Ayuda a tu hijo a concentrarse

La concentración es la clave del éxito para conseguir las metas que nos proponemos.

Es una herramienta fundamental y necesaria, solo así nuestros pequeños podrán lograr todo aquello que se propongan. Te enseñamos cómo ayudar a tu hijo.

¿Qué es la concentración?

La concentración es una de las habilidades fundamentales en el proceso de conocimiento.

Se trata de mantener la atención focalizada sobre un punto de interés, durante el tiempo que sea necesario.

Sin concentración es prácticamente imposible aprender algo,  la concentración es imprescindible para el aprendizaje.

A través de la atención, nuestra mente puede centrarse en un estímulo de entre todos los que hay a nuestro alrededor para ignorar todos los demás.

El entorno de un niño está repleto de informaciones, novedades y estímulos.

Por eso, es muy difícil para  nuestros hijos, mantener una atención y una concentración de un modo particular.

Cómo ayudar a tu hijo a concentrarse

La capacidad de concentración de un niño es de tres a cinco minutos por cada año de vida, y los adultos solo mantenemos la concentración por espacios de 45 minutos, así que no se le puede pedir a un niño que pase toda la mañana concentrado en la escuela, descansar un poco y continuar concentrado para hacer sus tareas durante varias horas.

Es fundamental planear el trabajo en bloques de tiempo adecuado para la edad del niño, por ejemplo si tu hijo tiene 8 años se podrá concentrar por espacio de 24 a 40 minutos, más o menos.

Un niño no puede concentrarse de forma automática, hay que trabajar y desarrollar diferentes capacidades y habilidades para que logre alcanzar la concentración.

Para que exista concentración es fundamental:

  • Un ambiente libre de estímulos innecesarios: ruidos, objetos, colores, olores…
  • Una motivación por el desempeño de la tarea que se quiere llevar a cabo.
  • Un sentimiento de autosatisfacción al valorar los fines o metas conseguidos gracias a la concentración.
  • Un tiempo para descansar
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Importancia de la relajación para una buena concentración

La relajación es útil para distender el organismo, y disminuir el estrés muscular y mental.

Ayuda a aumentar la confianza en sí mismo, la memoria y la concentración, permitiendo mejorar la calidad del aprendizaje.

Además, la relajación le permite al niño alcanzar un estado de bienestar, tranquilidad y concentración  para emprender su próxima actividad. También ayuda a enriquecer la sensibilidad, y mejorar la calidad de sueño.

Diversos estudios demuestran. que ayuda a vencer la timidez y en niños muy nerviosos, contribuye a mejorar los tics y otros síntomas relacionados con la ansiedad.

El frasco de la calma

El “frasco de la calma” no es más que una botella con pegamento líquido y brillo.

Simplemente con agitarlo se genera sus beneficios, y si les acompañamos con enseñarles a los pequeños a tomar unas respiraciones profundas mientras se concentran en lo que sucede con el bote, mucho mejor.

Según algunos estudios, mientras que el niño observa la caída de brillo, puede organizar y centralizar el sistema nervioso.

Cuando el niño está estresado, su ritmo cardíaco se acelera junto a su respiración y al ver la lenta caída del brillo, genera un modelo visual para inconscientemente entregar una señal al cerebro que disminuya la agitación.

 

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Si tu hijo es aún pequeño…

Cuando el niño aún es pequeño se encuentra en un ambiente que despierta curiosidad por sí sola para él y es difícil que se centre en una sola tarea si no establecemos unos horarios muy medidos para distintas actividades.

Lo primero que hay que hacer es enseñarle al pequeño que todas las cosas tienen su tiempo.

A la hora de mejorar la concentración de los niños pequeños, debes dar mucha importancia a su alimentación.

Al ser tan pequeños es sumamente importante que tengan una dieta equilibrada. El desayuno es la comida más importante del día, procura que sea un desayuno completo y estate presente en todas las comidas del niño.

La vida sana y el deporte también es otro pilar fundamental. Hay que intentar que nuestros hijos hagan deporte, tanto si es un deporte de equipo como uno individual, esta actividad les ayudará a ejercitar su atención. Se trata de menos tiempo encerrados en casa viendo la tele, y más tiempo en el parque, de paseo o en contacto con la naturaleza.

Y lo más importante de todo, demuéstrale tu afecto y hazle entender, lo importante que es que se responsabilice de sus cosas.

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