Alergia a los ácaros

Adrianazul · 18 agosto, 2017

Muchas personas han oído hablar de los ácaros, aunque muy pocos saben a realmente qué son. Generalmente encontramos la frase ”producto anti ácaros” cuando vamos a comprar ropa de cama, almohadas y colchones. Nos enfocamos en que debe ser algo bueno si previene de algo. Pero, ¿qué son los ácaros? ¿Cómo es la alergia a los ácaros? Averígualo a continuación.

Una de las causas más frecuentes de alergia son los ácaros. Una clase de insecto que puede alojarse en cualquier domicilio. Cuando tenemos hijos es importante estar atentos a la posible presencia de estos animales tan escurridizos.

Los ácaros son una clase de araña muy pequeña que vive especialmente en el polvo acumulado. En las casas se encuentran principalmente se encuentran en colchones, almohadas, ropa de cama, sofás, cojines y accesorios revestidos de tela. ¿Por qué? Porque a los ácaros les gusta la oscuridad y la humedad, además de tener acceso a su principal alimento: las escamas de piel humana.

Normalmente los niños alérgicos a los ácaros sufren de una abundante producción de mucosidad, obstrucción o picor nasal y ataques de estornudos. Los ácaros pueden inducir incluso a cuadros asmáticos y rinitis.

También se manifiesta con accesos de tos, opresión en el pecho, sibilancias o “pitos” que pueden aumentar con el ejercicio físico o la risa.

Los síntomas suelen presentarse durante todo el año, aunque suelen ser más intensos en primavera y en otoño. Usualmente se presentan con mayor intensidad durante tempranas horas del día y por la noche. Asimismo, también se ‘activan’ cada vez que se entra en contacto con el polvo.

Los ácaros pueden picar al niño en la piel y lastimarle.

¿Qué es lo que da alergia entonces?

Lo que produce la alergia son las heces de los ácaros y otras partículas que desprenden al morir. 

Según explica un artículo de la Sociedad Española de Pediatría los ácaros que producen alergia con mayor frecuencia son dos: el Dermatophagoides pteronyssinus y el Dermatofagoides farinae. Los de la segunda denominación se pueden encontrar en lugares donde se almacenan los vegetales y las harinas. 

Si vives en una zona costera o isleña, es más probable que encuentres mayor cantidad de ácaros, mientras que en las zonas montañosas tienden a estar casi ausentes. Las temperaturas ideales para los ácaros oscilan entre los 25º y los 35º grados centígrados. 

¿Qué hacer si a tu hijo le diagnosticaron alergia a los ácaros?

Si tu hijo tiene alergia a los ácaros es vital que evite la exposición constante al alérgeno, ya que esto aumenta las probabilidades de que sufra de asma u otras enfermedades respiratorias.

  • Lo primero que debes hacer si tu hijo es alérgico a los ácaros es limpiar
  • En la medida que sea posible retira las alfombras y tapetes. Ten en cuenta que los ácaros de polvo no viven en las superficies de vinilo ni de madera.
  • Limita la cantidad de muebles tapizados, cortinas, y juguetes de peluche que hay en la casa y lava frecuentemente con agua caliente todos los que decidas conservar.
  • Usa ropa de cama antialérgica para vestir las almohadas y los colchones. Lávala una vez por semana con agua caliente.
La alergia a los ácaros pueden controlarse con un entorno limpio y aseado

  • También es bueno lavar las cortinas, las persianas y los ventiladores de techo con cierta frecuencia.
  • Además debes aspirar los muebles y las alfombras al menos una vez por semana.
  • Debes tener cuidado al limpiar la casa de los ácaros. Cuando lo hagas usa una mascarilla de las que venden en las farmacias o ferreterías y usa un paño húmero para quitar el polvo.
  • De igual manera puedes usar una aspiradora con filtro de alta eficiencia para atrapar a estas arañitas de polvo.
    Reducir la humedad de la casa también le da la pelea a los ácaros.
  • Si en tu casa hay aire acondicionado úsalo cuando hay calor, así logras liberar a los espacios de humedad. También puedes usar el deshumificador.
  • Si tienes mascotas, estas también son un buen domicilio para los ácaros. Asegúrate de asearlas (y el lugar donde duermen) y de tener al día las vacunas contra este tipo de insecto.

Sí hay vacunas antiácaros

Una vez que el pediatra de tu hijo haya diagnosticado que sufre de alergia a los ácaros, posiblemente le recomiende comenzar un tratamiento para controlar el la alergia respiratoria. Estos tratamientos sólo se consiguen bajo prescripción médica y no pueden comenzarse ni suspenderse sin previo aviso al médico.

Recuerde que es el pediatra o un alergólogo quien debe diagnosticar a su hijo e indicar el tratamiento adecuado para él, el cual debe ir acompañado de las medidas de limpieza señaladas anteriormente.

Por otra parte existe una vacuna para controlar la alergia a los ácaros del polvo. Sin embargo, la vacuna no lo va a curar todo. Sin una limpieza adecuada, los ácaros continuarán habitando en la casa.

Con respecto a la vacuna, los niños no pueden recibirla antes de los 5 años de edad, como mínimo. Si tienes dudas, consulta con tu pediatra para mayor información.