¿Cómo anunciar a los niños que nos vamos a separar?

Óscar Dorado · 24 abril, 2018
Una separación siempre es difícil para los niños. ¿Cómo encontrar las palabras correctas para anunciárselo? Te lo contamos en el siguiente artículo.

Vivir una separación es una experiencia muy difícil para padres e hijos. En consecuencia, uno de los momentos más complicados es comunicar a los pequeños de la casa que nos vamos a separar, ya que genera toda una gama de emociones: enfado, tristeza, dolor, culpa y miedo, entre otras.

Anunciarlo a tus hijos resulta realmente difícil porque, como madre, te preocupan sus reacciones, sus sentimientos y su posicionamiento en relación a ambos padres.

La clave es decir las cosas de una manera simple, además de tranquilizarlos, escucharlos y ayudarlos a superar los acontecimientos. Si aplicas algunos principios esenciales, anunciar la separación a tus hijos puede ser mucho más llevadero.

¿Cómo anunciar a los niños que nos vamos a separar?

1.- Usa palabras simples para la situación

El mensaje clave es que los padres han tomado la decisión de divorciarse porque no son felices juntos, y eso afectaría a su vida y a la de los niños.

En esa línea, debes hacerles entender que es más agradable vivir juntos en la misma casa cuando hay amor. Pero cuando no existe una buena relación, eso ya no es posible. Asimismo, hay que confesarles que, a diferencia de las relaciones amorosas, los lazos familiares duran toda la vida.

2.- Elige el momento adecuado para anunciar la decisión

Mientras la decisión de divorciarse aún sea incierta, no tiene sentido hablar con los niños, ya que corren el riesgo de ser perturbados. Por el contrario, no entenderán nada y podrían pensar que son los responsables de la situación. Ten en cuenta que ellos suelen desarrollar un sentimiento de omnipotencia y más adelante de culpa si los padres finalmente se separan.

Si nos vamos a separar, nuestros hijos no tienen por qué sufrir.

No obstante, cuando se toma la decisión, esta no debe comunicarse demasiado tarde a los niños. En este sentido, es importante que no lo descubran de manera fortuita.

Tienes que ser honesta y tomar en consideración la edad del niño cuando decidas revelarlo. Los niños más pequeños necesitan información menos detallada; los más mayores querrán conocer todo tipo de detalles.

En todo caso, lo realmente importante es decir las cosas de la manera más simple posible y anunciar la situación cuando toda la familia esté presente, independientemente de la edad de los niños. Tanto jóvenes como mayores tienen derecho a la verdad; este conocimiento compartido de la situación les ayudará a resistir mejor los acontecimientos.

“Donde haya matrimonio sin amor, habrá amor sin matrimonio”
–Benjamin Franklin–

3.- Tranquiliza a tus hijos

A menudo, los niños se sienten responsables de la separación de sus padres. Por supuesto, debes comunicarles que la decisión no tiene nada que ver con ellos y que no es, en ningún caso, su culpa.

Asimismo, los pequeños pueden creer fácilmente que si sus padres no se aman, ya no les amarán. Es importante hacerles entender que no pueden divorciarse de sus hijos.

Por lo tanto, es esencial tranquilizarles sobre el amor que tenéis por ellos y asegurarles que crecerán rodeados como hasta la fecha, con apoyo materno y paterno.

Los niños necesitan saber que los padres seguirán siendo responsables de su educación y que seguirán tomando juntos las decisiones. Por eso, explícales que podrán ver a su padre y a su madre con la frecuencia que necesitan.

Finalmente, necesitan ponerse de acuerdo con respecto a la organización de su vida futura antes de hablar sobre el divorcio a sus hijos. Mientras haya desacuerdos sobre la custodia de los niños, es mejor no anunciarles nada.

Es mejor no postergar la decisión de decirle a los niños que nos vamos a separar.

4.- Espera a las reacciones

La decisión de separarte no es suya y el niño tienen todo el derecho a exteriorizar su ira, tristeza y dolor. Las reacciones a la separación son diferentes según la edad. Por ejemplo, los niños menores de cinco años normalmente no comprenden la situación y consideran que los padres están tratando de lastimarles.

También pueden experimentar una regresión en el lenguaje, la autonomía, los trastornos alimentarios, el sueño, etc. Con el paso de los años, temen el abandono y pueden presentar problemas de socialización y adaptación.

En cuanto a los adolescentes, pueden desarrollar problemas más serios, y tienen más probabilidades de poder hacerse daño a sí mismos.

Por tanto, debes estar atenta a ellos cuando te cuenten cómo se sienten, sin minimizar sus sentimientos ni evitar el tema. Por el contrario, ofrécete a responder todas sus preguntas y dudas. El espacio de discusión debe mantenerse abierto para respetar sus emociones.

En conclusión, la negativa de los niños a la separación a menudo está vinculada a la reacción de los padres. Si los padres piensan de manera positiva en el proceso de separación, será menos dramático para los pequeños y podrán confiar más en su propia capacidad de adaptación.