Alumnos con dificultades de aprendizaje

Fernando Clementin · 30 noviembre, 2017
Todo niño requiere de la colaboración de sus padres y educadores para aprender. Hay algunos, por otro lado, cuya situación es aún más delicada. Conocer y saber identificar los problemas de aprendizaje más frecuentes en niños te permitirá ayudar a tu hijo en caso de necesidad.

Es común creer que un niño que no rinde en el colegio no se esfuerza lo suficiente. Sin embargo, las razones de esta dificultad pueden ser mucho más profundas. Los alumnos con dificultades de aprendizaje necesitan ayuda de sus padres, maestros y tutores para poder progresar en su formación.

Si bien es cierto que algunos niños parecen sufrir algún tipo de alergia cuando se acercan a los libros y lograr que se sienten a estudiar cuesta mucho trabajo, hay otros motivos que pueden perjudicar su proceso de aprendizaje. No solo depende de su voluntad y actitud, también hay otros factores en juego.

El aprendizaje está estrictamente ligado a la forma en la que funciona el cerebro de una persona. Como muchas otras características, esto es algo que está determinado genéticamente. Es decir, que las complicaciones para asimilar conocimientos pueden ser heredadas.

Muchos alumnos con dificultades de aprendizaje son hijos de personas que atravesaron los mismos problemas durante la niñez. Hoy, la tecnología y el conocimiento de los especialistas hacen que la mayoría de estos inconvenientes sean absolutamente tratables.

Problemas de aprendizaje más frecuentes

Dislexia

Relacionada con el conocimiento lingüístico, provoca dificultades para aprender a leer y, en menor grado, a escribir. En ciertos casos, también puede afectar el habla.

Los alumnos con dificultades de aprendizaje que padecen dislexia manifiestan, principalmente, problemas para reconocer y asociar las letras y sus símbolos y sonidos. Esto se hace extensivo, consecuentemente, a la formación de palabras.

La dislexia es un problema de aprendizaje común.

Es una condición que acompaña a la persona de por vida y se suele manifestar por la imposibilidad de pronunciar palabras complejas, leer de corrido o de generar rimas.

Sin embargo, hay muchas prácticas recomendables para paliar este déficit lingüístico. La lectura frecuente es la más destacable.

“Quienes padecen dislexia manifiestan problemas para reconocer y asociar las letras y sus símbolos y sonidos”

Discalculia

Tiene que ver con las dificultades a la hora de procesar cálculos matemáticos, incluso los más simples. A los niños que la padecen les cuesta identificar números, escribirlos, copiarlos y también presentan dificultad para incorporar los conceptos básicos de las matemáticas.

La discalculia se produce por una incapacidad del área cerebral encargada del procesamiento numérico, que es el lóbulo parietal, aunque también influyen el giro angular y el lóbulo parietal posterior superior.

Se detecta entre los cinco y los ocho años, cuando las matemáticas se introducen en la vida escolar y cotidiana de los niños y se puede comparar su rendimiento con el de otros. Para su diagnóstico se requiere una cuidadosa participación de la familia, ya que el autoestima y la confianza del niño pueden verse afectados por no lograr las tareas que se esperan de él.

Una vez diagnosticada la discalculia, el trabajo es personalizado, requiere terapias de aprendizaje y psicoterapia.

Disgrafía

A menudo se la confunde con la dislexia. La disortografía o disgrafía es un trastorno que causa complicaciones para aprender a escribir. Si bien es algo que puede ocurrir durante el inicio del aprendizaje de esta habilidad, la disgrafía representa una imposibilidad persistente y frustrante para el niño.

Se la reconoce porque el niño que la sufre no puede componer, copiar ni identificar letras. Además, puede que le cueste manipular un lápiz o tipear una palabra en un dispositivo.

No se conocen precisamente cuáles son las causas de la disgrafía, aunque se cree que generalmente está relacionada con cuestiones genéticas o pedagógicas. Para solucionarla, se puede recurrir también a terapias de aprendizaje.

Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad

Como su nombre lo sugiere, los niños con TDAH tienen muchas dificultades para enfocar su atención durante las clases o los momentos de aprendizaje. Les cuesta quedarse quietos y son sumamente impulsivos al actuar.

Este trastorno afecta a más del 5% de los niños del mundo y a más del 6% en España. Además, es más común en varones que en mujeres.

La hiperactividad en niños es un trastorno muy frecuente.

Hay tres subtipos de TDAH: el subtipo inatento, el impulsivo y el combinado. Para ser detectado, es necesario que se presente durante 6 meses (siempre desde los 7 años, no antes) y que afecte a dos o más ambientes diferentes (escuela y hogar, por ejemplo).

“El TDAH afecta a más del 5% de los niños del mundo y a más del 6% en España”

¿Cómo tratar a alumnos con dificultades de aprendizaje?

Es muy extraño que un niño note uno de los trastornos citados en sí mismo. Por eso, es fundamental que los padres estén encima de su proceso de aprendizaje y que realicen un seguimiento. Cuanto antes se detecte el problema, más factible será superarlo.

Los alumnos con dificultades de aprendizaje pueden sentirse excluidos socialmente, menos valorados o incluso pueden sufrir serios problemas de autoestima por no sentirse “a la altura” de los demás.

Es necesario, entonces, trabajar desde lo pedagógico y también desde lo psicológico para tratar de solucionar los inconvenientes al aprender. En ambos casos es indispensable el constante apoyo de su familia para superar (o al menos sobrellevar) esta etapa.