Ayuda a tus hijos a formar una imagen corporal saludable

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga María Alejandra Castro el 18 marzo, 2019
Natalia Cobos Serrano · 18 marzo, 2019
La adolescencia es una etapa complicada en la que el aspecto físico adquiere gran relevancia. Por ello, resulta clave, como padres, ayudar a nuestros hijos a desarrollar una imagen corporal saludable que les evite problemas de autoestima.

Nuestra imagen corporal es aquello que pensamos y sentimos acerca de nuestro cuerpo, lo cual puede o no coincidir con la realidad. Según se acerca la adolescencia, los niños prestan más atención a su aspecto físico y conforman una opinión al respecto. Es por esto que resulta importante ayudar a tus hijos a desarrollar una imagen corporal saludable.

Una imagen corporal saludable significa sentirse a gusto y feliz con nuestro aspecto físico, lo que se traducirá, en definitiva, en buena salud. La adolescencia es una edad complicada: es el momento de conformar nuestra identidad. Pero esta es también la etapa de la inestabilidad emocional y los cambios físicos, lo cual afecta directamente en el autoconcepto.

¿Cómo puede afectar una imagen corporal negativa sobre mis hijos?

Según Carmen Rodríguez y Antonio Caño (2012), la adolescencia es un periodo relevante para la formación de la autoestima, y en la que los individuos se muestran vulnerables a experimentar una disminución de la misma.

Aquellos adolescentes que no se sienten cómodos con su cuerpo tienden a desarrollar una imagen corporal negativa sobre su aspecto. Esta insatisfacción hacia el propio cuerpo puede originarse por diversos factores que pueden generar serios problemas de autoestima.

Factores de riesgo

  • Preocupación en exceso por la opinión de los demás. Les importa mucho cómo los ven los demás y se comparan continuamente.
  • Personalidad perfeccionista. Adolescentes que, a pesar de encajar en los cánones de belleza social, siguen preocupándose por su cuerpo queriendo alcanzar la perfección.
  • Pertenencia a un grupo de amistad, deporte o baile que enfatice un tipo de cuerpo específico.
  • Sentirse bajo la presión de familiares, compañeros de clases o, por supuesto, los medios de comunicación.Ayuda a tus hijos a formar una imagen corporal saludable.

Consecuencias

Sentir una total satisfacción con nuestro aspecto físico es un reto difícil que no todos logramos alcanzar. En un mundo en el que el aspecto es tan importante, todos queremos vernos bien y deseamos que los demás también lo hagan.

Es normal que tu hijo quiera sentirse feliz con su cuerpo y que los demás lo vean bien. Sin embargo, cuando la preocupación se convierte en obsesión se pueden originar serios problemas emocionales:

  • Baja autoestima.
  • Aislamiento. No quiere salir de casa, no quiere ir a actividades o fiestas.
  • Ansiedad y estrés.
  • Trastornos alimenticios. Relaciona la comida con sentimientos de culpa.

¿Cómo puedo ayudar a mis hijos a desarrollar una imagen corporal saludable?

Consejos para desarrollar una imagen corporal saludable

  • Enseña a tu hijo a aceptar y valorar a los demás sin importar el aspecto que tengan.
  • Destaca aquellas cualidades de él que no estén relacionadas con la apariencia. Muéstrale que te sientes orgullosa de su rendimiento académico o su sentido del humor.
  • Explícale la peligrosidad de las dietas de moda. Este tipo de dietas son poco saludables y tienden a aumentar los pensamientos obsesivos.
  • Sé un modelo de ejemplo a seguir para él. Haz que tu hijo vea cómo tú misma te enfocas en aquellas cualidades que no forman parte de tu apariencia.
  • Ayúdale a elaborar una lista de aspectos positivos sobre él que no se refieran al físico.

Beneficios de una imagen corporal saludable

Desarrollar una percepción positiva sobre nuestra apariencia influye directamente sobre nuestra salud mental. Es decir, el nivel de aceptación de nuestra imagen corporal está estrechamente relacionado con nuestra autoestima.

De acuerdo a Dodgson y Wood (1998), los jóvenes con una autoestima elevada disfrutan de más experiencias positivas y afrontan mejor las experiencias negativas. Esto quiere decir que generarán respuestas más adaptativas tras el fracaso.

“La autoestima baja es como conducir por la vida con el freno de mano puesto”

-Maxwell Maltz-

Ayuda a tus hijos a formar una imagen corporal saludable.
En definitiva, una imagen corporal saludable significa sentirse cómodo y satisfecho con nuestra apariencia. Aunque, actualmente, los niños y adolescentes lo tienen más difícil que nunca debido a las redes sociales.

Para los jóvenes, las redes sociales son su medio de estar en el mundo. Estas, muchas veces, nos muestran una imagen que no corresponde con la realidad. Por ello, los padres tienen la importante tarea de enseñar a sus hijos que, para gustar a los demás, primero hay que gustarse a uno mismo.

  • Caño, A. y Rodríguez, C. (2012). Autoestima en la adolescencia: análisis y estrategias de intervención. International Journal of Psycholgy and Psychological Therapy, 12, 3. Facultad de Psicología. España: Málaga
  • Dodgson P.G. y Wood J.V. (1998). Self-esteem and the cognitive accessibility os strengths and weaknesses after failure. Journal of Personality and Social Psychology, 75, 178.197