Aspectos psicológicos del asma infantil

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga María Alejandra Castro el 24 marzo, 2019
Francisco María García · 28 febrero, 2019
Para un correcto tratamiento del asma infantil, es esencial conocer los factores psicológicos que pueden favorecer el desarrollo de esta enfermedad. Una vez realizados los análisis y pruebas oportunas, es importante que haya una buena coordinación entre profesionales sanitarios y los padres.

Conocer los aspectos psicológicos del asma infantil es de gran ayuda para médicos y familiares del niño afectado. Si bien es una importante afección física, hay un conjunto de estudios y pruebas que avalan la hipótesis de causas psicológicas en la enfermedad.

Existe una serie de hechos comunes, desde el punto de vista psicológico, al caracterizar la situación emocional y familiar de los niños con asma. Entre ellos podemos encontrar relaciones conflictivas entre los padres, pequeños “rebeldes” e incomprendidos, entre otros factores. Por otra parte, la reacción de la familia ante un ataque de asma suele ser inoperante, agravando el caso. Se hace necesario, por tanto, tener el conocimiento oportuno para reaccionar de la mejor forma.

¿Qué es el asma?

Para comprender de manera más simple los aspectos psicológicos del asma infantil, es útil recordar que el asma se considera una irregularidad inflamatoria crónica de las vías aéreas. Los tratamientos que se van imponiendo se dirigen a paliar los síntomas derivados de la respiración dificultosa, el exceso de tos, etc.

Lo que ocurre en un ataque de asma es una reacción de los bronquios denominada “hiperreactividad”, donde un mínimo estímulo lleva a una producción exagerada de moco, limitando el flujo de aire. De allí el sonido sibilante, los accesos de tos y la falta de aire, en general.

Se considera al asma como una enfermedad multifactorial, es decir, provocada por múltiples factores. Los alérgenos, las infecciones respiratorias del tipo virus, los parásitos, el aire frío, el humo del tabaco, el aire contaminado o ciertos medicamentos, entre otros, pueden provocar esta reacción exagerada de los bronquios.

Sin embargo, la dificultad de su tratamiento reside en que está considerada una enfermedad psicosomática, por ello, la utilidad de considerar los aspectos psicológicos del asma infantil. De hecho, no puede establecerse aún si el asma se inicia por factores emocionales o por factores físicos.Aspecto psicológicos del asma infantil.

Aspectos psicológicos del asma infantil

A lo largo del tiempo se han ido realizando diferentes estudios para localizar las causas y el posible tratamiento del asma infantil. Estos estudios basan su análisis en la evaluación de distintos test de dibujo realizados por niños con asma. 

Los resultados de todas estas pruebas han arrojado un saldo positivo en cuanto a la influencia del entorno en el desarrollo y evolución del asma infantil. Es decir, que se ha probado la influencia del espacio vital y el modo de vida de los pequeños con este tipo de afecciones.

En general, estas patologías se presentarían en familias con límites difusos, altos índices de ansiedad, conflictos filiales y de pareja, y tendencia al amalgamiento. Normalmente, se han llevado a cabo los estudios en niños de entre 4 y 15 años.

En los diferentes informes realizados, los profesionales señalan que, además de factores infecciosos y alérgicos, se notan factores como ansiedad, depresión y ataques de pánico en dicha patología. Para obtener estos datos, los especialistas se fundamentan en el modelo de disregulación autonómica de Miller, que asocia la reactividad de las vías aéreas y los trastornos psicológicos.

En palabras clínicas, los pacientes asmáticos que sufren depresión estimulan la vía parasimpaticomimética mediante el nervio vago, afectando las defensas de las vías aéreas. Se estudia por los expertos, entre los factores psicológicos, el nivel socioeconómico y la presencia o ausencia de situaciones de violencia en el seno familiar y en el contexto general de los sujetos.

¿Cómo ayudar al niño con asma y a su familia?

Establecidos los aspectos psicológicos del asma infantil, el pediatra intentará aconsejar a las familias sobre la mejor manera de ayudar al niño. Hay que recordar que el asma puede desarrollarse desde que el pequeño es un bebé.

De ser necesario, los progenitores deberán consultar con un psicólogo pediátrico con el fin de crear un trabajo interdisciplinario. De este modo, la medicación prescrita quedará acompañada de ayuda emocional indispensable para aliviar y sanar el padecimiento.Aspecto psicológicos del asma infantil.

La ayuda psicológica servirá de contención a las familias, que podrán despejar dudas, derribar mitos y deshacerse de la culpa que suele acompañar estos procesos. El psicólogo infantil podrá ofrecer técnicas que favorezcan una vida diaria con normas, pautas y límites saludables. Además, podrá proporcionar técnicas para actuar con celeridad y serenidad ante una posible crisis.

En conclusión, las familias necesitan estar informadas de los aspectos psicológicos del asma infantil con el fin de ayudar al niño. En este sentido, el rol del médico pediatra es fundamental, ya que deberá plantear el problema de manera clara, sin culpabilizar. Además, sería recomendable apostar por un cambio responsable dentro del núcleo familiar de su paciente.