

En tal sentido, aunque se trata de un grupo variado, es muy frecuente que las acciones sean el producto del capricho de una sola persona. De la misma manera, existen normas que permiten la homologación de todos los miembros; por lo general se basan en aspectos como el nivel social, la apariencia física y las habilidades sociales.63f953616a05ac017a59dce8b33fd2a5

Aunque se sabe que los niños pueden ser beneficiados por influencias positivas, también es importante considerar que cualquier cosa que atente con la individualidad y el derecho a decidir, puede ser de cuidado en casos más serios. No es lo mismo tener que decidir qué ropa usar a verse presionado a vestir de alguna manera, por imposición del grupo.

Presión de grupo. ¿A qué puede enfrentarse tu hijo?

Por lo general las personas somos más atrevidas y nos sentimos más poderosas cuando actuamos en conjunto, sobre todo si se trata de acciones peligrosas o que puedan traer consecuencias importantes. Por esta razón, es muy frecuente que estos grupos planifiquen aventuras o actividades que falten a la normativa, como saltarse una clase o salir a algún lugar sin permiso.

Es común que las camarillas sean una influencia en la realización de acciones como fumar cigarrillos, cometer pequeños robos, mentir a los padres o ser crueles con otros niños. Es posible que por lo general se trate de hechos simples y de poco cuidado, pero una vez que los niños comienzan a ser presionados, pueden llegar a ser convencidos de realizar cosas más graves.

En estos grupos no se puede hablar de amistad como tal, pues cuando se halla implícita cierta coacción, no es posible que describamos a un amigo. En tal sentido, si no son tus verdaderos amigos, pueden poner en riesgo tu integridad física y moral.

¿Cómo ayudar a tu hijo a hacer frente a la presión?

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Hasta para un adulto puede resultar difícil no ceder a la presión de grupo, por eso para los niños puede llegar a ser una decisión muy compleja. Algunos niños son más propensos a caer ante esta, porque se sienten curiosos o porque quieren agradar a los chicos populares; por tal razón es aconsejable enseñarlos a decir que no cuando quieran decirlo.

Para ayudar a nuestros hijos a rechazar las influencias negativas, podemos considerar seguir estos consejos.

  • Promover la confianza en sí mismo, con el fin de que no se sienta obligado a unirse a un grupo para actuar.
  • Fomentar la autoestima. Una persona consciente de su valor e independencia, no es fácil que desee parecerse a otros o hacer cosas que no quiere para agradarles.
  • Educarlos en valores desde los primeros años de vida. Enseñarles que nuestros actos pueden tener consecuencias graves y que los buenos amigos no te presionan, sino que te respetan y te cuidan.
  • Enseñarlos a distinguir lo bueno de lo malo; decirles que van a encontrar personas que los pueden llegar a confundir con intereses personales.
  • Que aprendan a expresar lo que sienten, enseñarlos a valorar su opinión y saber decir no.
  • Alimentar la confianza hacia sus padres, de manera que puedan estar seguros de contarles todo lo que les preocupa. La buena comunicación puede ser determinante para ayudar a nuestros niños a defenderse.