Aprendiendo a caminar sin tropiezos

Amanda · 12 abril, 2017

Cuando tu pequeño hijo da sus primeros pasos, es el momento más emocionante que siempre tendrás en la memoria. Verlo aprendiendo a caminar, levantarse y andar te sacará muchas lágrimas de alegría. Sin embargo, hay que tener mucha paciencia porque es un proceso de adaptación muy movido para todos.

Primero que nada, es importante que los primeros meses los bebés quemen sus etapas para ir adquiriendo fuerza. Cuando aprende a caminar, son valiosos los ejercicios que practican en el transcurso del año hasta llegar a levantarse. Estos ejercicios hacen que los músculos se fortalezcan para que al levantarse queden erguidos.

Si tu hijo está aprendiendo a caminar, puede ser muy útil la estimulación que hayamos hecho en este sentido antes de que llegara el momento de erguirse. En lo adelante, resta practicar lo aprendido y fortalecer los ejercicios que antes costaban más. Son muchas las señales que nos permitirán conocer que de hecho el bebé está preparándose para andar muy pronto.

Señales de que el niño está aprendiendo a caminar

Aun cuando sea muy pequeño, el bebé comienza a dar indicios de que quiere moverse de manera independiente. Se sabe que por lo menos durante el primer año, este ensayará para levantarse y caminar. Por ello, es factible ayudarlo a ejercitarse en ese sentido, para saber que ya está listo y practicar observemos que realice los siguientes movimientos:

  • Se voltea de la posición boca arriba a la posición boca abajo. Es la primera etapa donde sabrás que tu bebé hace esfuerzo para voltearse, que aprovecha su peso para poder lograr esta posición. Para el niño esta postura se le hará fácil ya que en algún momento tendrá la fuerza para voltearse, estirarse sobre su abdomen, apoyar sus brazos y levantar su cabeza.
  • Apoyarse con sus brazos y levantar su cabeza. Al principio no podrá sostenerse muy bien y verás que apoya sus brazos para levantar su cabeza y vuelve a caer. Sin embargo, mientras este ejercicio sea frecuente, rápidamente tu niño se adaptará y tendrá alcance para mirar a todos lados.
  • Girar a su alrededor. Cuando el bebé pueda apoyarse tendrá la curiosidad de observar a alrededor y reconocerá otras posibilidades. Poco a poco desarrollará la capacidad de poder girar en el mismo lugar. De todos modos ya el niño tendrá los brazos fuertes para hacer esta actividad.
  • Puede arrastrase hacia atrás y hacia delante. Con la ayuda de sus bracitos el niño puede girar, también puede arrastrarse hacia atrás o hacia delante. Estos movimientos le sirven para movilizarse hacia su juguete favorito o algún objeto que le resulte llamativo. En esta etapa, es recomendable tener cuidado si el bebé está en la cama, supervisarlo para evitar que se arrastre hacia la orilla y caiga al suelo. Preferiblemente dejarlo en su cuna.
  • Gatea y se sienta. Al arrastrarse, en algún momento tu niño tendrá la fuerza de mover sus piernas, apoyarse con sus brazos y rodillas. Al mismo tiempo llegará la hora en la que se pueda sentar, observar y seguir gateando. Para los padres esta etapa se le hará muy divertida y podrá conocer la inteligencia del bebé siendo capaz de entender como aprende muy rápido.

  • Trata de apoyarse en una silla, cama o mueble. Los bebés son muy curiosos y todo es nuevo para ellos. Ese momento en que están gateando puede levantarse y apoyarse para conseguir su objetivo. Es común verlos en su cuna sujetándose de la barandilla queriendo observar a su mami.

Ejercicios para ayudarlo a caminar

Son muchos los ejercicios que podemos hacer con nuestro bebé para ayudarlo a caminar. Un ejercicio que es muy efectivo es que se apoye en una silla plástica, suficiente ligera para que pueda arrastrarla.

Hay muchas opiniones sobre este método muy positivas, aunque el infante estará expuesto a tener caídas. Lo mismo sucede con el andador, aunque muchos lo prefieren. Sin embargo, lo importante es evitar tropiezos que le hagan sentir miedo de andar.

Los siguientes ejercicios pueden ser útiles para estimular a tu bebé a partir de los tres meses.

  • Agarrarlo debajo de los brazos y levantarlo, esto hace que el niño mueva sus piernas poco a poco.
  • Sostenerlo y poner sus pies en tus muslos y saltarlo. Ayuda a la flexiones en sus piernas y tener fuerza de poder estirarlas.

  • Ponerlo boca abajo, ayudará a que el bebé pueda apoyarse en sus brazos y levantar su cabeza.
  • A partir de que el bebé pueda apoyarse de sillas o muebles, puedes agarrar sus manos y caminar poco a poco junto a él.

Finalmente, llega ese momento en que tu niño puede apoyarse con sus piernas y da sus primeros pasos. Entonces te darás cuenta de que fue un largo proceso con resultados maravillosos. Ningún niño está exento de tener caídas, es muy importante que tengas mucha atención en los primeros días.