La comunicación emocional en la niñez

Fernando 20 enero, 2018
Saber transmitir las emociones es tan importante como identificarlas y manejarlas. Los padres tienen a disposición herramientas para formar niños que se comuniquen más efectivamente.

Las emociones son una parte esencial de la persona. Comunicarlas con asertividad es tan importante como reconocer las de los demás para el bienestar personal y establecer buenas relaciones con nuestros pares. Entonces, la comunicación emocional en la niñez es una herramienta que debe brindarse correctamente.

La comunicación es el acto de transmitir un mensaje a un receptor a través de un canal (puede ser escrito u oral), en un contexto y con un fin determinado. En este sentido, decimos que hay dos tipos de comunicación:

  • Comunicación verbal. Aquella con el mensaje explícito, que busca transmitir cierta información al receptor haciendo uso de la palabra oral o escrita.
  • Comunicación gestual. Puede ser complementaria a la anterior. Incluye los movimientos, señas y expresiones faciales y corporales.

Sin embargo, podríamos añadir un tercero: la comunicación emocional. Esta es la que intenta transmitir los sentimientos y las emociones del emisor. Puede ser una frase, una sonrisa, el llanto o un grito de enfado.

Así, no sería lo mismo un “muchas gracias” dicho a cualquier persona que ese mismo mensaje acompañado de un abrazo para nuestra madre. La emotividad hace que el mensaje cobre más fuerza, trascienda en el tiempo y, por ende, dure más en la memoria del otro.

Comunicación emocional en la niñez: beneficios de su inclusión

Los niños tienen mucho en qué trabajar cuando se trata de emociones. Guiados por sus padres y profesores, es muy importante que sepan reconocerlas, manejarlas y exteriorizarlas de manera positiva y constructiva.

Esto les permitirá conocerse a sí mismos, afrontar mejor las situaciones conflictivas o frustrantes. Además el control adecuado de las emociones hace que los niños desarrollen una mentalidad más estable, resiliente y optimista.

La comunicación emocional en la niñez es una herramienta muy útil para la gestión de las emociones y sentimientos. ¿Cómo lo harán? Estos son los canales más importantes para lograrlo:

  • Diálogo. Se les debe enseñar a los pequeños que sus padres están a disposición para cuando quieran ser escuchados. De este modo, podrán descargarse y buscar una solución, en caso de que sientan emociones negativas. Trabajarán, por lo tanto, la expresión de sus emociones.
  • Acciones. Nada más efectivo que un abrazo o un beso para demostrar el afecto por otro. Del mismo modo, la postura corporal o la mirada asertiva pueden reforzar determinada postura de rechazo o beneplácito hacia algo.
El apoyo de los padres es fundamental para un desarrollo adecuado de la educación emocional en la niñez.

Otros planos de la comunicación emocional en la niñez

Además de lo explicado, escuchar a las otras personas y comprender lo que expresan también es un acto que incluye la comunicación emocional en la niñez. Así podremos interpretar los sentimientos de los demás, actuar en consecuencia y desarrollar empatía, una cualidad elemental a lo largo de la vida.

El contacto físico también es otro de los puntos centrales. Este implica cruzar una barrera de espacio personal, algo que se logra solo con las personas más cercanas.

El contacto físico, bien aplicado, es un arma mucho más efectiva que cualquier mensaje verbal o gestual. Una caricia, un abrazo o un beso representan uno de los más altos grados de cercanía entre dos personas.

“La emotividad hace que el mensaje cobre más fuerza, trascienda en el tiempo, y dure más en la memoria del otro”

Por último, podemos citar la perspectiva subjetiva, que no es más que el uso de ciertas expresiones para agregar a nuestros enunciados contenido emocional. Así, no se interpretará nuestra sentencia como una verdad absoluta e irrevocable, sino como el resultado de nuestras emociones.

Creo, pienso, siento y opino determinada cosa. Si comunicamos algo así, el receptor será más empático con nosotros y el debate se tornará positivo. Es algo de mucha utilidad en las relaciones entre amigos o hermanos, por ejemplo, donde suele haber posturas disidentes muy a menudo.

La comunicación emocional en la niñez mejora las relaciones sociales de los pequeños.

¿Cómo practicar la comunicación emocional en la niñez?

Existen muchas maneras prácticas de trabajar este aspecto en los niños, de modo tal que sepan cómo comunicar aquello que experimentan, sienten y desean. Estas son algunas:

  • Actividades. Existen muchos ejercicios y dinámicas para fortalecer la inteligencia emocional, que, incluye entre sus componentes a la comunicación emocional. En este artículo podrás encontrar algunos sumamente valiosos.
  • Libros. Hay muchas publicaciones de expertos en la materia, como Daniel Goleman, que apuntan tanto a los niños como a sus madres. En ellos, encontrarás planteos y estrategias para mejorar la comunicación emocional en la niñez de tus hijos. Aquí te dejamos una lista excepcional de opciones a considerar. También hay material audiovisual muy recomendable para que pruebes.
  • Ejemplo. No hay mejor herramienta para inculcar una actitud o conducta a los más pequeños. Entonces, si le demuestras que expresas lo que sientes y piensas, el probablemente también lo haga. Además, intenta fomentar el uso de la perspectiva subjetiva, trabaja la comunicación verbal y gestual y trata de contagiar emociones positivas. El uso de verbos emocionales como ilusionar, amar, odiar, temer o preocupar, entre muchos más, serán de gran ayuda.

“Cuanto más abiertos estemos a nuestros propios sentimientos, mejor podremos leer los de los demás”
-Daniel Goleman-

Recuerda, la comunicación emocional en la niñez es un aspecto sumamente importante. Por eso, merece la pena que le dediques tiempo y espacio. Le estarás ofreciendo a tu hijo una herramienta para toda la vida. Sus actitudes, su asertividad y empatía te lo agradecerán en el futuro.

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