¿Qué es la adolescencia precoz?

La adolescencia precoz es una problemática que se incrementa con el paso del tiempo. Conocer lo más que puedas sobre el tema te ayudará a comprender a tus hijos y a fomentar una infancia feliz.

Ser padres es una de las experiencias más enriquecedoras que una persona puede atravesar y disfrutar. No obstante, con el paso de los años, van apareciendo circunstancias que requieren de ayuda. Entre estas, hay una que se conoce como adolescencia precoz.

El paso a la adolescencia es una etapa crucial en la vida de los niños, por lo que conviene comprenderla para actuar y lograr el éxito. Es necesario analizar los factores que la desencadenan y saber cómo actuar ante su presencia; esto puede marcar la diferencia en una infancia saludable.

¿Qué se entiende por adolescencia precoz?

Se considera adolescencia precoz el paso de los niños hacia esta fase de la vida unos dos años antes de lo habitual. En términos de tiempo, se da entre los 8 y 9 años, en contraste con los 11 y 12 años considerados normales. En cuanto a la frecuencia, es superior en niñas más que en el sexo masculino.

Causas de la adolescencia precoz

La adolescencia precoz es comúnmente denominada pubertad precoz, aunque esta solo indica el cambio biológico o físico en el niño. En esta etapa, se producen cambios de tipo hormonal que estimulan los caracteres sexuales, intelectuales y físicos.

Existen ciertos factores que estimulan una aceleración de la pubertad. Algunos ejemplos pueden ser:

  • Alteraciones de tipo patológicas, tales como aquellas que estimulan la producción de la hormona del crecimiento o hiperplasia suprarrenal.
  • Alteraciones de la función de los testículos u ovarios.
  • Exposición a tratamientos de índole hormonal.
  • Obesidad, sobrepeso y, en una menor proporción, composición química de los alimentos.
  • Genética y herencia.

Sin embargo, en la mayoría de los casos la adolescencia precoz no es más que una variante del crecimiento. En las ocasiones en las que se produzca por una causa patológica, existen tratamientos que logran retrasar o ralentizar el proceso. Por ello, conviene analizar en profundidad las posibles causas y acudir con el médico de confianza.

La adolescencia precoz produce también cambios hormonales y conductuales.

Síntomas y señales de la adolescencia precoz

Los síntomas de la adolescencia precoz pueden variar entre las personas que atraviesan por esta etapa. Sin embargo, los cambios físicos son los primeros en aparecer y se pueden establecer de la siguiente manera:

Adolescencia precoz en niñas

En el sexo femenino, la adolescencia o pubertad precoz suele estar acompañada de características físicas propias del sexo. Por lo general, surge a los 8 años con las siguientes señales:

  • Aparición de la primera menstruación.
  • Vello púbico y axilar.
  • Desarrollo y crecimiento de las mamas.
  • Maduración de los órganos genitales externos.

“En la adolescencia precoz, se producen cambios de tipo hormonal que estimulan los caracteres sexuales, intelectuales y físicos”

Adolescencia precoz en niños

De igual manera que las niñas, el adelanto de este proceso físico viene acompañado con señales propias del sexo. Además, aparece hacia los 9 años con los siguientes síntomas:

  • Crecimiento de los órganos sexuales, testículos y pene.
  • Presencia de vello púbico, axilar y facial, específicamente en la zona superior del labio.
  • Cambio de la voz y alteraciones en la masa muscular.

No obstante, en ambos sexos se produce un crecimiento acelerado; en ocasiones, a algunos adolescentes menores se los ubica entre los más altos de la clase. Asimismo, pueden empezar a presentar acné y mal olor corporal, lo que puede causar su exclusión y problemas emocionales.

Diagnóstico, tratamiento y prevención

Para un correcto diagnóstico de la adolescencia precoz, es necesario acudir al médico al observar los primeros síntomas. Él evaluará la historia médica, realizará pruebas de sangre y establecerá si es una condición patológica o normal.

En la adolescencia precoz aparecen cambios físicos antes de tiempo.

Además, el profesional suministrará el tratamiento y las herramientas idóneas para hacer frente a las circunstancias. En algunos casos, se recomienda:

  • Medicamentos para ralentizar o detener la producción de hormonas sexuales, generalmente administrado mediante una inyección. La duración del tratamiento variará de acuerdo la precocidad del menor.
  • Extirpación de un tumor en casos que así lo requiera.
  • Reducción de la exposición a medicinas o alimentos que favorezca la producción hormonal.

En cuanto a la prevención, conviene realizar controles pediátricos frecuentes en los que se logre medir el crecimiento del niño. Una buena alimentación, vigilancia del peso y el ejercicio físico los ayudará a mantenerse sanos.

En conclusión, la adolescencia precoz es un problema que se agudiza con el paso del tiempo, considerándose normal. Conocer el tema y actuar a tiempo permitirá que los niños vivan a su tiempo y sean felices.

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